Por @Wicho — 19 de Febrero de 2020

Operado por el CNES –el Centro Nacional de Estudios Espaciales, la NASA francesa para entendernos– y financiado por la Agencia Espacial Europea el espaciopuerto de Kourou es el punto de lanzamiento para la mayoría de las misiones espaciales europeas y para algunas otras contratadas por otras agencias espaciales y empresas privadas.

En este vídeo cuentan como se están construyendo las instalaciones para el procesado y lanzamiento del Ariane 6 y del Vega C al mismo tiempo que siguen los lanzamientos de los Ariane 5 y Soyuz ST-A, la versión del cohete ruso adaptada para los lanzamientos desde Kourou. Los lanzamientos de Vega están parados desde que fallara uno el 11 de julio de 2019, lo que supuso la pérdida del satélite emiratí Falcon Eye 1.

El mayor problema es que aunque vayan a convivir un tiempo la idea es retirar de servicio el Ariane 5 en cuanto el Ariane 6 haya hecho sus primeros vuelos. Y el Ariane 5 es el cohete para el que está destinado el eternamente retrasado telescopio espacial James Webb, lo que añade un extra de presión para tenerlo listo para el lanzamiento.

El espaciopuerto, cuyo nombre oficial, por cierto es Centre Spatial Guyanais (CSG, Centro Espacial Guayanés), tiene un blog convenientemente titulado Spaceport en el que se pueden seguir las novedades día a día.

Este año ya se han hecho dos lanzamientos desde allí a cargo de sendos Ariane 5 ECA que pusieron en órbita los satélites de telecomunicaciones Eutelsat Konnect y GSAT-30 en el primero y los JCSAT-17 y GEO-KOMPSAT 2B. Este segundo tuvo lugar anoche, de hecho.

El próximo está previsto para el 6 de marzo y servirá para lanzar el Falcon Eye 2, pero en este caso en un Soyuz ST-A en lugar de en un Vega a petición del cliente.

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Por @Wicho — 18 de Febrero de 2020

Aunque la comunidad espaciotrastornada está pendiente del lanzamiento de la primera cápsula Crew Dragon tripulada rumbo a la Estación Espacial Internacional con dos astronautas de la NASA a bordo no hay que olvidar que la agencia espacial estadounidense no es la dueña de esas cápsulas. Lo que hace es contratar un servicio con SpaceX, que es libre de usar las Crew Dragon para lo que le parezca.

Así que ahora que parece que por fin está a punto de entrar en servicio no es demasiado sorprendente el anuncio de que ha llegado a un acuerdo con Space Adventures para ofrecer viajes al espacio a clientes privados. Lo que viene siendo turismo espacial, vaya. El anuncio está en Space Adventures Announces Agreement with SpaceX to Launch Private Citizens on the Crew Dragon Spacecraft.

La gran diferencia entre lo que ofrece Space Adventures y lo que ofrecen Blue Origin o Virgin Galactic es que en estos dos casos son lanzamientos suborbitales; incluso por debajo del límite tradicional de espacio en el caso de Virgin Galactic.

Un tripulante de una Crew Dragon - SpaceX
Un tripulante de una Crew Dragon - SpaceX

Hasta cuatro personas podrán participar en una misión orbital en una Crew Dragon. Permanecerán en órbita dentro de la cápsula durante hasta cinco días a una altitud superior a la de cualquier misión Gemini, que son las que tienen el récord en lo que se refiere a misiones que orbitaron la Tierra. Eso quiere decir que estarán por encima de los 1.373 kilómetros de la Gemini 11. Eso es unas tres veces más lejos que la Estación Espacial Internacional.

Un detalle que no queda claro es que ese lanzamiento tendría que levarse a cabo en una Drew Dragon ligeramente diferente a las que va a usar la NASA, pues la agencia ha limitado a cuatro las plazas en las cápsulas que va a utilizar para ir a la EEI. Y si Space Adventures ofrece plazas para cuatro personas tendrá que haber al menos otras dos libres para la tripulación. Claro que eso no es demasiado problema ya que la Crew Dragon originalmente estaba pensada para siete plazas. Otra opción es que vayan pilotados en remoto desde Tierra y que las cuatro plazas estén ocupadas por pasajeros.

El lanzamiento tendrá lugar entre finales de 2021 y mediados de 2022 a un precio no especificado. La nota dice que la misión se llevará a cabo si se consiguen reunir a las suficientes personas interesadas, pero no parece que eso vaya a ser un problema si tenemos en cuenta que con Space Adventures ya han viajado siete personas a la Estación Espacial Internacional. Así que para mí la duda no es si se producirá sino cuándo.

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Por @Wicho — 18 de Febrero de 2020

La Cygnus 13 ya capturada por el brazo robot de la EEI - Roscosmos
La Cygnus 13 ya capturada por el brazo robot de la EEI - Roscosmos/Oleg Skripochka

Tras una aproximación sin problemas la cápsula de carga Cygnus 13 «S.S. Robert H. Lawrence» aparcaba hoy a 12 metros de la Estación Espacial Internacional. Desde esa posición de espera fue capturada por Drew Morgan utilizando el brazo robot de la Estación. Luego fue acoplada al puerto inferior del módulo Unity, pero ya bajo el control de los equipos de tierra.

