Por @Alvy — 27 de Mayo de 2019

Abu Simbel, Profanation

Johny Jones ha sido hechizado por Abu Simbel, quien lo ha convertido en una extraña criatura con una gran nariz. Johny se ve obligado a ir a Egipto, en busca del Templo de Abu Simbel para encontrar el hechizo que lo devolverá a la normalidad.

Abu Simbel, Profanation [gratis en la App Store] es un homenaje de Iván Cerra al videojuego de Dinamic que en 1985 (¡parece que fue ayer!) arrasó en el Spectrum, el Amstrad CPC 464 y los MSX. Curiosamente hace un par de años los fans también hicieron un desarrollo completo en ensamblador para C-64. Ahora se puede jugar en el iPhone o el iPad, en una versión muy fiel aunque hay quien la encuentra ligeramente más fácil (o difícil) que la original.

En este juego de plataformas hay 45 habitaciones y unas cuantas horas de diversión (y añoranza). También hay un vídeo donde se ve el juego en acción. Abu Simbel, Profanation era el tercer título de la trilogía de Saimazoom y Babaliba, famosos títulos de Dinamic, a quien Iván ha querido rendir tributo con esta adaptación.

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Por @Alvy — 27 de Mayo de 2019

Esta preciosidad es un helicóptero «de Lego» fabricado por Adam Woodworth. Si todavía te estás quitando las legañas del lunes por la mañana puede que te quedes un poco asombrado, porque vuela de verdad. Mirándolo con un poco más detalle se descubre en porqué de las «comillas» al decir que es un helicóptero «de Lego».

El pequeño ingenio volador está fabricado completamente a escala, de modo que la minifig del piloto no tiene nada de mini. Y las piezas «de Lego» son en realidad trozos de gomaespuma (o quizá poliestireno expandido) sumamente ligeras, cortadas a la medida exacta. Eso sí: a la escala adecuada y el color perfecto para que encajen con los diseños de Lego.

Aparte de eso el helicóptero vuela como un cuadricóptero gracias a las hélices y cuatro motores que hay sobre los patines de aterrizaje. Suficiente para un grácil vuelo en interior, con ayuda de un sistema de radiocontrol tradicional.

En su canal de YouTube (AJW61185) tiene otras pequeñas maravillas hechas de poliexpán.

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Por @Alvy — 26 de Mayo de 2019

Esto ya puede hacerse sabiendo el código postal.

El artículo de Technology Review donde se habla de que por 50 dólares puedes «predecir» si tus bebés se sacarán un doctorado o a qué escuela es mejor enviarlos es este:

El zasca brutal de @nfinitefreetime es un chascarrillo muy popular cuyo origen es este otro artículo:

Que si hay que analizar el ADN se analiza, pero saber el código postal –al igual que te lo preguntan en el Ikea al ir a pagar para segmentarte– es más o menos igual de suficiente. Simplemente porque las familias viven donde viven familias parecidas, y estadísticamente las familias de cierto barrio tienen hijos que se sacan una carrera y las de otro no… Pues más claro, agua.

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Por @Alvy — 25 de Mayo de 2019

La McColmena

La agencia sueca NORRDDB preparó una curiosa campaña de publicidad/concienciación para McDonald’s: fabricaron un pequeño e icónico restaurante en miniatura de la cadena de comida rápida, que en realidad es una colmena. No sirve hamburguesas a los pequeños insectos, pero casi.

Al parecer en Suecia, que es donde nació la iniciativa, hay muchas colmenas de abejas en las casas y edificios. De modo que si se instala uno de estos en las zonas verdes junto a los restaurantes las abejas montan allí sus colmenas tranquilamente. Y todos contentos.

Es sabido que desde hace tiempo las abejas están en peligro y por extensión (debido a su efecto polinizador) también diversas especies de cultivos y, al final de la cadena, nosotros los humanos. Reemplazando las plantas y flores de los lugares en los que se instalan las McColmenas por especies apropiadas para las abejas se consigue mejorar su hábitat.

A pesar de ser un asunto publicitario la iniciativa es cuando menos curiosa –aunque habría que ver cómo se quedan esas colmenas tras un día de lluvia– y sirve para concienciar a la gente acerca del problema, algo que nunca viene mal.

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