Por @Alvy — 23 de Julio de 2019

Empezando con Le Voyage dans la Lune (1902) muchas han sido las veces que el cine de Hollywood ha llevado a los seres humanos a visitar nuestro satélite natural, como repasa este vídeo de la Royal Ocean Film Society. Cubre desde principios del siglo XX, los orígenes del cine, hasta la década de los años 60. Al final he añadido algunas más.

Sabíamos relativamente poco de la Luna por aquella época, y los efectos especiales no eran gran cosa, por no hablar de que a veces el vestuario tampoco y los monstruos… bueno, los monstruos, qué decir. Georges Méliès, por ejemplo, decidió no ponerles escafandras a los astronautas porque eso eliminaría el efecto dramático de ver sus rostros. Empezamos mal los amantes de la precisión científica en las películas.

Según cuenta el vídeo la segunda película fue Excursión a la Luna (1908), una copia plano por plano que era literalmente un plagio integral. Fritz Lang repitió viaje, pero esta vez con una astronauta, en La mujer en la luna (1929). Y luego viajaría Bugs Bunny, para conocer a Marvin el Marciano, ya en color.

La primera de las películas relativamente modernas y de mayor presupuesto calidad tuvo que esperar a la prodigiosa década de los 50, donde cada vez veíamos más cerca la posibilidad de ir a la Luna: Con destino a la luna (1950), de Irving Pichel. A partir de entonces hubo muchos más largometrajes, incluyendo un De la Tierra la Luna basado en la obra de Julio Verne y Project Moon Base (1953), una de las más conocidas y de calidad (y con guión de Robert A. Heinlein). También Japón en empezaron a rodar películas con la Luna como protagonista o escenario, como Batalla en el espacio (1959).

First Men on the Moon

Uno de mis recuerdos infantiles es de la película First Men on the Moon (1964, aquí titulada La gran sorpresa) basada en la obra de H.G. Wells. Supongo que la vería años después en alguna sesión doble de reestreno. El caso es que recuerdo los monstruos con bastante terror, una especie de insectos gigantes que debían estar animados mediante stop-motion. Fue una de las primeras veces que me preguntaba cómo se hacían las películas y cómo podrían haber ido hasta la Luna para rodar aquello: no sólo estaba lejísimos, es que la nave espacial parecía más propia del Nautilus del Capitán Nemo (!?)

También muy curioso de esa época es el episodio Man and the Moon (1955), de Disney, en la que aparecía el mismísimo Wernher Von Braun explicando ingeniería aeroespacial.

En los 60 llegaron Piloto a la Luna (1962) y decenas de otros títulos. El más destacado hasta 1968 quizá fue Cuenta atrás (1967), calificado como el de «mayor precisión científica». Pero luego llegó 2001: una odisea del espacio (1968, Kubrick) donde la misión no era específicamente la Luna pero sucedían cosas muy relevantes en la Luna y… Claro, ya nada pudo superar esa película.

El vídeo de la Royal Ocean Film Society acaba en esa década, pero de entre los títulos más recientes –que no hay tantos como podría parecer– yo destacaría:

  • Espacio 1999 (1975), que no es una peli, sino una de las series favoritas de Wicho, donde hay una base lunar en problemas y muchos alienígenas.
  • Capricornio Uno (1977), que aunque trata de un viaje a Marte tiene un paralelismo total con las teorías conspiranoicas de las misiones a la Luna, y además ha envejecido estupendamente.
  • Apolo 13 (1995), probablemente una de las recreaciones más precisas de las misiones Apolo.
  • Moon (2009), una encantadora e intrigante historia acerca de un minero que debe pasar varios años trabajando en una remota base lunar extrayendo mineral, con un estupendo guión.
  • First Man (El primer hombre) (2018), que narra las experiencias de Neil Armstrong hasta convertirse en el primer hombre en pisar la Luna.
  • Apolo 11 (2019), un documental con escenas inéditas, originales remasterizados y estupendo montaje y ambientación.

Son muchas películas sin duda, pero si te gustan los temas lunares puedes verlas prácticamente todas como proyecto personal. A mí creo que me faltan sólo tres o cuatro de los títulos.

Relacionado:

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 23 de Julio de 2019

Adventure: un clásico entre los clásicos de los juegos conversacionales

Uno de los juegos más antiguos, míticos, legendarios y clásicos entre los clásicos es sin duda Colossal Cave Adventure, o simplemente Adventure. Está enlazado desde la página oficial de Adventure, en la web de Rick Adams. Esta versión simula el funcionamiento del original en un ordenador viejuno, mediante emulación, una especie de regreso al pasado de 1983. (Hace años comentamos otra versión que resulta más básica pero también es entrañable: Adventure en Web Adventures.)

