Esta es la Conversación Distribuida diseminada por los Microsiervos en la Red. Un almacén como solución de baja tecnología para que todo eso que escribimos por ahí no se pierda como lágrimas en la lluvia.
Los juegos de azar (ej. Loto, Quinielas, ONCE, etc.) son un «impuesto voluntario». Analizarlos matemáticamente es divertido-no todos son tan obvios como parece- pero no dejan de ser impuestos.
Hay quien sostiene que a veces es incluso es mejor jugar que no jugar :-)
Depende de una relación entre la esperanza matemática del juego (ej. ruleta, alta; loto, baja por los impuestos), la *inflación* del país en el que vivas y los tipos de *interés* de los bancos (aplicable a dónde guardas el dinero en el caso de que no jueges).
Es complicado pero divertido.