Por @Alvy — 13 de Abril de 2026

Delicias Unicodificadas: Un Paseo Visual por el Colorido Mundo de los Símbolos y Caracteres

Tal vez lo más raro de este proyecto sea su nombre: Charcuterie. Quizá porque es una «chuleta visual» de Unicode, o porque te sirve el catálogo completo en finas lonchas, como si fuera para los niños. Sea como sea, está diseñado para curiosear los diversos símbolos según su parecido visual… En total miles de caracteres, códigos y glifos. En Unicode 17 hay ni más ni menos 159.801, ahí es nada.

Charcuterie funciona de forma intuitiva. En vez de equivalencias directas como que U+1F4FA es el emoji de la televisión 📺, organiza el Unicode completo para que sea fácil descubrir glifos relacionados, símbolos parecidos y familias de signos dentro del estándar: letras A, signos ortográficos, símbolos matemáticos… La idea tiene su gracia porque Unicode no es solo un listado enorme de letras, emojis y pictogramas: es una especie de mapa del MundoReal™ digital, con miles y miles de caracteres que no es demasiado fácil ordenar.

Lo más interesante es tal vez cómo calcula la «similitud visual» de cada símbolo. Para hacerlo, los glifos renderizados se convierten en representaciones numéricas, de imágenes bitmap a vectores, y todo pasa por un algoritmo IA, de modo que «lo parecido» queda cerca y «lo distinto» más lejos. Al hacerlo así no solo se comparan nombres o códigos, sino el aspecto real de los símbolos una vez dibujados.

El resultado es que aparecen agrupados caracteres similares aunque pertenezcan a bloques Unicode distintos, algo que resulta útil para detectar parecidos razonables y entender mejor cómo se relacionan los signos, pictogramas y alfabetos. Eso sí: la Charcutería arranca por una página al azar, de modo que quizá caigas en la zona de emojis de animales, de flechas o, como me ha pasado a mi, una de código Braille u otra de tridentes (!) Y no es fácil salir de ellas haciendo clics en los laterales… excepto recargando.

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Por @Alvy — 13 de Abril de 2026

Las «blueboxes» y la nostalgia de cuando la red telefónica tenía trucos / PhreakNet.org / Emulador de bluebox

Hubo un tiempo en el que la máquina más poderosa del mundo no era Internet, sino la red telefónica. Los phreakers campaban por ella y trasteaban medio por curiosidad, medio por aprender tecnología, medio por gamberrismo. Era la época del nacimiento de la cultura del phreaking que acompañaba al hacking.

Aquellos forajidos de la red telefónica primigenios se dedicaban a investigar en manuales rescatados de la basura, a través de amigos instaladores y toqueteando cables «a ver qué pasaba». Mientras, los hackers aprendían de cualquier otro artilugio tecnológico; las etiquetas eran muchas veces intercambiables.

En PhreakNet además de mucha información nostálgica sobre aquella época hay dos herramientas sumamente curiosas. La primera es una Bluebox mejorada, que recuérdese era un artilugio para «conseguir llamadas gratis» engañando a la red con tonos que permitían llamar sin pagar, simular que se introducían monedas en una cabina y cosas así. En esta hay tres tipos de generadores de tonos, además del legendario 2600 Hz de las «llamadas gratis» y el Ring Forward (hacer intervenir de nuevo al operador remoto):

  • SF: señalización de red con frecuencia única.
  • MF: señalización de red con pares de tonos y códigos KP/ST.
  • DTMF: el teclado de tonos normal de los teléfonos de botones.

Cuenta la leyenda que Wozniak diseñó y construyó blueboxes; luego Steve Jobs las vendía. El dream team de la época.

Hoy en día casi nada de esto funciona, y menos en España: las líneas telefónicas son en su mayor parte móviles o de fibra óptica, los teléfonos «fijos» son de VoIP (voz-IP, es decir, voz sobre protocolo internet) y las «líneas de cobre» desaparecieron en 2025. Así que muchos de esos tonos de llamada no hacen nada, aunque se conservan como vestigio en algunos protocolos y se transportan digitalizados o como señales especiales. Su función más obvia: que los oiga la persona que teclea, para que le parezca «estar llamando por teléfono» y servir de ayuda en los menús de las centralitas, que en realidad podrían funcionar mejor y más rápido en digital. Se puede decir que, debido a esa herencia, en cierto modo los DTMF siguen «vivos» en la telefonía moderna.

De la función de las «operadoras» humanas casi mejor ni hablar; las cabinas de teléfonos que eran el objetivo favorito de los phreakers también están en extinción. Es curioso que incluso las pocas que existen o existieron en algunos sitos (la última de Nueva York se retiró en 2022) ni siquiera admiten el concepto «monedas», solo funcionan con tarjetas. Casi todas fueron sustituidas por LinkNYC, unos quioscos públicos para conectarse a internet, cargar el móvil y mirar mapas. Como ordenadores conectados.

Las «blueboxes» y la nostalgia de cuando la red telefónica tenía trucos / PhreakNet.org / Emulador de teléfono de disco

Otro emulador que tienen en Phreaknet es el de teléfono de disco, de rueda o «rotatorio». Aquí los pulsos se generaban simplemente abriendo y cerrando la línea: clac, clac, clac = 3. El mecanismo eran tan simple como girar el disco y soltarlo; un muelle se encargaba de moverlo y generar esos pulsos.

Los más boomers recordarán que en los teléfonos de tonos se podía usar una especie de «mando a distancia» que generaba los mismos tonos para controlar los aparatos del tipo «contestador automático», que eran pequeñas grabadoras de casetes con sus botones de rebobinado, pausa, etcétera. Era casi mágico llamar a casa, pulsar los tonos y oír los mensajes que te habían dejado. Con los teléfonos de disco un truco curioso era simular la marcación pulsando brevemente el «gancho» o sensor de «teléfono colgado». Esto era igual a abrir y cerrar la corriente, y si se hacía con la cadencia y ritmo adecuados no necesitabas marcar. Sólo para los más hábiles.

Hoy en día nada de esto sirve para tomar por asalto la telefonía moderna, pero son como una cápsula del tiempo para escuchar cómo sonaba aquella tecnología en la que simple pitido podía abrir puertas invisibles.

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Por @Alvy — 13 de Abril de 2026

el nuevo juego espacial donde lanzar no es un arte, sino un pasatiempo ligeroStarfling es un juego tan sencillo que no tiene ni instrucciones. Pero también es alta, alta, altamente adictivo, así que… que conste que hemos avisado. Consiste en ir pasando el satélite/bola de unas órbitas a otras haciendo clic para liberarlas en el momento justo. Y aunque parece fácil, no lo es.

Y es que todo suena a juego de «temática especial», pero tampoco. Lo que gobierna este pequeño universo es la ley de la gravedad de toda la vida, que tira hacia abajo (de la pantalla) a los satélites, atrayendo al negro abismo de la nada al objeto cuando no está en una órbita fija. Eso sí, también hay otras fuerzas: la centrífuga que intenta liberar hacia el exterior de los «planetas» al satélite (si se puede decir así) y la centrípeta que es como una cuerda que lo mantiene a la misma distancia por muchas vueltas o más rápido que las complete.

Yo he conseguido saltar hasta 10 planetas, pero me ha parecido dificilísimo. Las órbitas grandes dan una sensación de ansiavivismo que hace «disparar» antes de pensar. Y las pequeñas suelen ser demasiado rápidas e indómitas. Definitivamente, la sensación de que todo es redondo, blandito y que la ley de la gravedad se comporta es placentera… pero completar el juego no parece fácil.

Truqui: descubrí que puedes saltarte un planeta si por su fuerza de salida el satélite deja a un lado al que está más cerca y llega hasta el siguiente.

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Por @Wicho — 13 de Abril de 2026

Una calavera con una especie de visor de realidad virtualEn lugar de tirar por un tema de actualidad este pasado fin de semana he aprovechado para hablar con Junto con David Sierra en Cruce de cables (RNE) de una gran figura en la historia de la informática, Alan Turing.

El audio está aquí:

Por supuesto es imposible hacer honor a todos los logros de una carrera tan impresionante como la de Alan Turing en diez minutos, y eso que se vio truncada cuando le faltaban unos días para cumplir los 42 años.

Pero algunas cosas que comentamos, con la idea de despertar tu interés por él:

  • Su trabajo en Bletchley Park durante la Segunda Guerra Mundial, dónde el Reino Unido tenía la central de descifrado de mensajes codificados de las fuerzas armadas alemanas. Turing trabajó en la decodificación del tráfico generado por máquinas Enigma, no sólo a nivel teórico sino también diseñando las Bombe, unos ordenadores electromecánicos diseñados para aplicar sus métodos.
  • Las máquinas de Turing, un constructo teórico que desarrolló mientras intentaba solucionar un problema matemático que sirvió para demostrar que los ordenadores eran viables. Aún antes de que se hablara de ordenadores como tales.
  • Terminada la guerra, que se calcula que fue acortada como en un par de años por el trabajo de Turing y todas las personas que se dejaban los cuernos en Bletchley Park, diesñó el ACE, uno de los primeros ordenadores modernos concebidos en el Reino Unido; y trabajó también en el diseño del SSEM y del Manchester Mark 1, en los que se basó a su vez el diseño del Ferranti Mark 1, el primer ordenador comercial de la historia…
  • Fue también el primero en reflexionar sobre si los ordenadores podrían llegar a pensar; de esa época es el famoso Test de Turing.
  • Paro Turing era homosexual. Y si bien eso aún hoy en día supone un problema para algunas personas, en el Reino Unido de la época de Turing era delito. Descubierta su condición sexual, fue juzgado y condenado por ello. Le ofrecieron un tratamiento hormonal para no ir a la cárcel, lo que él aceptó. Pero su condena supuso también que perdiera el acceso a los proyectos más avanzados… Así que terminó por suicidarse diez días antes de cumplir los 42 años. Aunque con el tiempo él y todas las demás personas que fueron condenadas bajo aquellas leyes recibieron un indulto automático.

Da mucho coraje pensar qué más podía haber contribuido Turing de no haber muerto tan condenadamente joven.

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