Por Nacho Palou — 13 de Febrero de 2017

Este es uno de los vídeos didácticos sobre fotografía que se pueden encontrar en el canal de YouTube del fabricante de película fotográfica Ilford Photo. Se trata de una animación que visualiza los fundamentos de las cámaras réflex, un tipo de cámara (analógica o digital) cuya popularidad ha decrecido en los últimos años en favor principalmente de las cámaras “sin espejo”, y en menor medida por las cámaras de los móviles.

Como dicen en DIYPhotography, las cámaras réflex fueron «un desarrollo revolucionario para la fotografía al aunar calidad y portabilidad. Las cámaras réflex permitieron a los fotógrafos ver a través del objetivo de la cámara, y por tanto visualizar la escena tal y como iba a quedar capturada en la película» según el objetivo utilizado. Esto mismo ahora es posible en las cámaras digitales, pero hace 80 años significó un gran avance.

Las cámaras sin espejo también ofrecen la posibilidad de ver a través del objetivo de la cámara (a través del sensor digital y en una pantalla) y también permiten cambiar los objetivos. Además tienen virtudes como un tamaño y peso menor y la ausencia de mecanismos susceptibles de dañarse por el uso o por un golpe, por ejemplo. Aun así las cámaras sin espejo no son siempre mejores que las réflex, ni para todas las situaciones ni para todos los fotógrafos. En parte es interesante entender el concepto de la cámara réflex también para entender a qué se refiere el término “cámara sin espejo.”

Esta sencilla animación muestra cómo funciona una cámara réflex

En cuanto a su funcionamiento, las cámaras réflex disponen de un espejo batiente que desvía la luz desde el objetivo hasta el visor. De esa manera el fotógrafo puede ver a través del objetivo de la cámara. Para que ese mismo flujo de luz llegue hasta la película o hasta el sensor digital al presionar el disparador el espejo se levanta. A la vez se abre la cortinilla que cubre la película para evitar que se vele antes de hacer la foto.

También al apretar el disparador el diafragma del objetivo se ajusta al número f seleccionado. Hasta entonces el diafragma permanece abierto para que el fotógrafo pueda componer la escena con tanta luz como sea posible. El botón de previsualización de las cámaras réflex permite forzar ese mecanismo del diafragma para comprobar a través del visor, antes de tomar la foto, qué efecto tendrá el número f seleccionado en la profundidad de campo de la imagen.

Una vez capturada la imagen o al soltar el botón de disparo todo vuelve a su sitio: se cierra la cortinilla y el espejo vuelve a bajar, desviando de nuevo la luz que entra por el objetivo hasta el visor. La cámara queda lista para tomar otra fotografía.

Relacionado,

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear