Por Nacho Palou — 16 de Junio de 2015

De momento se trata de un desarrollo experimental que permite conducir un Range Rover Sport de verdad desde el teléfono móvil, sin tener que estar montado en el coche —algo parecido al aparcamiento remoto del BMW Serie 7.

Así que ya puedes practicar todoterreno sin que tu espalda tenga que sufrir con cada bache que pises, sin tener que sentir el suelo para saber por dónde pasar (de todos modos en uno de estos todoterrenos de ahora sentir el suelo, lo que es sentir el suelo, más bien poco) y sin necesidad de que alguien te indique: simplemente te bajas del coche, sacas el teléfono del bolsillo y conduces. La aplicación permite manejar el volante, acelerador y frenos y elegir entre las marchas largas y las cortas.

Land Rover teledirigido smartphone

Eso sí, sólo es posible conducir el coche desde fuera cuando el conductor está situado dentro del alcance de la llave inteligente (hasta unos diez metros) y a una velocidad máxima de unos 6 km/h —la velocidad a la que camina una persona— así que el coche no se va a ir sin ti; se para cuando el conductor (o más bien cuando el exoconductor) se aleja a más de diez metros del coche.

La función también permite aparcar o sacar el coche de huecos estrechos donde no resulta posible —ni cómodo— abrir las puertas para acceder al interior del vehículo; el típico sitio donde uno no suele aparcar un coche de más de 60 000 euros para evitar los pequeños golpes de puertas.

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