Por @Alvy — 2 de Septiembre de 2015

Esta pequeña pieza medio-documental medio-promocional tiene un encanto especial: ver cómo todavía se sigue utilizando equipamiento electrónico de tiempos remotos en una de las redes de metro más grandes y concurridas del mundo, la de Nueva York. Y es que el famoso metro todavía emplea cables y relés de los años 30 para controlar los trenes y hacer funcionar las señales de las vías y las estaciones.

El vídeo está producido para explicar cómo funciona el moderno sistema CBTC que en Europa disfrutamos hace tiempo, incluyendo en algunas líneas del Metro de Madrid y Barcelona. En contraposición al encanto de los viejos cables, los relés mecánicos, luces, interruptores y registros en papel, ese nuevo sistema de control emplea transpondedores, comunicaciones inalámbricas y software para conocer la posición exacta de los vagones, además de electrónica moderna y ordenadores de control. De este modo se puede mantener un mejor control, seguridad y reducir las distancias entre trenes, lo cual proporciona mayor velocidad y fluidez.

Utilizar un sistema eléctrico de casi un siglo de antigüedad como en el de Nueva York tiene sus complicaciones: no hay piezas de repuesto para reemplazar relés, válvulas y otros componentes y solo existe una empresa que fabrica a medida algunos de ellos cuando se estropean. El resto se procura reciclar dentro de lo posible cada vez que se «moderniza» por alguna alternativa plausible. Tal es la escasez que se intenta incluso guardar los cables de cobre originales de 1930 en las reparaciones.

Cambiar los sistemas antiguos a los modernos tiene un coste tremendo, por no hablar de los inconvenientes de dejar sin servicio durante días las líneas que utiliza tanta gente a diario. De modo que aunque idealmente las redes como la de Nueva York se beneficiarían de los equipos CBTC la realidad es que esa transición tan solo se puede hacer muy poco a poco.

Como dicen en el vídeo, «el caso es que este viejo Metro tiene el encanto de ser antiguo tanto por fuera como por dentro».

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Por @Wicho — 1 de Septiembre de 2015

Wire Cutters cuenta la historia de dos robots mineros que trabajan por separado en un planeta hasta que un día se encuentran por casualidad y comienzan a colaborar.

Pero sus programadores los han hecho demasiado humanos como para que la cosa dure.

(Motherboard vía @ProfAbelMendez).

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Por Nacho Palou — 1 de Septiembre de 2015

Data-Discs-Street-Rage

En The Guardian, The Megadrive megamix – how classic videogame soundtracks went from background noise to cratedigger gold,

«La gente asume que la música de los videojuegos se añade sin mucho esfuero — pero lo que los compositores lograban con el hardware [de los 90] era fenomenal» explica Jamie Crook, fundador de Data Discs, del sello que graba en discos de vinilo bandas sonoras de videojuegos. «Hay grabaciones que son impresionantes por derecho propio [pero] sólo en un pequeño porcentaje; la gran mayoría es música bastante genérica. Y algunos son simplemente... ¡guau! Y tuvieron la capacidad de llegar a los oídos de millones y millones de personas, durante horas y horas - aquellos compositores japoneses probablemente llegaron con su música a más gente que cualquier otro compositor a lo largo de la historia.»

De modo que Data Discs se dedica a grabar en vinilo —de los discos de vinilo de toda la vida— esas bandas sonoras ¡guau! de videojuegos de hace veinte años. De momento en su web sólo tienen a la venta dos discos con bandas sonoras remasterizadas estampadas en discos decorados, en color o en el clásico color negro.

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Por @Wicho — 1 de Septiembre de 2015

Ventanas y pestañas por un tubo…

Lo habían anunciado en junio, pero desde hoy, 1 de septiembre de 2015, es efectivo: Google Chrome va a empezar a poner en pausa de forma automática contenido en Flash que no sea central para el contenido de la página que estás visitando o que tienes abierta en alguna de las pestañas del navegador.

Google habla de mejorar la duración de la batería, pero es que además Flash tiende a comerse el procesador, por no hablar de que es un punto de ataque más para el malware; sus agujeros de seguridad son notorios.

Personalmente, hace tiempo que desinstalé Flash de mi ordenador, aunque uso Chrome, que incorpora su propia implementación de Flash, cuando no me queda más remedio para visitar alguna página de esas que sólo funcionan con él.

Claro que tiene que ser una página que necesite mucho, mucho, mucho.

Así que adiós, Flash.

Por cierto, ¿cómo es posible que los «buenos» de Flash, la serie, sean taaaaaan pardillos?

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