Por @Wicho — 3 de Noviembre de 2026

La descripción
El Hubble tras ser liberado por el Atlantis al término de su quinta y por ahora última misión de mantenimiento – NASA

Después de que la NASA descartara en 2024 una misión de mantenimiento al Telescopio espacial Hubble propuesta por Jared Isaacman a coste cero para la agencia resulta que la posibilidad de hacer algo para prolongar su vida útil vuelve a estar sobre la mesa: la agencia ha solicitado información a posibles partes interesadas acerca de la posibilidad de llevar a cabo alguna de estas misiones:

  1. Desarrollar, probar y poner en funcionamiento un vehículo de mantenimiento capaz de capturar el Telescopio espacial Hubble (HST por sus siglas en inglés) en órbita terrestre baja y elevarlo hasta, al menos, 600 km.
  2. Desarrollar, probar y poner en funcionamiento una misión de mantenimiento del HST para mejorar su rendimiento actual y aumentar su resiliencia y su vida útil prevista en órbita.
  3. Desarrollar, probar y poner en funcionamiento una misión al HST para llevar a cabo una eliminación mediante una reentrada controlada.

Aunque esto no quiere decir que se vaya a llevar a cabo la misión. Pero algo es algo. Primero la agencia ha de recibir las posibles propuestas y luego decidir si lo ve viable y entonces ver si tiene el dinero para llevarla a cabo. La idea es que se ejecute en 2032 como muy tarde, pues para diciembre de 2033 las predicciones dan un 50 % de probabilidades de que el Hubble reentre en la atmósfera. Esto depende, sobre todo de la actividad solar, que cuando es más alta hace «hincharse» la atmósfera. Y como esa actividad no es del todo regular no se puede calcular con exactitud cuando el Hubble pasará el punto de no retorno en su descenso.

Y es que el problema con el Hubble y con cualquier otra nave o satélite en órbita baja terrestre es que el rozamiento con los extremadamente tenues restos de atmósfera que hay por ahí arriba le restan unos metros de altitud cada mes. Con lo que si no haces nada termina reentrando con el tiempo, como está previsto que suceda esta misma semana con el observatorio espacial Swift tras el fallo de una misión robótica de rescate que iba a subir su órbita.

De ahí los 600 kilómetros que menciona la petición de información de la NASA, pues es la altitud a la que fue liberado el Hubble originalmente el 25 de abril de 1990; hoy en día anda por los 470. Y bajando.

La descripción
El Hubble acoplado a la bodega de carga del Atlantis mientras Michael Good se mete en sus tripas para cambiar la placa de la electrónica del Espectrógrafo de Imágenes del Telescopio Espacial – NASA

La quinta y hasta ahora última misión de mantenimiento al Hubble fue la STS-125 de la NASA, llevada a cabo en mayo de 2009, en la que el transbordador espacial Atlantis y su tripulación lo dejaron mejor que nuevo. Aunque fue una misión que estuvo en el aire durante mucho tiempo ante la indecisión de Mike Massimino, entonces director de la agencia, acerca de la seguridad de los astronautas, pues en la órbita del Hubble no había opción de refugiarse en la Estación Espacial Internacional. Y de hecho la NASA tenía preparada la misión de rescate STS-400 por si hubiera habido algún problema con el Atlantis.

Luego, en septiembre de 2022, Jared Isaacman, propuso la misión que menciono al principio de esta anotación, que sería precedida por un estudio de seis meses sin coste para el gobierno de los Estados Unidos que buscaría determinar si sería posible acoplar una cápsula Dragon de SpaceX convenientemente modificada al Hubble para subir su órbita hasta los 600 kilómetros. Y, ya puestos, a lo mejor reparar y actualizar alguno de sus sistemas. Aunque la agencia la descartó porque no parecía que los riesgos compensaran.

Pero parece que ha habido algún tipo de cambio de opinión. Y sí, el Jared Isaacman que propuso en 2022 la misión de rescate que luego fue rechazada es el mismo Jared Isaacman que ahora dirige la agencia. La casualidad y tal.

En cualquier caso si esto saliera adelante sería una estupenda noticia, pues aún después de 36 años y pico en órbita el Hubble aún tiene muchísima demanda y hay como siete propuestas para hacer observaciones rechazadas por cada una que se acepta. Así que darle más tiempo sería todo ventajas.


