Por @Alvy — 1 de Agosto de 2026

La botella π de 3,14 litros, que irónicamente no es redonda

Nos contó Toni por email (¡gracias!) que Bezoya ha lanzado un envase de agua mineral llamado Botella Pi. Es interesante porque por un lado se anuncia como de 3,14159265359 L en la web, aunque eso suponga redondear a los 11 primeros decimales del redondo número, con un error de unos 0,2 picolitros aproximadamente.

Aun es más, la etiqueta de la botella especifica por razones normativas supongo, que en realidad contiene 3,14 litros de agua mineral, de modo que hay 1,59265359… mililitros de diferencia. ¡Eeeh! Que no es mucho, vale, concretamente un ~0,0507% sobre el valor real de pi.

Lo más divertido es que la precisión del anuncio de 11 decimales es tan desproporcionada que harían falta unos 250 billones de errores de 0,2 picolitros como el que se comete con el redondeo* para formar una gota de agua típica (que tiene unos 0,05 mL). Como es sabido, no es necesario usar muchos decimales de pi en el MundoReal™. Con 11 decimales se podría calcular la circunferencia de la Tierra con precisión de micras. De hecho la NASA utiliza 15 ó 16 decimales para la mayor parte sus cálculos astronómicos y de sondas espaciales, y el NIST, 32 para verificar los cálculos de los ordenadores.

Pero, ¡ay, amigos! Lo que encuentro más irónico en todo el asunto es que la base de la botella no sea redonda, sino más bien un rectángulo con esquinas redondeadas. Cuestiones de funcionalidad, supongo. Al menos el tapón sí que es redondo… ¡Que no se proteste π!

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* Doblemente gracioso el asunto, tratándose de π.

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Por @Alvy — 31 de Julio de 2026

Google Earth + Nano Banana: una interesante idea que necesita mejorar

Es sabido que por aquí somos muy de Google Earth; llevamos siguiéndolo desde que nació con otro nombre (Keyhole). Así que es interesante ver cómo en su última evolución han añadido una opción para combinarlo con un clic con Nano Banana 2, en una especie de modelo generativo de imágenes planetarias editadas con IA.

Usarlo es tan sencillo como ir hasta cualquier lugar del globo terráqueo, por ejemplo escribiendo la dirección, pulsar el icono Crear imagen / IA y escribir una descripción de lo que se quiere obtener a partir de la imagen real:

  • Una infografía que explique los edificios importantes.
  • Una versión «repensada», por ejemplo con paneles solares.
  • Una transformación añadiendo o quitando calles o edificios.

La herramienta usa la generación de imágenes de Nano Banana y en algunos casos Gemini para enriquecer el resultado. Entre los ejemplos mostrados hay una reconstrucción de las ruinas de Pompeya en el año 78 o infografías sobre monumentos (yo he estado probando con éxito con la Puerta del Sol de Madrid y la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia). Lo cierto es que puede usarse para transformar las vistas actuales en cualquier cosa, por ejemplo en una ciudad futurista o en otra llena de árboles y sin vehículos.

Eso sí: esta idea necesita mejorar. En las pruebas que he hecho las imágenes 3D se mantienen con la calidad puño-pixelada y ligeramente imprecisa de Google Earth, aunque se puede pedir una versión «dibujada» a modo de ilustración que las mejora y estiliza convenientemente. Otro problema son los textos: si pides una infografía los textos son adecuados pero algo incorrectos tipográficamente hablando, con letras imaginarias de esas que delatan a la IA, algo que hacía tiempo que no veía porque todos los modelos actuales ya evitan ese viejo problema. En fin, que le falta un hervor.

Esta nueva función de Google Earth + Nano Banana ya está disponible para todo el mundo, aunque también es escasa: tras generar una o dos infografías ya te empieza a pedir perras, diciendo que no puede generar más imágenes a menos que cambies de plan a uno superior ($$$). Y es que la IA no sale gratis, y la vida es cruel. Eso sí: si tienes varias cuentas de Google puedes ir saltando de una a otra para ir racaneando generaciones de imágenes cuando las necesites.

Actualización (1 de agosto de 2026) – Poco ha durado la alegría: Google ha retirado el generador de imágenes con IA de Google Earth porque al parecer la gente estaba usándolo para cosas malérrimas, como hacer vistas de satélite modificadas y otras que «vulneran sus políticas». Así que la han desactivado hasta que desarrollen «barreras de seguridad adicionales». Gran WTF.

