Por @Alvy — 18 de Agosto de 2017

Las tres plantas del aparcamiento para bicicletas de la estación de Utrech (Países bajos) se ha inaugurado con 6.000 plazas, que para el año que viene llegarán a ser 12.500 convirtiéndose en el mayor de este tipo en el mundo; el récord lo mantendrá hasta entonces el de Tokio Kasai.

El vídeo muestra con detalle la instalación y todas sus posibilidades y permite hacerse una idea de su tamaño. En New Atlas también publicaron unas estupenda galería fotográfica donde se ven las bicicletas públicas, las estaciones de aparcamiento y los carriles de rodaje.

Utrecht biggest underground bike parking / Gemeente Utrecht

En cuanto a servicios de momento se han instalado 700 bicicletas públicas de alquiler, que funcionan con una fórmula similar a la de las mayores ciudades del mundo. El recinto está abierto y vigilado las 24 horas al día todos los días del año y con la tarjeta de abono transporte de la ciudad se puede aparcar la bicicleta gratis las primeras 24 horas. También hay zonas especiales para bicicletas grandes, con sillitas de niño, cestas y demás.

El diseño de la estación ha tenido en cuenta que para entrar y salir hay que circular en bici bastantes cientos de metros, de modo que hay largas y suaves rampas. Aunque para la inauguración todavía faltaban algunos sistemas, como las pantallas de guiado hasta las plazas libres, e incluso había unas escaleras (!) en vez de un tramo de rampa de salida, pero todo se andará.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 18 de Agosto de 2017

Zev es un agente inmobiliario que le explicó detalladamente a su abuelo de 97 años cómo es un Tesla: cómo se recarga, cuál es la autonomía que proporcionan las baterías y algunas otras cosas interesantes. Y luego le dio una vuelta para que lo probara. El vídeo es tan entrañable como indicativo de las cosas que más llaman la atención a la gente mayor sobre la tecnología moderna.
`
Y es que el abuelo se encuentra ante una auténtica escena del tipo «hola, vengo del futuro y te voy a enseñar cómo son los coches allí». Si Zev hubiera vestido de blanco y se apareciera con una botella de Lejía Neutrex en la mano seguro que le habría creído.

Al buen hombre le asombra que «puedas levantarte por la mañana y recorrer 300 km así, sin más» (y pregunta: «¿Qué tipo de maquinaria necesitas para hacer esa recarga?») También se queda bastante flipado con el Insane Mode, el famoso modo de aceleración salvaje: «¡Vaya! Es que te pega la espalda al asiento, vamos… Debería llevar paracaídas». Otra de las cosas que más le sorprende es el silencio y que no se oiga el ruido del motor.

El siguiente paso lo describe bien el propio abuelete «Lo siguiente será que no toque el suelo y vaya volando, ¿no?». Pues todavía no, pero casi.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Wicho — 18 de Agosto de 2017

The Great 78 ProjectThe Great 78 Project es una iniciativa de Internet Archive, George Blood LP y el Archive of Contemporary Music que tiene como objetivo conservar para la posteridad los aproximadamente tres millones de grabaciones en discos de 78 rpm que se estima que se produjeron en los Estados Unidos desde 1898 hasta la década de los 50 del siglo XX y que permanecen básicamente olvidados porque no ha habido interés comercial en sacarlos en otros soportes.

Es una tarea complicada, para empezar porque la inmensa mayoría de esos discos están hechos en goma laca, un material que ya en origen era frágil pero que después de décadas y décadas ya es como para manejarlo con extrema precaución.

Luego está el hecho de que, en especial en las primeras décadas de la fabricación de discos, lo de la velocidad de reproducción no estaba estandarizado, así que muchas veces toca «adivinar» a qué velocidad hay que reproducirlos.

Tienen unos 200.000 discos en sus manos, de los que ya hay digitalizados más de 50.000, que te puedes bajar en varios formatos, y siguen trabajando en ello; aceptan donativos de discos que no tienen, claro.

La duda está en si, con lo volubles que somos con los formatos de almacenamiento, al final no durarán más las copias físicas de estas grabaciones, que también están archivando con todo el cuidado del mundo, que las digitales.

