← Speed and Angels
Cómo deshacerse de casi 5.000 coches Mazda sin estrenar →

Curioso dilema

¿Sería ético o no crackear las contraseñas del ordenador, el correo y los servicios de Internet que usaba un joven familiar que se ha suicidado, para intentar encontrar una explicación al respecto, a raíz de que no dejó ningún tipo de nota explicatoria?

Interesante debate en Slashdot: Post-Suicide Account Cracking?