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Por @Alvy — 31 de Julio de 2026

Google DeepMind ha presentado Gemini Robotics 2, lo que viene a ser su nueva generación de modelos de IA para robots, con el objetivo de que puedan adaptarse a entornos reales, que en el fondo es lo que cuenta: que nos hagan las camas, pongan el lavaplatos y planchen. La principal novedad es el control de todo el cuerpo, desde los pies hasta las manos, permitiendo a los robots humanoides caminar, agacharse, estirarse y manipular objetos mientras planifican acciones complejas y colaboran con otros robots.

La plataforma se divide en tres modelos de IA: Gemini Robotics 2, que traduce instrucciones en movimientos; Gemini Robotics ER 2, encargado del razonamiento, la planificación y la comunicación con personas; y Gemini Robotics On-Device 2, optimizado para ejecutarse directamente en el robot sin depender de Internet.

Llama la atención que el On-Device 2 puede adaptarse a un robot completamente nuevo en solo unas pocas horas entrenándolo con menos de 200 ejemplos normalmente. Entre sus habilidades están asir objetos pequeños, cerrar bolsas, hacer nudos o desenroscar bombillas.

Algunos datos llamativos

  • Las tareas de inserción precisa con pinzas robóticas de diversos objetos funcionan al 90%.
  • Algo parecido cuando se trata de desenroscar una bombilla con una mano robótica de cinco dedos: el 92%.
  • Las manos del robot de la demo tienen 22 grados de libertad.
  • Razonando a fondo, el modelo de razonamiento puede tomar cientos de decisiones gestionando tareas que requieren varios minutos.
  • La colaboración entre robots funciona. Según las pruebas, distintos tipos de robots pueden repartirse el trabajo y coordinarse (un poco en plan «uno para todos, todos para uno…»)

Además de mejorar la destreza, Google ha reforzado la seguridad con un nuevo banco de pruebas llamado ASIMOV-Agentic (homenaje al maestro), que evalúa si los robots rechazan órdenes peligrosas, detectan situaciones inciertas y se detienen cuando una persona se acerca demasiado. Muy de las Tres Leyes de la Robótica, aunque sabemos que para cuestiones más profundas serán ineficaces.

De momento, Gemini Robotics 2 parece un paso en la dirección correcta hacia la hibridación entre IAs y robots físicos de propósito general para poder servirnos de fieles mayordomos u obreros en las fábricas.

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Por @Alvy — 31 de Julio de 2026

A día de hoy ya hemos consumido todos los recursos que genera la Tierra en un año / Imagen: Footprint Network

No es para congratularnos que ayer fuera el Día del Exceso de la Tierra (Overshoot Day), el momento del año que marca cuándo se han consumido los recursos ecológicos que genera la Tierra a lo largo de los 12 meses del año. Este año ha sido exactamente ayer, 30 de julio de 2026.

Hay un claro déficit, y eso quiere decir que vivimos como si tuviéramos 1,73 planetas en vez de solo uno. Según los cálculos de la Global Footprint Network, sobrevivimos a costa del llamado «capital natural», porque hay una especie de fondo acumulado del que vamos tirando. Pero el déficit que se traduce en pérdida de biodiversidad, degradación de los suelos, deforestación y una mayor acumulación de CO₂ en la atmósfera. Como para estar orgullosos.

Este año la fecha maldita cae seis días más tarde que la de 2025, pero eso no quiere decir que haya habido una mejora real ni notable. Los responsables explican que por cómo revisaron los datos y cálculos el resultado neto es un «aparente retraso», pero que 2026 sigue marcando el mayor nivel de sobreexplotación ecológica jamás registrado: Utilizamos los recursos de la Tierra un 73% más rápido de lo que los ecosistemas pueden generar.

Algunas cifras para poner el desastre en perspectiva

  • 20,6 años de deuda ecológica. Ese es el tiempo que haría falta para recuperar el equilibrio si acaso el daño pudiera revertirse por completo.
  • 547 ppm de CO₂ equivalente. Es la concentración atmosférica estimada para 2026, frente a las 367 ppm cuando que había a principios de los años 70.
  • 61% de la huella ecológica. Es el porcentaje actual de las emisiones de carbono derivadas del uso de combustibles fósiles.

Según la organización, si emitiéramos un 50% menos de emisiones fósiles bastaría para retrasar el Día del Sobregiro unos tres meses.

Los autores del informe sostienen que el «exceso ecológico» no puede mantenerse indefinidamente: terminará o bien con una reducción planificada del consumo de recursos o bien, ya por las malas, por las consecuencias físicas del deterioro ambiental. Lo bueno es que muchas de las medidas para retrasar ese deterioro son ya son técnicamente viables, e incluso rentables desde el punto de vista económico. ¿Por qué no las ponemos en marcha de forma inmediata? Cuestión de voluntad.

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Imagen: Global Footprint Network.

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