Por @Wicho — 5 de Diciembre de 2019

Despegue
El despegue fotografiado con un iPhone - John Kraus

La cápsula de carga Dragon 19 ya está en órbita rumbo a la Estación Espacial Internacional después de haber despegado del Complejo de Lanzamiento 40 del Centro Espacial Kennedy a las 18:29, hora peninsular española, del 5 de diciembre de 2019.

Lleva a bordo 2.617 kilos de suministros, de los que 977 son materiales para investigaciones científicas, 306 de hardware para la EEI propiamente dicha, 256 de suministros para la tripulación, probablemente con alguna sorpresa navideña incluida, 65 para paseos espaciales, 15 de ordenadores y otros 924 kilos en el compartimento no presurizado de la nave.

Esa carga incluye a AzTechSat-1, el primer CubeSat diseñado por estudiantes mexicanos, y a CIMON-2, el asistente para astronautas desarrollado por la agencia espacial alemana.

Es la tercera misión para esta cápsula, que ya fue utilizada para las misiones CRS-4 en 2014 y CRS-11 en 2017. Con ella termina su vida útil, ​pues están certificadas para un máximo de tres misiones. A partir de la misión CRS-21 SpaceX utilizará ya las nuevas Dragon de carga, que pueden ser reutilizadas hasta cinco veces.

El cohete, un Falcon 9 bloque 5, es completamente nuevo. De ahí que se vea tan limpito en la foto. Su primera etapa fue recuperada en el espaciopuerto flotante Of Course I Still Love You. En esta ocasión fue necesario utilizar el OCISLY porque SpaceX va a hacer un experimento con la segunda etapa y para llevarlo a cabo tiene que permanecer en órbita seis horas y media y para ello es necesario que la primera etapa la suelte un poco más arriba de lo que suele hacerlo; por eso no tiene combustible suficiente para volver a la Zona de Aterrizaje 1 del Centro Kennedy.

Fue el lanzamiento número 75 de un Falcon 9, el número 51 consecutivo con éxito.

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Por @Wicho — 5 de Diciembre de 2019

La cámara de pruebas
La cámara de pruebas - Airbus

Rosalind Franklin, que es como se llama el rover de la misión ExorMars 2020, está pasando sus pruebas térmicas de vacío en una cámara especial diseñada para ello situada en las instalaciones de Airbus en Toulouse.

La idea es simular tanto las condiciones a las que tendrá que enfrentarse durante su viaje hacia Marte como las que tendrá que soportar una vez sobre su superficie. Para ello el vehículo será calentado y enfriado convenientemente. Las temperaturas se ajustarán para imitar dos días o soles marcianos «calientes» y dos «fríos»… aunque lo de calientes es muy relativo: la temperatura media de Marte se estima en unos -63 ºC, aunque se han medido temperaturas de hasta 20 ºC al mediodía en el ecuador y de -173 ºC en los polos.

Rosalind Franklin dentro de la cámara
Dentro de la cámara - Airbus

La duración de estas pruebas es de dos semanas. Si todo va bien Rosalind Franklin será enviada después a Cannes para ser integrada en el módulo de descenso, que luego será enviado a Baikonur para su lanzamiento. En principio está previsto que se produzca en la ventana que va del 26 de julio al 11 de agosto de 2020.

Pero para poder lanzar la misión en 2020 aún hay que solucionar los problemas con los paracaídas, que aún no funcionan correctamente, aunque está habiendo avances. Sólo que si esos avances no se sustancian a tiempo la misión tendría que cambiar de nombre una vez más para convertirse en ExoMars 2022, pues hasta entonces no hay otra ventana de lanzamiento.

El objetivo del rover es explorar Marte a la búsqueda de señales de la existencia de vida en el pasado del planeta en una misión con una duración nominal de siete meses. Será también el primer rover capaz de taladrar la superficie de Marte –hasta 2 metros– para tomar muestras.

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Por @Alvy — 4 de Diciembre de 2019

Este cortometraje visual de Eric Whitacre se titula Deep Field: The Impossible Magnitude of our Universe y está inspirado por la famosa imagen de campo ultra profundo del telescopio espacial Hubble.

El montaje tiene mucho de ciencia y también de arte, tanto visual como musical, con la Royal Philharmonic Orchestra londinense y sus coros (además de lo cual dicen que han añadido 8.000 voces de «coro» de 120 países).

En la web del proyecto hay más explicaciones sobre las imágenes, la música, el montaje y el equipo que lo ha producido: DeepFieldFilm.com.

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Por @Wicho — 3 de Diciembre de 2019

Cráter de impacto de Vikram
Cráter de impacto de Vikram - NASA/Goddard/Arizona State University

Tras un aviso del espaciotrastornado Shanmuga Subramanian el equipo de la Lunar Reconnaissance Orbiter ha confirmado que en efecto se puede ver el impacto del aterrizador Vivkram de la Agencia India de Investigación Espacial (ISRO) sobre la superficie de la Luna en algunas de las fotos tomadas por su cámara.

Tiene mucho mérito porque lo que detectó Shanmuga fue un sólo pixel brillante –que antes no estaba– que resultó estar situado unos 750 metros al noroeste del lugar del impacto.

En la foto se pueden ver el cráter causado por el impacto del aterrizador, los rayos de regolito lanzados por éste, y una serie de restos esparcidos por la superficie de la Luna. La resolución de la imagen es de 1,3 metros por pixel. Los tres trozos más grandes de Vikram que se pueden ver miden unos 2×2 pixels y producen una sombra de un pixel.

Estas imágenes demuestran si lugar a dudas que Vikram y Pragyan, el rover que llevaba dentro, resultaron destruidos el día en el que intentaban aterrizar en la Luna y ponen fin a esos rumores salidos de la ISRO que afirmaban que la cámara del orbitador de la misión había fotografiado al aterrizador de una pieza sobre la superficie de la Luna. Sólo que esas imágenes, y ahora sabemos ya sin lugar a dudas de por qué, nunca fueron hechas públicas.

El informe final sobre el accidente no ha sido publicado pero por lo que se sabe por ahora la causa fue un fallo en el software de guiado. La primera fase de descenso desde una altitud de 30 km a 7,4 km por encima de la superficie lunar se desarrolló según lo previsto y la velocidad se redujo de 1.683 m/s a 146 m/s. Pero la reducción de la velocidad durante la segunda fase de descenso fue mayor de lo esperado, algo para lo que el software en cuestión no estaba programado. Así que se lió e hizo que Vikram se estrellara.

Separación
Momento en que la trayectoria real de Vikram (verde) comenzó a separarse de la programada (rojo) - ISRO

Vikram tenía como mision estudiar la conductividad térmica de la superficie lunar, medir la densidad de plasma en su superficie, e intentar detectar movimientos sísmicos. Pero además llevaba a bordo el rover Pragyan, cuya misión era estudiar la composición del regolito, el polvo y las rocas sueltas que cubren la superficie de la Luna.

Al perder el aterrizador y el rover la misión Chandrayyan-2 quedó reducida a un orbitador que estudiará la superficie de a Luna en lo que se refiere a su topografía, composición mineral y abundancia relativa de elementos; también estudiará la exosfera lunar.

Pero la ISRO ya ha anunciado sus planes para volver a intentarlo con Chandrayaan-3, una misión que llevará a cabo en colaboración con Japón.

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