Por @Alvy — 25 de Mayo de 2018

The Atlantic ha publicado esta preciosa animación en blanco y negro junto a The Iridescent History of Light, una historia iridiscente de la luz desde el año 400.000 a. C. hasta nuestra era. El primer momento lo sitúan en el momento en el que los humanos y neardentales «quemaron madera para producir luz de forma consciente», a lo que siguieron diversos artilugios primitivos con grasas animales para mantener la luz durante más tiempo.

Hay gigantesco salto desde el siglo I con las velas de la época romana al siglo XVIII en el que se inventan las lámparas de gas. Luego llegaron las lámparas eléctricas primitivas y el refinamiento de Edison (que no la invención) de la bombilla hacia 1830.

En la época moderna tenemos los neones en 1900, el láser en 1960, las lámparas LED en 1962, los LCD de 1964, la fibra óptica en 1970 y las OLED en 1987. El vídeo acaba con lo que considera el tipo de luz más moderna es sería la que se produjo con la fusión de hidrógeno en 2013 en el National Ignition Facility. No es algo que quizá vayamos a ver pronto en nuestros hogares precisamente, pero se ve que fue uno de los hitos más reseñables.

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Por @Alvy — 25 de Mayo de 2018

Como marca la tradición Bill Gates ha publicado en su blog su habitual lista de cinco libros que merece la pena leer para el próximo verano que pronto empezará. Hay un poco de todo, pero sobre todo tres que tienen una pinta fantástica. Los he ordenado por aparente interés:

Leonardo BioLeonardo da Vinci: La biografía (Walter Isaacson, 2018). Este es sin duda uno de los libros más esperados de la temporada, en el que el famoso biógrafo cuenta la vida y obra de Leonardo: es auténtico hombre del renacimiento que tocó todos los palos del arte y de la ciencia de la época. Según explica, además «el genio del hombre más visionario de la historia nació de habilidades que todos poseemos». Sobre este libro Bill Gates ya publicó una video-reseña, incluyendo un gracioso «bueno, yo que poseo uno de los libros originales de Leonardo, puedo asegurar que…»

FactfulnessnFactfulness: Ten Reasons We're Wrong About the World – and Why Things Are Better Than You Think (Hans Rosling, 2018). Es el último libro del recientemente fallecido Hans Rosling, uno de los mejores comunicadores de las últimas décadas sobre temas sociales, de salud e históricos. Entre sus trabajos está GapMinder, un auténtico pozo de sabiduría en el que es fácil sumergirse durante horas o días. De él dicen que es «una guía indispensable para pensar sobre el mundo con claridad.»

Origin StoryOrigin Story: A Big History of Everything (David Christian, 2018). Es una historia del mundo – empezando por el Big Bang hasta el origen de la vida y el advenimiento de las sociedades y la tecnología hasta nuestros días. Hace hincapié en los aspectos científicos y las claves más relevantes de cada momento de la historia: tendencias, cambios, épocas –no tanto en fechas o nombres– para situarnos a los seres humanos en el lugar que merecemos de este enorme universo. Del mismo autor, este estupendo proyecto: Big History Project.

Lincoln en el Bardo (George Saunders, 2018). Es una novela a partir de un hecho histórico ambientada hacia 1862, en la que durante la sangrienta guerra civil estadounidense el hijo de doce años del presidente Lincoln está gravemente enfermo. Se desarrolla mediante conversaciones con 166 «fantasmas». Fue ganadora del Premio Booker 2017.

Everything Happens for a Reason and Other Lies I've Loved (Kate Bowler, 2018). Es una historia personal de una mujer que descubre que tiene un cáncer de cólon en fase IV.

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Por Nacho Palou — 25 de Mayo de 2018

Paul earle 44080 unsplash

The Economist matizó en su día que el veradero problema del mundo no eran el 1% de los ricos sino el 20% de la clase media-alta. Ahora según un estudio reciente el verdadero verdadero problema del mundo son los humanos, todos por igual: representan el 0,01% de todos los seres vivos y sin embargo han destruido al 83% de los mamíferos y el 50% de las plantas.

La destrucción del entorno natural para la agricultura, la tala y el desarrollo ha dado lugar al inicio de lo que muchos científicos consideran la sexta extinción masiva de la vida en la historia de la Tierra. Se cree que cerca de la mitad de los animales de la Tierra han desaparecido en los últimos 50 años.

La comparación con las épocas previas a que los seres humanos se convirtieran en agricultores y a que comenzara la revolución industrial es la que revela la magnitud de este enorme declive, para sorpresa incluso los científicos: hoy sólo quedan una sexta parte de la fauna silvestre (desde ratones hasta elefantes), mientras que en los océanos tres siglos de caza de ballenas han dejado sólo una quinta parte de los mamíferos marinos en los océanos.

En Jezebel, Humans Are Even Worse Than We Thought.

Esto no quiere decir que los humanos no sean responsables de otro tipo de proliferación animal. Al contrario, hemos hecho un trabajo asombroso al incrementar las poblaciones de ganado hasta un nivel explosivo, y las aves de corral representan ahora el 70% de todas las aves de la Tierra y el 60% de todos los mamíferos son ganado. Ya sólo el 4% son animales salvajes. Los humanos representan el 36% de todos los mamíferos [terretres].

Fotografía: Paul Earle en Unsplash.

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Por @Alvy — 25 de Mayo de 2018

Hoy en día los televisores son simplemente rectángulos planos. Pero esta sencilla animación de 4096 muestra que esto no siempre fue así: los modelos más antiguos dependían de tubos de rayos catódicos y una complicada electrónica que había que transformar en pantallas «cuadradas», de bordes redondeados o a veces incluso completamente redondas – según las épocas.

Ahí están si no el Modelo 95 de Emyvisor con pantalla redonda (1936) o el Octagon de General Electric (1928) con armario octogonal y pantalla también redonda tras un visor cuadrado.

Parte de esta evolución ha tenido que ver en los últimos tiempos con los cambios en la relación de aspecto (proporción entre el ancho y alto de la imagen) que ha ido aproximándose a la de los formatos cinematográficos. De 1:1 a 4:3 a 16:9. Los formatos «verticales» no triunfaron simplemente porque los seres humanos tenemos los dos ojos colocados en horizontal, no en vertical.

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