Este juego es tan antiguo que se desarrolló para los ordenadores PDP-10 de DEC, entre 1975 y 1977; luego llegó en diversas encarnaciones a los Apple II, Commodore, al IBM PC, a todos los Unix y otros. William Crowther y Don Woods –pioneros de internet y de esto de los juegos– lo lanzaron como se hacía en aquella época: pasándole el programa a los amigos en listados y cintas, de modo que también aparecieron bugs y muchas variaciones, incluyendo las versiones gráficas.

El Adventure original tenía unas 700 líneas de código escritas en Fortran y necesitaba unos 300 KB de memoria, que dependiendo del equipo se cargaban por partes. Estaba diseñado para funcionar sobre un terminal de texto VT100 en glorioso fósforo verde. En la Wikipedia hay muchos más detalles técnicos: Colossal Cave Adventure.

Adventure: un clásico entre los clásicos de los juegos conversacionales

La mecánica del juego y la forma de «conversar» pasó a otros juegos de la época y ha llegado hasta a nuestros días y aunque resulta un tanto primitiva muchos la reconocerán y no les será difícil jugar. Hay que ir tecleando palabras para moverse y realizar acciones: órdenes básicas como «norte», «sur», «oeste» para moverse, «get lamp» o «get keys» para coger objetos y otras para realizar acciones, como «drink water» (beber agua).

La forma en que el juego explica cada escena contiene a veces pistas sobre las palabras clave que se pueden utilizar, que se van aprendiendo sobre la marcha. No siempre se puede hacer todo en todas partes y a veces resulta un tanto desesperante; en YouTube hay soluciones por si alguien se rinde. Un consejo es usar un lápiz y una hoja en blanco para ir dibujando un mapa de dónde está cada escena, para luego ahorrar tiempo. De vez en cuando en la parte inferior de la pantalla aparecen pistas si se está demasiado perdido.

Es todo un homenaje al clásico, y además excelentemente presentado.

§

Dos menciones geek que son obligatorias en este caso: la primera es recomendar el documental Get lamp (2010), de Jason Scott, que trata sobre la historia de estos primitivos juegos de ordenador. El título proviene de una de las primeras acciones que se realizan en Adventure cuando se encuentra una lámpara junto a unas llaves y una botella de agua. La segunda es que la versión simulada que abre la anotación se desarrolló para promocionar la ser de AMC Halt and Catch Fire, una de nuestras series geeks favoritas, que trata precisamente sobre la industria de la informática, los videojuegos e Internet en los 80 y 90.

Relacionado:

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Wicho — 23 de Julio de 2019

Gustavo no sha escrito para hablarnos de su modelo en miniatura impreso en 3D del Philips VG-8020, un ordenador MSX de los 80. Pero aunque por fuera tenga la forma un VG-8020 dentro lleva una Raspberry Pi 3 Model B+ con RetroPie.

Los ficheros del MSX están en MSX Philips VG-8020; la caja en el que lo puedes guardar junto con un mando de Super NES y su fuente de alimentación están en Box for the MSX Philips VG-8020. También hay un PDF con las calcomanías para ponerlo bonito.

La lista de componentes electrónicos que necesitarás por si te quieres liar el soldador a la cabeza y ponerte a construir uno es esta. En total son unos 80 euros más algunos trozos ce bale:

La ventaja de que el proyecto corra sobre RetroPie es que en realidad puede emular un montón de ordenadores y consolas distintos, no sólo un MSX.

En palabras de Gustavo, «es un homenaje que quise hacerle al ordenador que mis padres, cuando me lo compraron, sin saberlo estaban decidiendo lo que sería el resto de mi vida.» Seguro que muchas de las personas compartimos ese sentimiento acerca de aquellas máquinas de 8 bits que con tan poco hacían tanto.

Relacionado,

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 23 de Julio de 2019

Un escáner de diapositivas y negativos de relativa baja tecnología

Con la marca y diseño Kodak se ha puesto a la venta este curioso Escáner Móvil de Película Kodak, un chisme con forma de caja fabricado en cartón grueso que hay que montar como un recortable. En cierto modo recuerda un poco al Google Cardboard por su portabilidad, aspecto y –hay que decirlo– cutrez.

En la web tienen un vídeo que explica su funcionamiento que es bastante trivial: se le ponen dos pilas AA, hay unos ledes que iluminan el interior de la caja y colocando el móvil se pueden escanear haciéndoles fotos los negativos o diapositivas que se insertan en un adaptador. Más sencillo imposible.

Lo único malo del invento es que aunque sea de cartón cutre y un tanto frágil, como salido de un bazar, el precio son 40 dólares (unos 35 euros, ahí es nada). Por si alguien siente la imperiosa necesidad de hacerse con uno lo venden en Amazon Estados Unidos (Kodak Mobile Film Scanner) aunque por ese precio te compras un escáner de sobremesa de mucha mayor calidad y fiabilidad… Aunque ciertamente no sea tan transportable ni simpático.

(Vía DP Review.)

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Desarrolla más rápido con Xojo