Por @Wicho — 27 de Junio de 2017

Diapo usada por Boeing en Le Bourget 2017Por ahora aún falta mucho para que sus características estén terminadas de definir y más aún para que tenga nombre, pero Boeing ya está hablando del que será su nuevo avión de tamaño medio, al que todo el mundo está llamando ya Boeing 797.

Se trata de un avión de dos pasillos de entre 220 y 270 plazas que quedaría entre el 737 y el 787. Su autonomía rondará las 10 horas o unos 9.500 kilómetros.

Las alas y el fuselaje –con el que quizás Boeing abandone la tradicional sección redonda– serán de materiales compuestos.

La idea es que sirva para tanto para operar entre aeropuertos con mucha densidad de pasajeros como para conectar aeropuertos de tamaño medio en vuelos de media distancia, lo que permitiría a aerolíneas y pasajeros evitarse los grandes aeropuertos.

Boeing estima un mercado de más de 4.000 unidades a lo largo de 20 años para este avión, que entraría en servicio alrededor de 2025.

(Vía CNN Money).

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Por @Wicho — 27 de Junio de 2017

La confirmación de la existencia de las ondas gravitacionales, previstas por Albert Einstein en su teoría de la relavitidad general allá por 1915, en uno de los grandes logros científicos de los últimos años, ya que nos abren una nueva ventana al universo.

Alicia Sintes, principal investigadora de las ondas gravitacionales de la colaboración científica LIGO en España, habla de ello en la entrevista titulada «La detección de las ondas gravitacionales ha marcado el principio de una nueva era en la Astronomía»:

[con la detección de ondas gravitacionales] se podría empezar a probar diferentes teorías del universo primitivo. Tal vez tengamos que esperar veinte años más ya que aún no tenemos sensibilidad para verlo. Conseguirlo podría aportar información sobre cuál es la constante de Hubble, cual es la cantidad de materia y energía oscura que tiene que tener el universo, etc. Es una ciencia realmente espectacular pero aún estamos en los comienzos, solo hemos observado tres señales y tenemos una cuarta como candidata, pero es más débil.
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Por Nacho Palou — 27 de Junio de 2017

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Aunque el FF 91, la bestia de más de 1000 CV de potencia eléctrica de Faraday Future todavía no es un vehículo “de producción”, en teoría el modelo con el que esta marca ha participado en el Pikes Peak International Hill Climb es el mismo que entrará en producción previsiblemente el año que viene.

El ascenso a Pikes Peak, en el estado de Colorado, es una mítica carrera de competición en la que hay que ascender hasta la cima del monte, a 4300 metros sobre el nivel del mar, a lo largo de casi 20 km y sobreviviendo a 156 curvas. Actualmente el récord en el ascenso a Pikes Peak para un coche eléctrico (construido para la ocasión) es de algo menos de 9 minutos, 8:57,11. El FF 91 pilotado por el ingeniero jefe de la marca, Robin Shute, terminó con un tiempo de 11:25,083, 20 segundos más rápido que el Tesla P90D de producción “de verdad”, sin modificaciones excepto para aligerar peso, que mantenía el récord desde el año pasado.

Una ventaja de las ventajas que tienen los coches eléctricos sobre los coches con motor de combustión es que la altura no influye en su rendimiento. A 4300 metros el aire contiene menos oxígeno, lo que en un coche de combustión —que quema gasolina y aire— supone una merma en el rendimiento. Los coches con motor de gasolina también pueden verse afectados en el suministro de combustible, en tanto el desnivel del ascenso, de un 7,2 por ciento a lo largo del recorrido, y el gran número de curvas cerradas provoca que el movimiento del líquido combustible dentro del depósito provoque variaciones en el flujo de carburante que llega hasta el motor, aunque los tanques de gasolina se diseña teniendo esto en cuenta.

Fuente: Faraday Future.

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Por @Alvy — 27 de Junio de 2017

Este hidroala llamado Lift eFoil utiliza el mismo efecto de sustentación de las alas de los aviones pero sobre el agua. Bajo el agua van el motor y la batería, completamente resistentes al agua y dicen que bastante silenciosos.

El resultado es una especie de «tabla de surf que levita», un curioso invento que permite volar sobre las aguas con bastante estilo. Dicen que hasta unos 25 km/h que no está nada mal. Para acelerar se utiliza un pequeño mando Bluetooth que se lleva en la mano (como en los skates eléctricos).

Como decía @mezvan es desde luego muy #CállateYTomaMiDinero, aunque los 12.000 dólares de vellón que costará (de momento solo puede «reservarse») no son moco de pavo.

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