PUBLICIDAD


Por @Alvy — 3 de Noviembre de 2026

Siéntete mal.

La memoria RAM, vista como «recurso escaso», según Sam, por tu culpa:

Sam Altman (CC) Steve Jurvetson @ WikimediaDesde el punto de vista de cómo se reparte ese recurso a escala mundial, la verdad es que es bastante terrible que cada uno tenga en su ordenador una parte de la limitada oferta mundial de DRAM y que solo se utilice el 5% del tiempo.

– Sam Altman
en el podcast Cheeky Pint

No sé si habrá pensado en algo similar para recursos de «limitada oferta mundial» como son la comida, el agua, las viviendas dignas o el aire saludable.

A lo mejor es que su lista de propiedades de 127 millones de dólares y su flota de vehículos de alta gama no le permiten ver más allá.

Desde luego, cada día hace más méritos para entrar en nuestra lista de supervillanos tecnológicos más inhumanos y borricos.

Relacionado:


PUBLICIDAD


Por @Wicho — 2 de Noviembre de 2026

La descripción
¿Quién se acuerda de las hojas de contactos? – Josetxu Silgo

Hace mucho que mi madre no me reconoce. Hace mucho que dudo que ella se reconozca a sí misma. Como consecuencia desde hace un tiempo soy custodio, aunque aún no heredero, de su colección de fotos. Por eso me ha tocado bastante la patata descubrir el proyecto La imagen expósita: una investigación sobre memorias heredadas de Josetxu Silgo.

En palabras de Josetxu:

La muerte de quien custodia un archivo fotográfico familiar no es el fin de ese archivo, sino su apertura. Es el momento en que las imágenes cambian de manos, las narrativas suprimidas pueden emerger, y nos convertimos en intérpretes involuntarios de historias que quizá nunca quisimos heredar. Esta investigación parte de esa pregunta: ¿qué ocurre en ese instante?

En definitiva, ¿qué ocurre con el archivo fotográfico familiar cuando muere la persona que lo custodiaba?

Pues Josetxu lo ha enfocado desde tres ejes:

  1. Arqueología doméstica: de la caja de zapatos a 50.000 fotos en el móvil.¿Qué ha cambiado cuando pasamos de un álbum cuidadosamente curado a un archivo masivo e indiferenciado?
  2. Lo que el álbum no muestra: contranarrativas silenciadas.Todo archivo familiar contiene una historia oficial y una historia silenciada, compuesta por lo que se destruyó, lo que nunca se fotografió, o lo que permaneció oculto. ¿Qué significa todo eso?
  3. El duelo sin nombre: rituales que nunca reconocimos.Revisar el archivo fotográfico de alguien que ha muerto no tiene reconocimiento cultural explícito. No es un ritual como un funeral. Y sin embargo, implica decisiones de enorme peso afectivo

Ya está haciendo entrevistas con personas que le escriben para aportar su grano de arena al proyecto. Si quieres hacer lo propio, aquí tienes su contacto.

Y, mientras, ya puedes leer una primera actualización del proyecto en La imagen expósita · Cuaderno de campo (i): primeras voces, que no sólo incluye las voces de otras personas sino también sus propias reflexiones acerca de lo que supone editar un archivo.

No sabía que quien hereda un archivo no se limita a guardarlo. Lo ordena, lo reencuadra, lo continúa. Se convierte, quiera o no, en coautor de una obra que no empezó.

En fin, que no sé si me voy a atrever a contarle mi historia. Pero desde luego pienso seguir el proyecto a ver por dónde y cómo avanza.

_____
No sé si lo recordará –hace como 40 años que no nos vemos– pero Josetxu y yo coincidimos en el tiempo y en el espacio a unos cientos de kilómetros de nuestros respectivos hogares durante un par de cursos. Por eso reencontrarme en su Instagram con algunas de las personas que tenemos en común de aquella época le ha dado un punto extra de nostalgia a todo esto.


