
El VC-25 Bridge, AKA el Air Force One catarí, despegando – Fuerza Aérea de los Estados Unidos
El presidente Trump llegó a la cumbre de la OTAN en Turquía a bordo de su nuevo Air Force One, el donado por Catar y modificado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos para que sirva como transporte presidencial. Ya lo había estrenado unos días antes.
Pero durante su estancia en Turquía la guerra-no-guerra con Irán volvió a recrudecerse por lo que el Servicio Secreto, la agencia que se encarga, entre otras cosas, de la protección del presidente, le pidió que volara de vuelta en uno de los Air Force One de antes.
Sí, técnicamente el Air Force One es cualquier avión de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) en el que en ese momento esté a bordo el presidente. Así que el avión ex-catarí tiene en realidad la denominación VC-25 Bridge mientras que el otro, en el que dejó Turquía, es uno de los dos VC-25A que tiene la USAF y que algún milenio de estos serán sustituidos por los VC-25B, una versión moderna. Así cada uno de ellos voló con el indicativo Air Force One mientras Trump estuvo a bordo.
Claro que Trump siendo Trump dijo que habían hecho esto por un lado por nostalgia y por otro para poder enviar el avión nuevo a la base de Mildenhall en el Reino Unido para que lo viera el personal allí destacado. Lo que no, no tiene mucho sentido. Y menos teniendo en cuenta que el avión en el que viajaba Trump también voló a Mildenhall y allí se cambió de avión para volar a los Estados Unidos.
Este episodio ha vuelto a poner el foco en el asunto de la adecuación –o más bien de la falta de adecuación– del avión catarí para su nuevo cometido. Y es que a fin de cuentas, por aquello de ponerlo en servicio para el 250 cumpleaños de los Estados Unidos, no incorpora todos los sistemas de seguridad que sí montan los VC-25A y que montarán, algún día, los VC-25B.
Y también está el asunto de la moralidad o legalidad de que un presidente en el cargo haya aceptado un regalo valorado en 400 millones de dólares, regalo que además viene de un gobierno extranjero. Pero eso es otra historia.
Aunque algo me dice que este Air Force One catarí va a dar mucho más que hablar en el futuro.




