
Si hace unos días nos dejaba Walter Koenig (Chekov) ayer falleció Sir Patrick Stewart (1940-2026), afectado de Alzheimer, según ha contado su familia. El gran actor británico, que trajo esperanzas a los trekkers de Star Trek: la nueva generación (1987–1994) como el capitán Jean-Luc Picard, en una serie que tenía difícil superar el éxito de la original. Por aquel entonces era difícil imaginar alguien más apropiado para reemplazar, por no hablar de superar, al capitán Kirk de la serie original, pero bien que lo consiguió. No fue su único papel en el cine de acción y ficción: también interpretó al profesor Xavier en X-Men, otra exitosa saga de largometrajes.
Stewart tenía una larga carrera actoral, comenzando por sus primeros trabajos en obras de teatro; pasó 16 años en la Royal Shakespeare Company, interpretando a los clásicos. Es divertido ver series o películas antiguas y encontrárselo por ahí tras haberlo conocido sólo como el Picard de Star Trek. Aparece en la gran serie Yo, Claudio (1976) y en un estupendo papel como Leondegrance en la épica Excalibur (John Boorman, 1981); también se le pudo ver en Dune (la de David Lynch, 1984). Luego llegaría Star Trek, y el resto es historia.
Además de en la nueva serie, que duró 178 episodios repartidos en siete temporadas, compartió protagonismo con William Shatner en Star Trek: Generations (1994) y en numerosos capítulos de los spin-offs (incluyendo uno dedicado, Star Trek: Picard). También hizo el clásico kit de tantos actores trekkies: videojuegos, doblajes de animación (incluyendo Futurama y Padre made in U.S.A.), conferencias, anuncios y hasta sketches en los programas nocturnos.
Es interesante que en diversas entrevistas Stewart dijera siempre que le parecía mucho más importante el reconocimiento por su carrera teatral que por las series y películas. Además de ser nombrado Sir por la reina en el palacio de Buckingham también le habían otorgando el título de Oficial de la Orden del Imperio Británico.
Podemos hacerlo todo bien y aun así perder. Eso no es una debilidad, es la vida.
– Capitán Jean-Luc Picard
De esta tremenda saga yo nunca puedo decidirme entre Kirk y Picard como mejor capitán de la Flota Estelar. El Picard interpretado por Stewart es un hombre metódico, que cumple con los protocolos, normas y actúa con justicia, equidad y respeto; seguramente heredó mucho de quien lo interpretaba. Pero el punto malote del Kirk de Shatner, mucho menos serio y cuadriculado, explorando la galaxia para descubrir las nuevas fronteras (y ligarse a todas las nuevas formas de vida femeninas) tiene su aquel, y seguro que igual «herencia». Supongo que preferiría ser Picard… pero comportarme como Kirk de vez en cuando. El resto de capitanes y capitanas trekkies están claramente después de estos dos héroes de la lista.
Como curiosidad, lo aparentemente chocante de tener a un capitán calvo en el siglo XXIV (¿no se resolverían esas cosas con una pastilla?) hizo que Patrick Stewart apareciera con peluca para las audiciones ante Gene Roddenberry, el creador de la serie. Pero aquello no funcionaba, y en cambio su aspecto natural era mucho más realista, y de hecho acabó imponiéndose. La explicación que encontraron, por si alguien preguntaba, fue que «en el futuro, a nadie le importaría quedarse sin pelo». Otra de las cosas del futuro que ya hemos adelantado al siglo XXI.
En fin… Nos dejó el hombre que siempre le pedía al replicador de alimentos un té, Earl Grey, caliente, que era capaz de gritar ¡hay cuatro luces! aunque le torturara un oficial cardasiano y cuyo apellido de ficción dio lugar a la maniobra Picard, que sirve tanto (jocosamente) para el ajuste al alisarse la chaqueta tras levantarse del sillón de mando como para una táctica superlumínica con la que sorprender a las naves enemigas acercándose a ellas dejando un doble rastro en los sensores. Y tantas y tantas grandes actuaciones.
Nos vemos, en el futuro… ¡Adelante!
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