Semana en imágenes
Anotaciones publicadas en:
Ecología Microsiervos
Fotografía Microsiervos
WTF Microsiervos
Juegos Microsiervos
Avión Microsiervos
Microsiervos- la sección de
Tecnología de lainformacion.com y
Cooking Ideas, el blog para «alimentar la mente de ideas»
También disponibles a través de
@microsiervos
Manteniendo el ratón encima de las imágenes aparece su título.
Comando+clic / Control+clic / Mayúsculas+clic para abrir en una pestaña/ventana nueva (en Firefox también clic-en-rueda-del-ratón.)
Piratas piratas
Las noticias del Alakrana hicieron que los medios usen correctamente el término pirata tras mucho tiempo confundiéndolo con P2P.
Carteles de series reducidos a la mínima expresión

Exergian es un estudio de diseño que ha creado una serie de carteles reducidos a la mínima expresión que representan series bastante conocidas, como este, al que le he quitado el nombre para ponéroslo un poco más difícil (la solución está aquí).
Los demás podéis irlos viendo recorriendo su blog.
(Little Sadie vio el enlace en A través de…, donde a su vez lo habían pillado en Yonkis [NSFW +18]).
La superconductividad en una imagen

Cables de 12.500 amperios del LEP (detrás) y del LHC (delante) - Foto (CC) por Rama
Esta foto es parte de los objetos exhibidos en Micrososm, un centro de ciencia que tiene como objetivo divulgar el trabajo que se realiza en el CERN.
Se trata de sendos cables del LEP (Large Electron-Positron collider), el colisionador de electrones y positrones al que ha sustituido el LHC (Gran Colisionador de Hadrones), diseñados ambos para transportar la increíble corriente de 12.500 amperios.
Falta un objeto que le de escala a la imagen para saber qué tamaño tienen, pero aún así es evidente la gran diferencia que hay entre utilizar cables normales como en el LEP y cables superconductores como en el LHC.
En los comentarios de Reddit, que fue donde Roberto se encontró esta imagen, se habla también de por qué aunque los superconductores tienen resistencia cero no pueden ser todo lo delgados que se quiera.
Esto tiene que ver con que (simplificando mucho y que me perdonen los físicos que lean esto) dado que la corriente se transmite mediante electrones que se mueven por el cable, en un momento dado simplemente no hay electrones suficientes como para transmitir más corriente.
Simplificando de nuevo, si se sobrepasa esta corriente límite la falta de electrones provoca una especie de turbulencia que hace que una pequeña zona del superconductor deje de funcionar como tal, produciendo un poco de calor, lo que a su vez produce una reacción en casacada, normalmente acompañada de un fuerte ruido al convertirse el campo magnético en calor y una rápida evaporación del líquido que mantiene frío al superconductor, lo que puede producir una explosión.
Esto fue precisamente, junto con la falta de un mecanismo de seguridad que lo detectara y cortara la corriente a tiempo, lo que ocurrió en el LHC en septiembre del año pasado y que provocó la avería que lo tuvo parado hasta hace unos días mientras se reparaban los daños y se instalaban mecanismos de seguridad para evitar que esto volviera a pasar.

Detalle de algunos de los daños cusados en 2008 - Maximilien Brice, © CERN. Más imágenes del LHC en Large Hadron Collider ready to restart.
Actualización: Santiago nos comenta que hace poco tuvo la oportunidad de ver en vivo y en directo estos cables y que a pesar de lo que dice la descripción de la Wikipedia los negros nunca estuvieron en servicio en el LEP sino que se usan como ejemplo de la increíble capacidad de los superconductores. También nos aporta el dato de que cada uno de los cables negros tiene unos cinco centímetros de diámetro.
{ Esta anotación está licenciada bajo Creative Commons (CC) }
Redefiniendo
Creo que a El País le quedan dos semanas para empezar a llamar piratería a «consultar de forma gratuita una página web con contenidos».
Atlantis/STS-129: Fin de la misión
No pasa en todas las misiones ni mucho menos, pero tras haber despegado en el primer intento, el Atlantis y su tripulación tomaban tierra hoy a las 15:44:23 (hora de España, UTC +1), también en la primera oportunidad que tenían para aterrizar.

