Por Nacho Palou — 4 de Agosto de 2015

Error-Prone-Self-Driving

La mecánica del juego Error-Prone es bien simple: se trata de una fila de coches autónomos que en lo que dura una partida deben recorrer 40 km sin chocar entre sí — eso lo consiguen si problema, que para eso son coches autónomos dando vueltas en un descampado, entre la maleza.

Cada coche lleva una letra en el techo. Pulsando la letra correspondiente en el teclado se obtiene el control del vehículo — ‘control’ en el sentido de que al pulsar esa tecla el coche avanza y al soltarla se detiene. Igual que un coche de verdad, sí.

El reto consiste por tanto en obtener el control de uno de los vehículos y lograr que el conjunto consiga el objetivo de recorrer 40 km sin chocar entre ellos en el tiempo que dura una partida.

La “demostración” es que los coches autónomos son más eficientes —recorren más espacio en menos tiempo sin necesidad de correr, manteniendo la misma velocidad pero sin maniobras torpes y sin acelerones ni frenazos absurdos— y por supuesto sin accidentes.

Si se juega solo no es tan difícil. Lo complicado viene cuando se unen más personas a la partida; es decir, cuando hay más gente en el teclado obteniendo el control de alguno de los otros 25 coches. Ahí ya sí que uno debe hacerse un buen seguro y prepararse para el Carmageddon.

El juego Error-Prone se puede jugar en el navegador web (del ordenador, no del móvil) o descargar para Windows o para Mac.

Cuidado porque es absurdamente adictivo.

Vía Wired.

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Por @Alvy — 4 de Agosto de 2015

Rubik: Alternativas

En Cinismo ilustrado acertaron de pleno con estas descripciones sobre las diversas alternativas a al hora de enfrentarse a la tarea de resolver un cubo de Rubik. A cual mejor.

En resto de ilustraciones de sus páginas son también geniales, algo que apreciaran los amantes del humor inteligente.

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Por @Wicho — 4 de Agosto de 2015

Open Day ESTEC 2014
Visitantes durante el día de puertas abiertas de 2014 / ESA-Sergi Ferreté Aymerich

El domingo 4 de octubre de 2015, coincidiendo con el 58 aniversario del lanzamiento del Sputnik, el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial, también conocido como ESTEC, celebra su día de puertas abiertas de 2015.

Algunas de las cosas de las que podrás hacer si vas:

Las plazas son limitadas, así que hay que registrarse.

Eso sí, el ESTEC está en Noordwijk, en los Países Bajos.

(Vía @starlingLX).

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Por @Alvy — 4 de Agosto de 2015

Anker-Boombox

He estado probando estos días el Anker Boombox (A7908/MP141), un pequeño altavoz Bluetooth que sirve como complemento para cualquier dispositivo: móviles, tabletas o portátiles. En mi caso y debido a que el altavoz del Macbook Air es uno de sus puntos débiles llevar uno externo me resulta casi obligatorio si necesito escuchar música o ver vídeos con un sonido decente – de ahí mi afición a este tipo de gadgets (ya no sé ni cuántos he probado).

Uno de los principales problemas de este tipo de altavoces en miniatura es que ofrecen un rendimiento muy pobre en las frecuencias bajas, aparte de una potencia generalmente reducida. El Boombox sin embargo se comporta excelentemente en ambos aspectos: los graves suenan sorprendentemente bien y los 4W de potencia proporcionan volumen suficiente como para un espacio personal amplio, que aunque no hará retumbar las paredes del vecino sí que da como para montar una fiestecilla, vamos.

Aparte de eso configurar el Boombox es trivial; basta encenderlo para que se active en modo enlace: con elegirlo desde el panel de configuración Bluetooth queda listo para usar automáticamente en el futuro. Técnicamente soporta los modos Bluetooth HSP, HFP, A2DP y AVRCP (nada que importe al común de los mortales). Para usarlo con varios dispositivos (ej. portátil + teléfono) basta irlo desenlazando de unos y enlazando con otros.

Anker Boombox

Su diseño es precioso, casi cúbico (8 cm) y es tremendamente ligero; pesa menos de 300 gramos (lo hay en versiones negro mate y blanco) y viene con una bolsita de tela para protegerlo en el transporte. El altavoz está situado en la parte superior y los botones de volumen, pausa y el micrófono en el frontal. En un lateral está el cargador microUSB (la batería recargable dura unas 20 horas, o días si no lo usas mucho) y el interruptor de encendido; se puede cargar mientras reproduce sonido. También tiene un conector de entrada de audio. Yo lo suelo poner junto al portátil, pero se puede alejar unos 10 metros sin problema – más lejos puede que no llegue del todo bien.

Este tipo de altavoces tiene el control por volumen independiente, aunque se puede usar indistintamente el del ordenador o el móvil, la posibilidad de utilizarlos como micrófono y manos libres y es compatible con prácticamente cualquier aparato: si no tienes Bluetooth da igual porque con ponerle un cable de audio (incluido) y controlarlo con sus propios botones también sirve.

El precio del Boombox es de unos 38 euros y está a la venta directamente en Amazon. Cumple más que de sobra con lo que se puede esperar de él: que suene bien, que sea ligero y que una carga de batería sea duradera. Tiene una gran combinación de prestaciones y diseño que no decepcionan, sino que más bien sorprende positivamente.

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