Por @Alvy — 20 de Septiembre de 2018

Hay gente a la que todavía le importa la calidad de la música que escucha, algo que comenzó a perderse cuando tras la irrupción del CD musical empezamos a degradar la música en MP3 «con pérdida»… y de ahí al abismo. Aunque incluso los propios CD modernos a veces suenan mal lo que está claro es que la calidad de los CD es superior a la de los MP3 (al menos para los MP3 inferiores a 160 Kbps) y aunque hay técnicas como el SBR para codificar casi la misma calidad con menos información, lo cierto es que nada como los «originales sin pérdida». ¿Qué opinan los expertos de la calidad de sonido de los servicios de streaming musical?

La respuesta está en este vídeo de Víctor («Whitey») de White Sea Studio donde hace pruebas metódicas con originales en vinilo, CD y diversos servicios de streaming: Apple Music, Spotify (en alta y baja calidad), YouTube y Tidal.

En las comparaciones captura toda la información del streaming de la misma canción, la normaliza y compara cómo se escucha comparándola con los originales sin compresión – y teniendo en cuenta factores de la percepción musical y la forma en que trata cada servicio diversos rangos de frecuencias. (Nota: Irónicamente, al estar el vídeo en YouTube lo que se ve es una «versión Youtube» de la «compresión Spotify», por ejemplo – pero cualquiera podría hacer la prueba por sí mismo siguiendo el método que explica Whitey.)

El resultado es que Tidal es el servicio con mayor calidad de sonido en streaming, con una forma de comprimir y transmitir la música en calidad muy cercana a la de los originales. En segundo lugar estaría Spotify en alta calidad y en baja calidad, tercero quedaría Apple Music y finalmente YouTube Music que sería el peor de todo el grupo.

Naturalmente hay muchos otros factores a la hora de elegir un servicio u otro, especialmente el catálogo de obras disponibles, el precio y la calidad de su app. Pero si hablamos de «pura calidad», esto es lo que hay: Tidal supera a todos los demás.

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Por @Wicho — 20 de Septiembre de 2018

En la superficie de Ryugu

La sonda Hayabusa 2 de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), que lleva desde finales de julio de 2018 acompañando al asteroide Ryugu en su órbita alrededor del Sol, ha comenzado la maniobra para desplegar sobre la superficie del asteroide los rovers Minerva–II1.

Conocidos como Rover-1A y 1B (original, ¿eh?) son hexagonales con un diámetro de 18 centímetros, una altura de 7 centímetros, y un peso de 1,1 kilos cada uno. Han hecho el viaje hasta Ryugu en un contenedor que va montado en la parte inferior de la sonda. El Rover-1A lleva cuatro cámaras, mientras que el 1B lleva tres. Llevan también sensores de temperatura para medir la temperatura de la superficie de Ryugu.

Minerva-II 1A Y 1B
Minerva-II 1A (izquierda) Y 1B (derecha)

Llevan además un dispositivo en su interior similar al que produce la vibración en los teléfonos móviles que cuando sea activado hará que peguen un salto aprovechando la baja gravedad del asteroide. La JAXA calcula que cada salto los rovers permaneceran unos 15 minutos «en el aire» para desplazarse unos 15 metros. El software de a bordo determinará cuando dar esos saltos.

El cuerpo de ambos está recubierto de paneles solares y cuentan además con condensadores que les permitirán acumular electricidad, con lo que potencialmente pueden seguir funcionando hasta que Hayabusa 2 comience el camino de vuelta a casa.

***

La sonda ha comenzado la maniobra de aproximación para el despliegue de los rovers desde una distancia de 20 kilómetros y avanza a 40 centímetros por segundo. Cuando alcance una distancia de 60 metros de Ryugu apagará sus motores para dejarse caer atraída por la gravedad del asteroide y soltar luego los rovers a una altura de unos 50 a 55 metros. Después de soltarlos empezará a alejarse de nuevo, pero sólo hasta una distancia de 10 kilómetros.

