Por Nacho Palou — 6 de Octubre de 2015

(cc) Samuel van Dijk
Fotografía (cc) Samuel van Dijk

En The Verge, Reel-to-reel tape is the new vinyl,

Veredicto: la cinta magnética suena mejor que el vinilo. Punto. No las cintas de casete de la era del Walkman, no. El auténtico vencedor sobre el vinilo es la cinta magnética de magnetófono.

¿Qué hace que el magnetófono sea la mejor opción para escuchar música? Tiene un rango dinámico mayor que el vinilo, con un sonido extraordinario a frecuencias extremas, en agudos y en graves. Considera cuánto hay que procesar una señal de audio para llevarla a cada soporte. Al vinilo: mucho. A la cinta: muy poco. Procesar el audio es el enemigo de la alta fidelidad. Cuanto menos vudú haya que hacerle al máster, mejor.

Así que los magnetófonos se recuperan, se reparan y «se venden tan rápido como salen del taller».

* * *

«Calidad musical» aparte, el revivir de tecnologías supuestamente obsoletas tiene mucho que ver con que cada vez hay más gente que está hasta los huevos de la mediocridad de los plasticazos y echa de menos las cosas bien hechas y bien construidas. Productos que funcionan y que duran algo más de dos telediarios.

Aquellos productos honestamente imperfectos eran, en general, todo lo perfectos que podían ser dadas las tecnologías y técnicas de fabricación de la época — de cuando los fabricantes estaban orgullosos de sus productos.

Ahora en cambio la mayoría de los productos son intencionadamente imperfectos porque, en general, ya no hay clientes sino consumidores. Y la culpa es de los consumidores.

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