Atlantis aterrizando en la pista 33 del Centro Espacial Kennedy - NASA/Jim Grossmann [jpeg original a 3.000×2.000 pixeles, 308 KB]
Cuando las ruedas se detuvieron a las 15:45:05, la duración de la misión STS-129 quedó fijada en 10 días, 19 horas, 16 minutos, y 13 segundos, tras haber hecho 171 órbitas y recorrer casi 7.225.000 kilómetros.
Dejan la Estación Espacial Internacional completa en un 86 por ciento tras haber colocado en órbita 14 toneladas de carga en forma componentes de repuesto que quedan almacenados en el exterior de la ISS para su uso en el futuro si fueran necesarios y otra tonelada más de suministros para el interior de la Estación.
Se traen de vuelta a Nicole Stott, que ha pasado 91 días en el espacio, 87 de ellos en la Estación Espacial Internacional como miembro de las Expediciones 20 y 21, así como otra tonelada de materiales en el interior de su cabina.
Ha sido la misión número 31 para el Atlantis y también la número 31 que la flota de transbordadores ha realizado a la Estacion Espacial Internacional. Es también la quinta y última de este año de la flota.
La próxima será la STS-130, con fecha prevista de lanzamiento para el 4 de febrero y que tendrá como principal objetivo poner en órbita el módulo Tranquility y la Cúpula, dos grandes componentes de la Estación Espacial Internacional.
La canción escogida por el control de la misión para empezar este último día en órbita fue Home Sweet Home por Mötley Crüe, dedicada a toda la tripulación.
Fuentes: STS-129 MCC Status Report #22 y STS-129 MCC Status Report #23
- Atlantis/STS-129: Día 11, preparándolo todo para aterrizar.
Trauma

Trauma (2009). Creada por Dario Scardapane y Peter Noah. Dirigida por Jeff Reiner.
Centrada en las andanzas de varios equipos de paramédicos de la ciudad de San Francisco que van de un lugar a otro salvando vidas, a menudo jugándose el pellejo en el proceso, lo cierto es que esta serie no parece tener ningún gran arco argumental que tire de ella y que entre sus protagonistas podemos encontrar los estereotipos habituales de este tipo de series.
Tenemos al veterano al que el trabajo le crea problemas en casa, la brillantísima profesional que podría estar haciendo un trabajo menos arriesgado y mejor remunerado y que nadie se explica por qué todavía sigue trabajando como paramédico, el otro veterano que todo el mundo salvo él ve claramente que sufre de stress post-traumático…
Y por supuesto no falta el novato que quiere agradar a todo el mundo, en especial a su brillante compañera de la que hablábamos ahí arriba.
De hecho, las asociaciones profesionales de paramédicos de los Estados Unidos ya han criticado la serie diciendo que ni de lejos retrata la realidad de su trabajo (aunque creo que esto pasa con todas las series y con todos los colectivos que se dedican en realidad a lo que la serie representa) y que los procedimientos y protocolos que se ven en ella son poco menos que ciencia ficción.
Pero a mi, como fan de toda la vida de Urgencias y de Turno de Guardia, y como enamorado de San Francisco -salen un montón de escenas rodadas en exteriores- me está resultando bastante entretenida aún pesar de que no la calificaría como una serie buena.
Además, una de las parejas protagonistas se encarga de las evacuaciones en helicóptero, un precioso Bell 212 Twin Two-Twelve que como aerotrastornado no puedo dejar de apreciar (y he de reconocer que la piloto no está nada mal tampoco).
Aproximadamente un mes después de su estreno la NBC anunció que no iba a encargar más capítulos que los 13 ya filmados, pero que sí los iba a emitir todos, aunque recientemente ha anunciado que ha encargado otros tres -presumiblemente para cerrar un poco las tramas- con lo que en total la serie constará de 16 episodios, quedando los seis últimos para su emisión después de las vacaciones de navidad.
Así que la dejaría sin dudas dentro del grupo de series que se pueden ver sin mayor problema pero que tampoco pasa nada si te las pierdes.
Cómo atrapar un arcoíris

Trampa para arcoíris. Fuente: Experimental Observation of the Trapped Rainbow, V.N. Smolyaninova et. al.
Según NewScientis, investigadores han conseguido atrapar por primera vez un arcoíris (Rainbow trapped for the first time) lo cual, aunque no deja ninguna imagen espectacular, no deja de ser curioso.
La trampa creada por Vera Smolyaninova de la Universidad de Towson, en Baltimore, utiliza una lente recubierta por una lado de una fina capa de oro, de 30 nanómetros de espesor, colocada –con la capa de oro hacia abajo– sobre un portaobjetos de microscopio, también recubierto de oro.
Allí donde se tocan la base curva de la lente y el portaobjetos es donde permanece atrapado el arcoíris cuando se proyecta un haz de luz láser sobre la lente, sin posibilidad de escapar por los laterales dado que la luz no puede pasar a través de una abertura que es más pequeña que su longitud de onda.
El resultado es lo que se va en la imagen, que es la lente vista desde arriba con un microscopio, en cuyo interior la luz visible se distribuye en función de su longitud de onda, con los verdes (con menor longitud de onda) hacia el centro, donde la lente es demasiado fina para que la pueda penetrar y los rojos (con una longitud de onda mayor) por donde es más gruesa.





























