Por @Wicho — 14 de Noviembre de 2017

Son un poco lentos los chicos de Sierra Nevada Corp. publicando sus cositas, en especial teniendo en cuenta que en este caso el vuelo de prueba fue un éxito total, pero al fin tenemos vídeo del segundo vuelo libre y aterrizaje de la Dream Chaser.

Soltada desde una altura de 3.700 metros por un helicóptero 234-UT lo primero que hizo fue picar para adquirir velocidad –alcanzó una velocidad máxima de 531 kilómetros por hora– y que así sus superficies de control pudieran actuar. Después su sistema de guiado se encargó de alinearla con la pista 22L de la Base Edwards, pues fue soltada a propósito en una dirección ligeramente diferente, y de controlar perfectamente su actitud, levantando el morro en el momento justo para aterrizar suavemente. Los frenos también cumplieron su cometido a la perfección para detenerla en el centro de la pista.

Es la misma maniobra que Sierra Nevada intentó en 2013 aunque en aquella ocasión el aterrizaje terminó con la nave dando unas vueltas de campana ya que la pata derecha del tren de aterrizaje o se desplegó. Pero como de todo se aprende, sirvió como una especie de prueba de la resistencia de la nave, ya que no sufrió daños serios y, sobre todo, la cabina resultó intacta.

La Dream Chaser hizo toda esta maniobra planeando, pues está diseñada como un cuerpo sustentador que mientras mantiene la velocidad necesaria no necesita alas ni motores para volar. Es diferente en esto a los transbordadores espaciales de la NASA, que eran planeadores. Pero la idea es la misma: volver desde el espacio sin necesidad de motores, salvo los de maniobra que utiliza para iniciar la maniobra de reentrada.

El éxito de esta prueba coloca a la Dream Chaser un paso más cerca de poder ser lanzada al espacio en un Atlas V, pues igual que los transbordadores espaciales está diseñada para despegar en vertical.

Dream Chaser y Atlas V
Impresión artística de la Dream Chaser Cargo System atracada en la EEI

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La NASA ha contratado la versión de carga de la Dream Chaser para al menos seis misiones de suministro a la Estación Espacial Internacional en las que podrá llevar hasta 3.250 kilos de suministros en su módulo de carga, que también actúa como puerto de atraque, 1.750 en el interior de la nave propiamente dicha, y otros 500 montados externamente.

Dream Chaser Cargo System en la EEI
Impresión artística de la Dream Chaser Cargo System atracada en la EEI

Al final de la misión el módulo de carga, lleno de material de desecho, se separará de la Dream Chaser para desintegrarse en la atmósfera, mientras la nave vuelve a tierra para aterrizar suavemente con hasta 1.750 kilos de carga. Así, cuando entre en servicio, habrá dos naves capaces de traer carga de vuelta de la EEI, las Dragon y la propia Dream Chaser, que la traerá de vuelta con más delicadeza, pues sus maniobras no superarán los 1,5 g, lo que es muy importante para según qué materiales y muestras de experimentos haya que traer de vuelta.

Sierra Nevada tiene también un contrato para llevar a cabo la primera misión espacial de las Naciones Unidas con una Dream Chaser, y un acuerdo con la Agencia Espacial Canadiense para explorar la posibilidad de hacer cosas juntos.

Lo que no está claro es si alguna vez veremos volar la versión tripulada de la Dream Chaser aunque la cada vez más cercana entrada en servicio de la versión de carga permitirá ir probando los sistemas de a bordo de cara a un eventual uso tripulado de la nave.

(Algunos datos vía Spaceflight 101).

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