Por Nacho Palou — 22 de Enero de 2018

Investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han diseñado una “amarra espacial” que genera electricidad y empuje a bordo de vehículos espaciales en órbita sin necesidad de usar propelente (combustible para naves espaciales.)

La propulsión eléctrica permite que una nave espacial o un satélite cambie su velocidad utilizando electricidad, eyectado electrones a través de un contactor de plasma. Es un sistema de propulsión cada vez más utilizado en satélites para desorbitar o mantener la órbita, porque ofrecen empujes más prolongados en relación a su masa en comparación con los propulsores químicos.

El nuevo sistema se basa en la idea propuesta por el profesor Juan Ramón Sanmartín a principios de los años de 1990 con el fin de reducir la cantidad de basura espacial en órbita terrestre: una amarra espacial consiste en una cinta de material conductor, como aluminio, que tiene un par de kilómetros de longitud, unos 2 centímetros de ancho y unas 50 micras micras de espesor. Durante el lanzamiento la amarre permanece enrollada en una carrete, y sólo de despliega o desenrolla cuando va a utilizarse.

Según los investigadores la amarra utiliza recursos naturales del entorno espacial (el campo geomagnético, el plasma ionosférico y la radiación solar) para producir electricidad, aprovechando el efecto electrodinámico conocido como fuerza de Lorentz.

De modo que la amarra espacial convierte el impulso orbital del satélite en electricidad. Y a la vez, si el satélite dispone de energía eléctrica a bordo, suministrando una corriente eléctrica a la amarra ésta produce un empuje que sube la altura de la órbita del satélite: “debido a su sencillez, carácter pasivo y ausencia de consumibles las amarras son una tecnología ideal como sistema de generación de potencia y propulsión en órbita.”

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