Aparte de en la web en @great78project van tuiteando enlaces a distintas piezas de la colección cada pocos minutos. Y las hay muy curiosas, como por ejemplo grabaciones hechas con el Novachord, el primer sintetizador polifónico, fabricado por Hammond entre 1939 y 1942, o de las primeras épocas del jazz y del bluegrass.

(Vía The Verge).

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Wicho — 18 de Agosto de 2017

Fyodor Yurchikhin y Sergey Ryazansky llevaron a cabo el paseo espacial número 202 desde la Estación Espacial Internacional el 17 de agosto de 2017. Durante él se dedicaron fundamentalmente a recoger muestras de experimentos, colocar otras nuevas, hacer fotos y tomar muestras del exterior de la Estación para ver cómo se conserva y qué tipo de contaminación hay, y probar una versión nueva del traje espacial Orlan.

Era Fyodor Yurchikhin quien llevaba el Orlan-MKS, que entre otras cosas incorpora un sistema automático de control de la temperatura y un nuevo ordenador de a bordo –a fin de cuentas los trajes espaciales son como pequeñas naves individuales– que ahora se encarga de funciones de las que antes se tenía que ocupar la persona que estaba en su interior; las capas externas del traje también son más resistentes. Permite permanecer en el exterior durante hasta nueve horas y está diseñado para hasta veinte usos durante una vida útil de seis o siete años.

Se trataba de la primera vez que el Orlan–MKS se utilizaba en el espacio tras años de pruebas en tierra y las primeras impresiones son excelentes.

Yurchikhin y Ryazansky listos para salir al espacio
Yurchikhin, a la izquierda, y Ryazansky listos para salir al espacio

Es la sexta variante del traje Orlan en entrar en servicio desde que el Orlan-D fuera estrenado el 20 de diciembre de 1977 por Yuri Romanenko y Georgi Grechko.

Yurchikhin y Ryazansky pudieron cumplir con todos los objetivos del paseo salvo instalar un pasamanos que no terminaba de encajar bien en su sitio. De hecho la instalación de varios puntales y pasamanos fue más problemática de lo pensado, por lo que el paseo espacial duró algo más de una hora más de lo previsto.

Fue el noveno paseo espacial para Yurchikhin, que con algo más de 58 horas acumuladas al terminar éste se convierte en la cuarta persona con más tiempo acumulado en paseos espaciales, y el cuarto para Ryazansky, que ahora acumula casi 27 horas y media.

Pero para mí la parte más curiosa de este paseo espacial fue la segunda tarea que llevaron a cabo, que consistió en la puesta en órbita de cinco satélites artificiales. Fueron el Tomsk-TPU-120, un CubeSat de tres unidades y de cinco kilos de peso cuya estructura fue impresa en 3D diseñado por la universidad de Tomsk; el TNS 0-2, de 20×65 centímetros y 5,1 kilos, diseñado para probar sistemas de generación de energía, control de actitud y comunicaciones; los Tanyusha 1 y 2, que son CubeSat de tres unidades y 4,8 kilos diseñados para probar sistemas de comunicaciones; y el Sfera-53 2, una esfera metálica de 53 centímetros y 13 kilos de peso que se usa para calibrar equipos de seguimiento en tierra y que también sirve para medir la densidad de la atmósfera midiendo la velocidad a la que decae su órbita. Los cinco fueron llegando a la EEI a bordo de varias cápsulas de carga Progress.

Yurchikin con los Tanusha
Yurchikin con los Tanusha

Aunque a diferencia de los lanzados desde el segmento estadounidense de la Estación, que dispone de eyectores automáticos que recuerdan poderosamente al mecanismo que lanza la bola en una máquina de bolas, los lanzamientos desde el segmento ruso utilizan el más básico método de lanzarlos a mano. El truco está en lanzarlos hacia atrás y hacia abajo, de tal forma que no puedan llegar a chocar con la EEI.

Básico pero eficiente, aunque hay que tener los lanzamientos ensayados, ya que hacerlo embutido en un traje espacial no es especialmente sencillo. Ayuda, de todos modos, el hecho de que el módulo Pirs a través de la que salieron al exterior Yurchikhin y Ryazansky apunta ya hacia la Tierra en la posición habitual de la Estación y que Pirs esté acoplado a la parte inferior del módulo Zvezda, el último de la Estación.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear