Por @Alvy — 24 de Agosto de 2016

En Frame han realizado un buen trabajo preparando un repaso histórico a los videoblogs de YouTube, y por ende al fenómeno youtuber, desde una perspectiva histórica (dando por válido «historia» = algo más de diez años).

El vídeo comienza con personajes como Ze Frank que fue quizá el más innovador al popularizar los cortes y saltos para darle agilidad al formato (eliminando partes aburridas o segundos sin audio) o el famoso caso de LonelyGirl15 (Bree), cuya popularidad como «diario de una adolescente» se resquebrajó cuando se supo que era en realidad una actriz neozelandesa (Jessica Lee Rose). A partir de ahí todo serían personajes –a veces reales, a veces imaginarios– en todo tipo de situaciones, actitudes y razones a cual más extraña para su popularidad.

Por situarlo en contexto YouTube se creó en 2005 y explotó en popularidad en 2006 (en octubre de ese año fue adquirido por Google); hacia 2009 comenzaron a emplearse experimentos con nuevas ideas como «vídeos 24h» o vídeos con mayor presupuesto para la realización (incluyendo equipo de vídeo, montaje, decorados e infinidad de gadgets en el caso de los youtubers sobre tecnología). Otro legendario que no se menciona en el vídeo es Rocketboom, cuya historia transcurrió desde 2004 (año 2 a.Y.) a 2006 – ahora sus archivos están en YouTube.

Y así hasta nuestros días, con fenómenos que alcanzan los cientos de millones de suscriptores, las decenas de millones de visualizaciones cada día y unos patrones de formato bastante definidos: desde los tutoriales que sacan de quicio hasta las caras de locos que los youtubers tienen que poner en las miniaturas para raspar unos cuantos clics y minutos de atención más.

El vídeo de Frame resultó entrañable, si bien bastante incompleto. En cierto modo sería como intentar hacer una «historia de los weblogs» en 9 minutos, misión imposible. Pero ahí queda como documento curioso y de archivo con algunos de conceptos y personajes más importantes.

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Por @Alvy — 24 de Agosto de 2016

En los 100 segundos que transcurren en las imágenes de Super Deluxe se puede sentir cierto gustirrinín con el proceso de fabricación de estos discos de vinilo, que combina precisas máquinas, gigantescas prensas hidráulicas y múltiples trabajos manuales para crear unos artefactos sobre los que todavía se debate si su calidad es peor, igual o superior –cuando menos es distinta– a la de los CD y MP3 de audio:

Los audiófilos difieren en sus argumentos sobre los méritos del LP en comparación con el CD desde que comenzaron a comercializarse los discos digitales. Los discos de vinilo siguen siendo valiosos por por su calidad de reproducción en las grabaciones análogas. Sin embargo las deficiencias del LP incluyen ruido superficial, error de rastreo, variaciones de tono y que requieren mayor sensibilidad en su manejo. [Fuente: Wikipedia]

Sea como fuera, el debate parece que continuará por toda la eternidad. Y es que, como decía alguien sobre el vídeo, «a veces se echan de menos las cosas físicas». Aunque «cosa física» no sea necesariamente sinónimo de calidad, desde luego tiene su belleza.

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Por @Wicho — 24 de Agosto de 2016

Impresión artística de la superficie de Próxima b
Impresión artística de la superficie de Próxima b

Uno de los objetivos de la búsqueda de planetas extrasolares es encontrar uno similar a la Tierra, y según se puede leer en Se descubre un planeta en la zona habitable que rodea a la estrella más cercana parece ser que tenemos uno justo a la vuelta de la esquina.

Bueno, justo a la vuelta de la esquina en términos cósmicos, ya que está en órbita alrededor de Próxima Centauri, la estrella más cercana a la Tierra –aparte del Sol, claro–.

Bautizado como Próxima b tiene una masa tan sólo 1,3 veces mayor que la de la Tierra y orbita su estrella a tan sólo 7 millones de kilómetros, el 5% de la distancia entre el Sol y la Tierra. Pero Próxima Centauri es una enana roja no mucho más grande que Júpiter y mucho más débil que el Sol, con lo que las estimaciones del equipo descubridor del planeta, dirigido por Guillem Anglada-Escudé, indican que la temperatura en su superficie podría ser adecuada para que existiera agua en estado líquido.

Próxima b desde el espacio
Impresión artística –con todos sus peros– de Próxima b desde el espacio

Claro que a tan poca distancia de su estrella es más que probable que su superficie esté achicharrada por las llamaradas de rayos X y de radiación ultravioleta procedentes de la estrella, con lo que la similitud con la Tierra es bastante cogida por los pelos por mucho que Próxima b esté en la zona de habitabilidad. Así que es más bien poco probable que allí haya vida de ningún tipo.

Aún así su índice de similitud con la Tierra es de 0,87, lo que lo coloca por delante de Kepler-442b y Gliese 667C c, que hasta ahora tenían el récord con 0,84.

Habitable o no, no deja de ser un descubrimiento interesante: un planeta similar al nuestro en nuestra vecina más cercana; una demostración más de que el universo parece estar lleno de planetas.

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Por @Wicho — 24 de Agosto de 2016

El aterrizador y el rover
El aterrizador y el rover – Xinhua

Administración Nacional Espacial China –la NASA china– acaba de anunciar que tienen la intención de aprovechar la ventana de lanzamiento de 2020 para enviar una misión a Marte.

Esta consistirá de un orbitador, un aterrizador, y un rover.

El rover
El rover

No hay demasiados detalles todavía, pero el rover por lo visto tendrá seis ruedas y cuatro paneles solares y está diseñado para operar durante al menos 90 días sobre la superficie de Marte.

El orbitador, por su parte, llevará 13 instrumentos que incluyen una cámara y un radar que pueden ser usados para estudiar el suelo, la atmósfera, y el entorno del planeta, así como la distribución de agua y hielo en este y su estructura interna. De todos modos China considera esta misión como una preparación para otra que pueda traer muestras de vuelta a la Tierra allá por 2030.

El orbitador
El orbitador

La ventana de lanzamiento de 2020, que va de julio a septiembre, promete ser interesante, ya que además de la misión china –que aún no tiene nombre, aunque hay un concurso en marcha para bautizarla– veremos, si todo va según lo previsto, el lanzamiento de la misión Hope de los Emiratos Árabes Unidos, el rover Mars 2020 de la NASA, la misión ExoMars 2020 de la ESA (no llegaron a tiempo para 2018), y la Mangalyaan 2 de la India.

Todas ellas llegarán a su destino ya en 2021 tras unos siete meses de viaje.

Si China lo consigue se convertirá en el quinto país en conseguir enviar una misión a Marte, aunque será al segundo intento, ya que tuvo un fracaso con la Fobos–Grunt rusa en 2011, que también transportaba un orbitador chino.

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