PUBLICIDAD


Por @Wicho — 2 de Noviembre de 2026

Qué hora es (CC0) AlvyEsta semana he estado con David Sierra en Cruce de cables de RNE repasando un poco todo el follón de los graves agujeros de seguridad de PHP dados a conocer a mediados del mes pasado y del follón que ha montado Elon Musk –y quizás la administración Trump– racionando el acceso de las fuerzas armadas de Ucrania a la red de satélites Starshield, la versión militar de Starlink. Nos puedes escuchar aquí:

Póngame un servidor con PHP aunque no se sepa bien dónde ni para qué

En cuanto a PHP el mensaje es que esas dos vulnerabilidades en concreto han sido parcheadas por una actualización publicada el 22 de octubre. Pero el problema está en que sirve para las instalaciones con versiones de PHP posteriores a la 8.2, que la PHP Foundation estima que son como un 52 % de las que hay en el mundo.

Así que a los responsables de servidores web con versiones anteriores de PHP les toca ver si se pueden actualizar sin romper nada o si se pueden parchear esos agujeros de seguridad en sus versiones de PHP. Aunque muchas veces el problema está en localizarlas, ya que no es nada raro que en una empresa u organización haya máquinas corriendo PHP de las que nadie recuerda muy bien qué hacen ni por qué están ahí.

De todos modos, para el susto que nos metieron en el cuerpo, la cosa tampoco parece haber sido para tanto, aún a pesar de que hay cienes y cienes (o más) de IAs que personas con aviesas intenciones han lanzado a atacar todo tipo de sitios a ver si se pueden colar en ellos usando esas vulnerabilidades.

La que has liado, pollito

De todas formas la enjundia de la charla estuvo en la que lió Elon Musk el 16 de octubre al reducir drásticamente la velocidad de funcionamiento de los terminales que se conectan a la red Starshield –la versión militar de Starlink– que utilizan las fuerzas armadas de Ucrania.

No está nada claro, y seguramente nunca lo sabremos, si actuó motu proprio o si con la connivencia e incluso aprobación de alguien de la administración Trump. A fin de cuentas había bastante mosqueo con que Ucrania siguiera atacando instalaciones petroleras rusas a pesar del acuerdo que Trump decía haber logrado entre los dos países en conflicto.

Para el día 22 o así la limitación fue desapareciendo y todo volvió a la normalidad. Al menos en cuanto al funcionamiento de la red.

El problema es que, una vez más, ha quedado claro como Musk no tiene reparos en abusar de su posición de poder para favorecer sus intereses políticos. Y el poder que tiene una persona que no ocupa ningún tipo de cargo electo a la hora de modelar o influir en la política exterior de los Estados Unidos, que cada vez es un socio menos fiable.

Y no está claro que Musk haya retirado las restricciones porque haya desarrollado una conciencia; parece que es más bien porque se ha dado cuenta de que se ha dado un tiro en el pie desde el punto de vista comercial con su decisión. ¿Qué país se va a fiar ahora de Starlink para nada? De hecho la India, que estaba a vueltas con si dar permiso o no a Starlink para operar en el país, ha decidido que no. Y Europa haría bien en darse prisa con la puesta en marcha de IRIS², su red de comunicaciones segura vía satélite.

Además no es sólo un tiro en el pie para Musk y sus empresas. Vuelve a poner sobre la mesa el asunto de que si los productos de defensa que vende los Estados Unidos, como por ejemplo el caza Lockheed Martin F-35, tienen algún tipo de «control remoto» con el que puedan limitar sus prestaciones o incluso dejarlos en tierra. En el caso del acceso de Ucrania a Starshield resulta que lo está pagando Alemania.

Y también el hecho de la influencia que unas pocas personas pueden ejercer en las campañas electorales de otros países, como por ejemplo estuvo haciendo Meta –Facebook, Instagram, WhatsApp– en Brasil prácticamente ocultando los contenidos favorables a Lula. Sí, le pusieron una multa. De unos 90.000 dólares al día mientras no corrigiera eso, algo que Mark Zuckerberg ni registra.

Al final no le sirvió de nada, dicen que en buena medida gracias a un grupo de WhatsApp con más de 10.000 de personas que se coordinó para contrarrestar los algoritmos chungos.

De todas formas no podemos depender de movilizaciones así que no dejan de ser voluntarias. Igual hay que presionar a los gobiernos para que hagan algo al respecto, aunque no es fácil ni nada parecido. Pero una cosa que igual no era tan complicada y que le iba a hacer poca gracia a Zuck y todos estos es que las multas fueran proporcionales a los ingresos de sus empresas, no unas cifras dentro de un rango que suele quedarse corto.

Y mañana, las midterms del segundo mandato de Trump.

Que Alan Turing nos pille confesados.


PUBLICIDAD