Van a bordo 1.603 kilos de hardware para la Estación, otros 986 kilos de investigaciones científicas, 757 kilos de suministros para la tripulación, 91 kilos de equipos para paseos espaciales y 29 kilos de recursos informáticos. También van a bordo los Cubesat Red-Eye 2, DeMI y TechEdSat 10, que serán puestos en órbita desde la Estación. Y queso, fruta y verduras frescas, chocolate y gominolas, que no todo va a ser «acer la cencia».

Configuración de la EEI a 18 de febrero de 2020 - NASA
Configuración de la EEI a 18 de febrero de 2020 - NASA

Está previsto que la Cygnus 13 permanezca tres meses atracada en la EEI. Durante este tiempo será vaciada de su contenido útil y éste será sustituido por materiales ya no necesarios a bordo de la Estación que se destruirán junto con la cápsula en una reentrada controlada en la atmósfera al final de la misión.

Pero antes de esa de terminar la misión estará un tiempo en órbita mientras se ejecuta el experimento Saffire-IV. Es un experimento dentro de una serie de ellos que están estudiando el desarrollo y crecimiento de los incendios en diferentes materiales y condiciones ambientales, la detección y monitoreo de incendios y las opciones para hacer limpieza después de un incendio. De ahí su nombre, Spacecraft Fire Experiment-IV, Experimento de fuego en naves espaciales IV. Y por eso se lleva a cabo una vez que la Cygnus ha dejado la Estación, no se vaya a liar la cosa.

La Cygnus 13 comparte tiempo acoplada a la EEI con la Progress MS-13, otra de las cápsulas de carga que se encargan de llevar suministros a la Estación y a sus tripulantes. El que se utilicen distintos tipos de cápsulas de carga –además de las Cygnus y las Progress se usan las Dragon de SpaceX y los HTV japoneses– es para asegurar redundancias disimilares. Así, si hay un problema con alguno de los cuatro tipos de cápsula de carga o con su lanzador siempre hay otras opciones en servicio. Y a finales de 2020 o principios de 2021 se les unirá la Dream Chaser de carga para tener aún otra opción más.

Y la que sigue también en órbita es la Cygnus 12, que permaneció atracada en la EEI desde el 4 de noviembre de 2019 al 31 de enero de 2020. Seguirá en órbita hasta el 2 de marzo mientras libera unos Cubesat en sus órbitas previstas y se llevan a cabo algunos experimentos en su interior.

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Por @Wicho — 17 de Febrero de 2020

SpaceX ha conseguido colocar en órbita 60 satélites más de la constelación Starlink de acceso a Internet. Con esto ya tiene 302 en órbita y aumenta su ventaja como operador del mayor número de satélites del mundo. Y como una de las empresas más odiadas por aquellas personas que se dedican a la astronomía por los efectos que estos satélites están teniendo en el cielo nocturno.

Pero en un giro inesperado porque nos tiene muy mal acostumbrados la primera etapa del cohete que los puso en órbita no consiguió aterrizar en el espaciopuerto flotante Of Course I Still Love You, aunque estuvo a punto de conseguirlo: en el vídeo se ve humo y/o vapor de agua a la derecha del OCISLY y luego salpicaduras en su cámara. De hecho parece ser que amerizó de una pieza. Pero como ninguna de las embarcaciones de la flota de recuperación de SpaceX dispone de una grúa como mucho podrán remolcarla hasta puerto para que luego sea izada y, quizás aprovechar algunas piezas como las aletas de titanio.

Y eso que para facilitar la recuperación en este lanzamiento –y a partir de ahora en todos los siguientes– los satélites fueron dejados en una órbita de 212×386 kilómetros. Usarán sus motores de xenón para subir a su altitud definitiva de 550 km.

La primera etapa era la B1056 y este era su cuarto lanzamiento tras los de las Dragon 17 y 18 y el JCsat 18 el pasado 15 de diciembre de 2019. Con sólo 61 días desde su último lanzamiento ha establecido un récord en lo que se refiere a su reutilización, aunque aún está muy lejos ese objetivo mencionado en varias ocasiones por Elon Musk de que puedan volver a volar en 48 horas. Casi como un avión de pasajeros, dicen en el vídeo.

Hubiera sido el aterrizaje número 50 para SpaceX sumando los de las primeras etapas de Falcon 9 y de Falcon Heavy pero habrá que esperar a una próxima ocasión para alcanzar esa cifra redonda. Es el primer intento de aterrizaje que falla desde que el cuerpo central del segundo Falcon Heavy no lo logrará el pasado 25 de junio de 2019.

Ha sido el lanzamiento número 80 para SpaceX descontando el de la prueba en vuelo del sistema de escape de la Crew Dragon y el número 25 de un Falcon 9 bloque 5, que por ahora lleva un 100% de éxitos. Ha sido el tercer lanzamiento de satélites Starlink en lo que va de 2020 de un total de 24 que esperan hacer. De hecho el próximo lanzamiento de SpaceX, previsto para principios de marzo, también será de satélites Starlink, quizás utilizando la primera etapa B1048. Se convertiría en la primera en salir cinco veces al espacio igual que fue la primera en salir cuatro veces.

Ms. Tree y Ms. Chief tampoco consiguieron atrapar las mitades de la cofia protectora en sus redes.

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