Por @Alvy — 4 de Abril de 2020

En este vídeo Marek Baczynski comprueba de forma empírica cuál es la respuesta una pregunta que parece de chiste pero va en serio: ¿Cuántos drones hacen falta para cambiar una bombilla? Merece la pena verlo porque como es bien sabido hay como «la injinieria no se ace sola ahi que acerla».

La respuesta a tan relevante cuestión, como puede verse en el resumen de dos minutos del vídeo es dos drones. Tras el festival de fostiazos que se pegan uno de ellos queda inutilizado (naturalmente son drones viejos y baratos, de usar-y-tirar). El número de bombillas que acaban hechas añicos en la demostración práctica tampoco es desdeñable: nueve de ellas.

Lo mejor del vídeo es sin duda el grácil movimiento rotatorio cuando se desenroscan y enroscan las bombillas, algo bastante delicado en lo que la firme mano de un experimentado piloto brilla por su ausencia en ese caso. Me recordó un poco al baile de las naves de 2001. Eso sí, el que la sigue la consigue y al final completan el reemplazo con éxito.

La verdad es que estoy seguro de que un dron automático equipado con visión artificial lo haría mejor; no sé por qué no se usan ya para esto con el software apropiado. Sería todo un avance. ¡Que estamos en el siglo XXI, por favor!

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Por @Alvy — 4 de Abril de 2020

Dan Crowd utilizó la función que permite insertar un fondo virtual de vídeo en Zoom para grabar una secuencia mítica en la que se interrumpía a sí mismo de forma «inadvertida».

Es un poco como el letrero aquel de la puerta cerrada de la consulta pero en vídeo. Es de suponer que de ser una escena real se aplicarían las reglas de los viajes en el tiempo y habría que evitar todo contacto con uno mismo.

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Por @Wicho — 3 de Abril de 2020

El Falcon 9 para la misión Demo-2 con el logo del gusano - SpaceX
El Falcon 9 para la misión Demo-2 con el logo del gusano - SpaceX

Logo albóndiga de la NASAAunque el logo original de la nasa es el círculo azul con un chirimbolo rojo y el nombre de la agencia en letras blancas en 1975 la NASA presentó un logo simplificado con el nombre de la agencia en unas características letras rojas.

El logo de 1975 es conocido como «el gusano», mientras que el original es conocido como «la albóndiga».

El gusano tuvo su origen ante la dificultad para la tecnología de la época en reproducir el logo de la albóndiga según en qué tamaños y superficies. Pero allá por 1992 la tecnología había avanzado lo suficiente como para que la NASA volviera al logo original de la albóndiga.

Sin embargo Jim Bridenstine, el director de la NASA, sorprendía a propios y extraños al lanzar un tuit en el que se ve un Falcon 9 con el logo del gusano. Tanto como que algunos fuimos a comprobar que el tuit no fuer del 1 de abril, equivalente anglosajón al día de los Santos Inocentes.

Pero iba en serio. Como dice el título de la nota de prensa ¡El gusano está de vuelta!

Y es que la NASA ha decidido que va a sacar el gusano del retiro y a usarlo de vez en cuando; ya irá viendo en qué aplicaciones. Pero lo que está claro es que misión de vuelta al servicio será en la primera misión tripulada de una Crew Dragon. Decorará la primera etapa del Falcon 9 que lanzará la misión, lo que ahora mismo está previsto para la segunda quincena de mayo.

Se puede adquirir una especie de reedición del manual de 1975 en el que se presentaba el logo del gusano y sus aplicaciones: NASA Graphics Standards Manual. No es una edición facsimil pero recupera contenido de manual original. Es un pedazo de libro de 200 páginas de alto gramaje que se entrega dentro de una bolsa antiestática

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Por @Alvy — 3 de Abril de 2020

Esta animación muestra cómo es la propagación en España de la COVID-19 bajo un mismo modelo y dos escenarios diferentes: con confinamiento y sin él. Lo interesante es que usaron datos reales sobre cómo se produce esa propagación: datos del censo, de las 62 ciudades más pobladas, del Ministerio de Salud, etcétera – cubriendo con la simulación un total de 20 millones de habitantes en total.

Estos son los dos escenarios:

  • Rojo: no se toman medidas de confinamiento y el virus se propaga libremente.
  • Azul: se aplican medidas de confinamiento a partir de la primera semana tales como el cierre de escuelas, teletrabajo, distanciamiento social y restricciones para los viajes.

La herramienta utilizada se llama EpiGraph y la desarrolló el grupo de Arquitectura de Computadores de la Universidad Carlos III junto con el Barcelona Supercompunting Center, el Centro Nacional de Epidemiología y el CIBERESP (Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública).

Como decía Víctor en el tuit a través del cual lo descubrí, «La gráfica muestra cómo con intervenciones, una epidemia no solo «aplana la curva» sino que reduce significativamente el área de ésta [que equivale a casos/muertos].»

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