Si no hay retrasos está previsto que la separación de produzca el día 21 de septiembre entre las 6 y las 6:30 de la mañana, hora peninsular española.

Se puede seguir el progreso de la maniobra a través de la cuenta de Twitter de la misión, @haya2e_jaxa. También es posible utilizar el panel de control en línea Haya2NOW, en el que se pueden ver un montón de datos técnicos sobre el estado de la sonda, incluida una estimación de la imagen más reciente captada por la cámara de navegación, lo que compensa un poco que en el panel no se pueda ver la distancia a Ryugu. Las imágenes de la cámara propiamente dichas se pueden ver según van llegando a Tierra en Navigation Images from the MINERVA-Ⅱ1 deployment operation.

Además de lo importante que es colocar un rover sobre la superficie de un asteroide –si la JAXA tiene éxito será la primera vez en la historia que lo hagamos– para los responsables de la misión es doblemente importante porque la sonda Hayabusa llevaba con ella un aterrizador bautizado precisamente como Minerva que resultó perdido en el espacio tras una maniobra de despliegue fallida.

Además de los Minerva-II 1 la sonda lleva a bordo un aterrizador bautizado como Minerva-II 2 que no está diseñado para moverse y Mascot, otro rover diseñado por el Centro Aeroespacial Alemán con contribuciones del CNES francés. Es un cubo de 30×30×20 centímetros y 10 kilos de peso que lleva muchos más instrumentos a bordo que los Minerva-II pero que a cambio funciona con una batería con una duración estimada de entre 12 y 16 horas.

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Por @Wicho — 19 de Septiembre de 2018

El B-HNL rodando

Aunque el Boeing 777-200 entró en servicio comercial con United Airlines en 1995 el primer 777-200 construido, que durante años voló para Boeing como banco de pruebas, fue vendido finalmente a Cathay Pacific en 2000.

Matriculado como B-HNL estuvo en servicio con la aerolínea hasta mayo de 2018, tiempo durante el que operó 20.519 vuelos, totalizando 49.687 horas en el aire.

B-HNL

Y ahora, en lugar de terminar con sus piezas canibalizadas y desguazado, Cathay Pacific lo ha donado al Museo del Aire y el Espacio de Pima, en Arizona, donde acaba de aterrizar hoy mismo. Allí podrá disfrutar de su merecido reposo y ser admirado junto con aproximadamente otros 350 aviones históricos.

Un destino mucho mejor que el del primer 747 entregado a una aerolínea, sin duda.

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Por @Wicho — 19 de Septiembre de 2018

Ergol #11
Ergol #11, Arianespace, Centro Espacial de La Guayana – Space Utopia/Vincent Fournier

De 2007 a 2017 Vincent Fournier estuvo visitando instalaciones relacionadas con la investigación espacial a lo largo y ancho del mundo. No se quedó además en las agencias más conocidas como la Agencia Espacial Europea, la NASA, o Roscosmos, sino que se fue a visitar iniciativas mucho más pequeñas como Team Indus.

Guantes de un traje Sokol
Guantes de un traje Sokol en el Centro de entrenamiento de astronautas Yuri Gagarin – Space Utopia/Vincent Fournier

Google Lunar X Prize - Team Indus
Google Lunar X Prize, Team Indus – Space Utopia/Vincent Fournier

El resultado es Space utopia, un libro de 184 páginas con 115 fotografías que sale a la venta el próximo 1 de octubre, fecha que coincide con el 60 aniversario de la puesta en marcha de la NASA.

Hay una edición estándar de 65 euros para espaciotrastornados que no manejen presupuestos tipo Elon Musk y otra para gentes que puedan permitirse gastarse 1.750 euros en un libro. Eso sí, empaquetado en una caja impresa en 3D que simula las paredes de una cámara anecoica.

En el caso de la edición para meros mortales, si la compras antes de que el libro salga a la venta tu ejemplar vendrá firmado por el autor.

(Gracias, Ana).

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