Por @Alvy — 15 de Diciembre de 2014

Cián. Magenta. Amarillo. Y negro. Para aburrir. Este precioso puzzle de 1.000 colores es obra de Clemens Habicht y sus colores abarcan toda la gama que se puede conseguir con una impresión CMYK de cuatro tintas. No está claro si es más sencillo o más complicado que el equivalente con dibujitos de algún tipo.

Puzzle500Px

La primera edición del puzzle se agotó al poco tiempo, pero acaba de salir una segunda edición que se envía desde australia a cualquier lugar del mundo, por 25 euros + gastos de envío. El time-lapse del vídeo, en el que varias personas completan el reto, nos recuerda también una de las cuestiones sin solución que planteamos hace años:

¿Cuál es la forma óptima de resolver un puzzle en equipo entre varias personas?

El problema parece complicado y radica principalmente en que hay dos tipos de tareas: las primeras pueden hacerse entre varias personas en paralelo, como separar las piezas de los bordes de los interiores, agruparlas por colores, orientarlas tal vez. En cambio otras, como ver si una pieza encaja en cierta posición, no parece que esa aproximación sirva. O tal vez ni siquiera ese sea un acercamiento adecuado al problema. Además el «equipo» puede verse limitado y que muchos pares de ojos no siempre son mejores que uno: está la necesidad de transmitir lo que cada individuo va aprendiendo y por otro lado las limitaciones físicas del problema, como intentar encajar físicamente piezas en su sitio.

(Vía Colossal.)

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