Por Microsiervos — 13 de Mayo de 2022

Se suponía que esto era el futuro / Portada / por Alvy y Wicho

Hoy se cumple un año desde que nuestro libro «Se suponía que esto era el futuro» llegara a las tiendas. Está ilustrado y tiene cubiertas amarillas. Aunque estamos convencidos de que resulta adecuado para todos los públicos. Y parece que los lectores coinciden:

Lo he comprado para mi hijo de 12 años. Cubre gran diversidad de temas de una manera sencilla y amena. Encantado mi hijo, encantado yo que también lo he leído.

– Michael Rojas

En un año pueden pasar muchas cosas. Pero como el libro recoge sobre todo algunas de las anotaciones más populares del blog a lo largo de su vida, la verdad es que ha envejecido muy bien, aunque pueda estar mal que lo digamos nosotros.

Estos son los títulos de los capítulos:

  1. Leyendas urbanas: más allá de la realidad
  2. Inteligencia artificial: el test de Turing y su estado en el siglo XXI
  3. Matemáticas: problemas fáciles de entender pero difíciles de resolver
  4. Mitos, realidades y futuro de la energía nuclear
  5. Emergencia climática: de no preocuparnos a catástrofe inminente
  6. Los nativos digitales no existen (ni nacen «enseñados»)
  7. ¿Cuál fue el primer ordenador de la historia?
  8. Algunas cosas que seguramente no sabías de la Estación Espacial Internacional
  9. El verdadero origen de internet
  10. Breve cronología de la era espacial
  11. La informática siempre ha sido cosa de mujeres
  12. Pseudociencias: engaños en los que cree la gente
  13. Hackers y crackers: cómo aplicar los conocimientos tecnológicos con responsabilidad
  14. Internet, la privacidad y el comportamiento civilizado en la red
  15. La pandemia que nos estropeó el futuro y cómo la ciencia nos salvó

Quizás el capítulo que peor lo haya hecho es la Cronología de la era espacial. Termina con la llegada de la Crew Dragon Endeavour a la Estación Internacional en la misión que marcó la entrada en servicio de la primera nave tripulada desarrollada por una empresa privada. Y desde entonces han seguido pasando cosas, aunque tampoco tantas.

En el otro extremo está el capítulo Mitos, realidades y futuro de la energía nuclear. La invasión de Ucrania por parte de Rusia ha puesto en evidencia la enorme dependencia que tienen muchos países europeos de los combustibles fósiles rusos. Y lo poco preparados que están para prescindir de ellos a pesar de todas las sanciones que la Unión Europea ha aplicando a Rusia.

Para todas las edades. Buen libro y muy bien ilustrado. Ideal para regalar. Muy completo

– Pablo Ayuso

Nos hace especial ilusión que llegue a cuantos más sitios mejor –ya ha habido avistamientos al menos en Chile, los Estados Unidos y México– así que si te animas a comprarlo, para leerlo o regalarlo, por nosotros encantados. Eso sí, recomendamos sin duda alguna adquirirlo en formato árboles muertos.

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Por @Wicho — 13 de Mayo de 2022

Imagen del agujero negro Sagitario A*, en el centro de la Vía Láctea – EHT
Imagen del agujero negro Sagitario A*, en el centro de la Vía Láctea – EHT

El Event Horizon Telescope (EHT, Telescopio del Horizonte de Sucesos) acaba de presentar la primera imagen de Sagitario A* (Sgr A*), el agujero negro que está en el centro de la Vía Láctea. En el medio de nuestra galaxia. Se parece un montón a aquella histórica imagen del agujero negro supermasivo de la galaxia M87 presentada en 2019, lo que no es de extrañar: las leyes físicas que los rigen son las mismas.

Ni es un agujero negro ni es una foto

Hay que recordar que realidad no vemos el agujero negro, ya que por definición nada, ni siquiera la luz, escapa de él. Así que lo que vemos es su sombra, que es esa zona negra del centro de la imagen. El anillo de luz que lo rodea son las radiaciones electromagnéticas que se producen al caer materia en su interior. Es asimétrico porque el agujero negro rota sobre si mismo, lo que hace que de un lado las radiaciones salgan impulsadas hacia nosotros y del otro en dirección contraria.

También hay que puntualizar que lo que vemos no es una fotografía en el sentido tradicional. El EHT trabaja con ondas de radio, que nosotros no podemos ver en absoluto; vemos tanto en ese rango de longitudes de onda como un gato de escayola. Lo que se hace es convertir las distintas intensidades de la señal en colores para que podamos ver algo. Es algo muy habitual con observaciones astronómicas. De hecho es lo mismo que la NASA ha hecho con la primera imagen que ha presentado del instrumento MIRI del telescopio espacial James Webb.

Pero sí es la primera vez que vemos una imagen real de Sagitario A* y no una impresión artística de él.

Las observaciones utilizadas para crear las dos imágenes fueron hechas en 2017. Pero mientras que el gas que rodea M87* tarda entre días y semanas en orbitarlo, en el caso de Sgr A*, mucho más pequeño, completa una órbita en cuestión de minutos. Por eso ha habido que desarrollar nuevas técnicas para analizar los datos; el objetivo era construir una imagen fija a partir de muchas imágenes en movimiento. Por eso lo que vemos es en realidad una media de las observaciones obtenidos. Por eso han pasado tres años entre la presentación de la imagen de M87* y la de Sgr A*.

Y es un logro impresionante. «Nuestro» agujero negro está a 27.000 años luz de la Tierra, mientras que el tamaño de su horizonte de eventos, que es dónde está el borde en el que ningún tipo de radiación puede escapar ya de él, es de sólo 12 millones de kilómetros. Eso es unas cinco veces menos que la órbita de Mercurio.

