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Euclides, el juego: una forma lúdica de repasar (o aprender) geometría

Euclid: The Game

Euclid: The Game es una entretenida forma de refrescar la geometría básica y las construcciones con regla y compás. El juego consiste en ir superando las diversas pruebas cumpliendo la ley, en este caso los cinco postulados del geómetra griego, verdadero pilar de la geometría.

La pantalla muestra una serie de puntos (A, B, C…) sobre los que hay que actuar para superar el reto planteado en cada nivel. Las diversas herramientas permiten unir líneas con segmentos, trazar rectas, círculos y marcar puntos. A partir de ahí se pueden dividir segmentos, bisecar ángulos y realizar construcciones mucho más complicadas, como sabemos.

El juego va a avanzando suavemente, tiene un tabla de clasificación para guardar las puntuaciones, alguna que otra sorpresa… lo habitual de los juegos de hoy en día.

Estoy seguro de que los niños pueden aprender mucha más geometría con este planteamiento lúdico que con el tradicional «memorizar y practicar»: los ejercicios son básicamente los mismos pero aquí cuentan con el plus de no oler a «matemáticas de estudiar» sino a juegos y retos, además de parecerse a los entretenimientos de matar el tiempo a los que estamos tan acostumbrados.

(Vía Gaussianos.)

Este collar es una proyección interactiva sobre el cuello de la modelo

Neclumi se define como «un futuro probable para la joyería». Su primer prototipo consiste en un collar de luz interactivo. Esto es, en lugar de llevar puesto un collar físico de verdad se recurre a un proyector diminuto —un picoproyector casi invisible, colocado en el cuello de la camisa— que proyecta el diseño de un collar sobre la piel.

Estas joyas de luz no son muy visibles en cuanto hay un poco de luz ambiente, al menos por ahora, pero exploran el uso de los wearables como elementos asociados a la moda más que a la tecnología, siendo una combinación de ambas cosas: desde el teléfono móvil se puede elegir y cambiar el diseño y estilo del collar proyectado cuya imagen además se mueve en consonacia con los movimientos de la persona a partir de los datos obtenidos del podómetro y de los sensores de movimientos del teléfono.

Vía Vice, Creators Project.

12 monos, la serie (trailer)

Esa maravilla de Terry Gilliam llamada 12 monos entró en nuestro Top 10 de mejores películas geek de todos los tiempos¹ –que por cierto ya va siendo hora de renovar, porque falta casi toda la última década– y ahora SyFy va a estrenar una nueva serie con el mismo título.

No queda muy claro si será una serie-serie de las «buenas» o más bien una serie de entreseries como las denomina mi amigo Carlos: ese tipo de series que ves entre los meses de parones en los «primeros espadas», que suelen tener una alta mortalidad infantil y un número de episodios entre más cercano al 6 que el 12, si acaso no se quedan en 2 o 3. Sea lo primero o lo segundo, convendrá echarle un vistazo: además de como gran película de ciencia-ficción 12 monos también entraría en cualquier ránking sobre las películas con viajes en el tiempo.

Microsoft Band: la pulsera de Microsoft

Microsoft Band

Elegante sin duda. Se llama Microsoft Band y básicamente es como todas las demás pulseras cuantificadoras pero vitaminada y supermineralizada. Además de lo habitual incluye GPS, contador de frecuencia cardíaca y de exposición a rayos ultravioletas. Además se puede manejar con Cortana (la asistente de reconocimiento de voz de Microsoft), funciona hasta 48 horas sin recarga y su app es compatible con Windows, Android y iOS.

El precio: de momento 199 dólares en Estados Unidos.

(Vía HiConsumption.)

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