Por @Wicho — 4 de Julio de 2016

Todo está listo para que a las 2:30 UTC del 5 de julio de 2016 la sonda Juno de la NASA empiece la maniobra de inserción orbital que tiene como objetivo colocarla en órbita alrededor de Júpiter tras un viaje de casi cinco años, ya que fue lanzada el 5 de agosto de 2011.

A la distancia a la que está Júpiter de la Tierra las señales de radio tardan 48 minutos en llegar allí, por lo que Juno tiene que realizar la maniobra usando su piloto automático. Para que todo vaya bien su motor tiene que dispararse durante 35 minutos para frenarla lo suficiente para entrar en la órbita deseada; de otro modo se pasará irremisiblemente de largo.

Hay, de todas formas, un cierto margen en la maniobra, ya que el encendido del motor puede ser de tan sólo 20 minutos y aún así Juno quedaría igual en órbita alrededor del Júpiter, aunque luego habría que ajustar su órbita para ajustarla a las necesidades de la misión.

Pero si todo va según lo previsto Juno quedará en una órbita de captura 53,5 días que Juno ejecutará dos veces mientras se van probando los sistemas e instrumentos de a bordo; luego, el 19 de octubre una nueva maniobra de ajuste la dejará en una órbita de 14 días que será en la que ejecute su misión.

Órbitas de Juno en detalle
Órbitas de Juno – NASA / JPL / SwRI

En total serán 33 órbitas de ciencia que irán cubriendo la superficie del planeta con cada vez más detalle, aunque todo está pensado para que en las primeras ocho órbitas Juno recoja todos los datos necesarios para declarar la misión un éxito; todo lo que venga a mayores será bienvenido pero incierto, ya que la intensa radiación de Júpiter, en especial cuando Juno baje hasta una altitud de unos 5000 kilómetros sobre las nubes del planeta en cada órbita, irá «friendo» la electrónica de a bordo poco a poco, aún a pesar de que van metidos dentro de un cofre de titanio que los protege.

De hecho la NASA no espera, por ejemplo, que la JunoCam, diseñada básicamente para obtener imágenes bonitas de Júpiter, dure más allá de esta octava órbita de ciencia.

Júpiter y las lunas galileanas vistas por la JunoCam
Júpiter y las lunas galileanas vistas por la JunoCam durante su aproximación al planeta – NASA/JPL/Caltech/MSSS

Si la sonda aguanta hasta entonces la misión terminará el 21 de febrero de 2018 cuando, agotado su combustible, se sumerja en la atmósfera de Júpiter para evitar que llegue a chocar nunca con sus lunas.

Para entonces sabremos mucho más de la estructura interna del planeta –Juno es la segunda sonda que enviamos a orbitarlo– y se su atmósfera, incluyendo, quizás, la respuesta a si tiene o no un núcleo sólido bajo su manto de nubes; tendremos mapas detallados de su campo magnético y de sus emisiones de radiación, y todo eso nos ayudará a saber más del origen de nuestro sistema solar…

Pero antes toca esperar ansiosos hasta las 3:53 UTC del 5 de julio, que es el momento en el que la NASA espera recibir la llamada a casa de Juno diciendo que ha llegado bien a su destino.

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