Para hacernos una idea, desde nuestro planeta Sagitario A* tiene un tamaño en el cielo similar al que tendría un donut puesto sobre la superficie de la Luna. Así que aunque la imagen no parece muy detallada en realidad está resolviendo detalles equivalentes a ver el ancho un pelo humano desde 2.000 kilómetros.

Un agujero negro es un agujero negro es un agujero negro

Aparte de la diferencia en distancias –M87* está a 55 millones de años luz de nosotros– también hay una importante diferencia de tamaño y masa entre ambos: Sag A* es unas 1.500 veces más pequeño. Y la dos galaxias son muy diferentes. Pero aún así, como decía antes, las imágenes son muy similares porque las leyes que rigen el funcionamiento de ambos agujeros negros son las mismas. Una vez más las observaciones demuestran que las teorías de Albert Einstein eran más que acertadas. Al menos a escala cósmica.

Pero aunque las imágenes se parecen, no son iguales porque los dos agujeros negros no lo son. Esto permitirá estudiar las diferencias entre ambos para entender mejor como funciona nuestro universo.

En el EHT están ya trabajando en observaciones más detalladas con más radiotelescopios –las de 2017 usaron ocho repartidos por toda la Tierra– para obtener datos más detallados tanto en lo que se refiere a resolución espacial como temporal.

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Por @Alvy — 12 de Mayo de 2022

Resulta gracioso recordar cómo en 1980 se presentaban algunos sistemas de entretenimiento caseros del estilo de los videodiscos y otros formatos de cintas de vídeo peculiares, pero el que se llevó la palma sin duda fue el LaserDisc. Mucho prometía y en poco se quedó. Con su aspecto futurista inigualable, esos grandes discos de colorines multicolores –cual CDs hipervitaminados– resultaban muy atractivos.

En esta minipresentación del canal de archivo de la BBC puede verse el que fue uno de los primeros modelos, el legendario LaserDisc VLP–700 de Philips. El experto explica sus características a grandes rasgos: funcionaba mediante un «rayo láser» y ofrecía más calidad de imagen y control, salvo que no permitía grabar. Y –aunque se explica mal– ha de saberse que era todavía un formato analógico, no digital como era el de los CD musicales o los DVD.

Tras su lanzamiento en 1981, en un mundo dominado por los videoclubes y Blockbuster de toda la vida, la industria se preguntaba qué tipo de contenidos se ofrecería en esos discos como para atraer a la gente.

Respondiendo a la pregunta, recuerdo que yo compré un reproductor allá a principios de los 90, «confiando en el futuro». Vaya chasco. El aparato costaba un riñón, pero más caras eran las películas. Eso sí:

  • Venían en preciosas grandes fundas cuadradas, tamaño LP (12 pulgadas, ~30 cm), a menudo con algún extra gráfico.
  • Como sólo podían almacenar 30 minutos de vídeo por cada cara, había que dar la vuela a los discos y era normal que vinieran 2 o incluso 3 si la película era larga.
  • A pesar de ser un formato nuevo, ya existían diversas «versiones» (CAV, CLV) que funcionaban a distinta calidad de compresión y, por tanto, de tiempo, entre 30 y 60 minutos.
  • Tenía un botón de Pausa perfecto, sin rayas ni efectos raros.
  • Además de películas, el aparato reproducía igualmente los CD. Eso era práctico.
  • Títulos: recuerdo haberlo estrenado con varias películas de Star Trek, básicamente de la 1 a la 3. También sacaron episodios de ST: The Next Generation. Se podían comprar pocas películas y sólo grandes éxitos: Parque Jurásico y similares.
  • Los laserdiscs musicales eran su punto fuerte. Las discográficas lanzaron discos recopilatorios de videoclips y conciertos con «extras» interesantes. Recuerdo títulos muy buenos de Mike Oldfield –que se dedicó a experimentar con temas visuales un tiempo– y también de Enya y algunos otros. Muchos de esos materiales nunca volvieron a editarse, dato importante para coleccionistas.
  • Los LaserDisc se usaban en videojuegos y desarrollos multimedia «futuristas», pero eso nunca triunfó en el mercado doméstico.

A los pocos años apareció el DVD y eso fue la muerte del LaserDisc, que, por otro lado, nunca llegó a tener un gran catálogo ni a abaratarse lo suficiente. En una de las últimas mudanzas le regalé hace años el mío a mi amigo Pablo, que coleccionaba vinilos, máquinas de videojuegos, Spectrums y otros trastos antiguos, así que sé que lo tendrá bien cuidado.
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Por @Wicho — 12 de Mayo de 2022

Todavía no hay muchos detalles, pero el Airbus A319 con matrícula B-6425 que iba a llevar a cabo el vuelo 9833 de Tibet Airlines ha resultado destruido al salirse de la pista durante el despegue en el aeropuerto de Chongqing en China.

Al parecer la tripulación decidió abortar la maniobra y por motivos aún no conocidos el avión se salió de la pista por la izquierda y atravesó un par de calles de rodadura antes de quedar detenido en el césped a unos metros de llegar a la pista paralela.

En el proceso perdió ambos motores y el tren de aterrizaje. Además, se declaró un incendio en el lateral izquierdo del avión, con lo que todo indica que ha quedado dañado más allá de cualquier posibilidad de repararlo.

Las 122 personas que iba a bordo consiguieron evacuarlo, aunque algo menos de 40 resultaron heridas.

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Un libro de @Alvy y @Wicho

Se suponía que esto era el futuro | un libro de Microsiervos, por Alvy y Wicho

Se suponía que esto era el futuro
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