Por @Wicho — 18 de Noviembre de 2022

Cuando en 2019 Hermeus presentó sus planes para diseñar y construir un avión de pasajeros capaz de alcanzar Mach 5 y volar de Nueva York y París en 90 minutos me mostré bastante escéptico. Mencioné específicamente los materiales que serían necesarios para la construcción de ese avión, que no son precisamente habituales ni baratos, y la no existencia de un motor capaz de soportar ese regimen de velocidades. Pero mi escepticismo ha bajado unos cuantos puntos porque acaban de anunciar que han conseguido hacer la transición de modo turborreactor a estratorreactor con su motor Chimera.

Sigue faltándoles mucho, ojo. Chimera será el motor de Quarterhorse, el avión no tripulado a control remoto que les servirá como banco de pruebas. Y una cosa es que la transición funcione en un banco de pruebas y otra que lo haga en vuelo. Y otra que luego eso escale para Halcyon, el avión «real».

Y también está el asunto de que Halcyon tenga un precio y unos unos costes de operación aceptables para las aerolíneas.

Pero a ver. Por ahora, me han sorprendido.

La empresa está en Twitter como @hermeuscorp. Mientras haya Twitter, claro.

Compartir en Flipboard Tuitear

PUBLICIDAD



Por @Wicho — 17 de Noviembre de 2022

Los dos cosmonautas trabajando en el radiador con una cápsula Soyuz y la Tierra al fondo
Prokopyev y Petelin trabajando en el radiador – NASA

En mayo de 2010 el transbordador espacial Atlantis llevó el radiador del módulo Nauka a la Estación Espacial Internacional en la misión STS-132. Como Nauka aún no estaba lanzado el radiador quedó instalado provisionalmente en el exterior del módulo Rassvet, aunque no en funcionamiento. De hecho está aún plegado. Pero doce años después esa provisionalidad por fin parece que va a tener fin; esta tarde Sergei Prokopyev y Dmitri Petelin hicieron el primero de los dos paseos espaciales que en principio serán necesarios para instalar el radiador en su sitio.

La tarea principal fue purgar el nitrógeno que había en el interior de los conductos del radiador y que ha estado actuando como protector estos años. Una vez hecho eso, ambos cosmonautas se pasaron al exterior de Nauka para instalar una plataforma sobre la que en el futuro se podrán instalar experimentos que tengan que estar expuestos al vacío.

Será en el próximo paseo espacial, previsto para antes de que termine este mes, cuando el radiador sea trasladado de Rassvet a Nauka. Para ello en principio se usará el Brazo robot europeo (ERA) del módulo Nauka. Aunque en caso de necesidad los cosmonautas podrían moverlo a mano. Pero con mucho cuidado: son 495 kilos de masa que aunque en caída libre no pesen sí tienen toda su inercia.

Para cambiarlo de sitio primero tienen que desconectarlo de la toma eléctrica que durante todos estos años ha mantenido su conexión con Rassvet a temperaturas razonables y a la vez ha alimentado sus sensores de temperatura y luego liberar las sujecciones que lo fijan a ella. La conexión mecánica y con las conducciones del sistema de control térmico de Nauka debería ser automática una vez que el ERA junte los conectores del radiador y del módulo, aunque si falla la conexión hay unas manivelas para ajustarla a mano. Luego hay que enchufar el cable de corriente y datos.

El paseo espacial de ayer fue el número 255 dedicado al montaje, mejoras y mantenimiento de la Estación; y el décimo dedicado a integrar el módulo Nauka con el resto de la EEI. Fue el tercero de la carrera de Prokopyev y el primero de Petelin. En total duró seis horas y 25 minutos.

Relacionado,

Compartir en Flipboard Tuitear

PUBLICIDAD



Por @Alvy — 17 de Noviembre de 2022

Galactica Demo

Además de su impresionante nombre, Galáctica es un experimento consistente en una IA entrenada para ayudar a responder preguntas sobre ciencia, escribir código sobre cuestiones científicas, analizar la literatura científica y mucho más. Resuelve el clásico problema de la sobrecarga de información cuando se investiga un tema, intentando destilar lo más relevante, proporcionando referencias relevantes y útiles y ayudando en ciertos contextos.

Además del trabajo formal en que se describe, Galactica: A Large Language Model for Science, hay una página de exploración con algunos ejemplos interesantes y otra donde se explica la misión y pretensiones del proyecto.

Galáctica es código abierto, de modo que se puede instalar el modelo y comenzar a hacer pruebas. Esta primera versión experimental está entrenada con 48 millones de papers, libros de texto, materiales de referencia, compuestos, proteínas y otras fuentes de conocimientos científicos.

§

Bonus: para la advertencia en grandes letras rojas que lleva incluida Galáctica y que probablemente veamos pronto en muchos otros servicios y dispositivos en los que se utilice inteligencia artificial:

Los modelos de lenguaje pueden alucinar. No hay garantías de que los resultados de los modelos de lenguaje sean veraces o fiables, ni siquiera los más grandes y entrenados con datos de alta calidad.
NUNCA SIGA LOS CONSEJOS DE UN MODELO LINGÜÍSTICO SIN VERIFICARLOS.

Actualización (18 de noviembre de 2022) – Parece que el lanzamiento (y al poco tiempo retirada) de Galáctica no está exento de problemas y críticas. Los críticos dicen que no es fiable y que se comporta como un elefante en cacharrería. También hay quien ha conseguidox que proporcione instrucciones de cómo hacer napalm en la bañera, entradas «enciclopédicas» sobre los beneficios de suicidarse, de ser blanco en vez de negro o lo estupendo que es comer cristales. Parece que le falta un hervor.

Compartir en Flipboard Tuitear

PUBLICIDAD



Por @Wicho — 17 de Noviembre de 2022

La Tierra flota en el negro del espacio vista desde la cápsula Orión, de la que se ven los motores de la parte inferior del módulo de servicio y uno de sus paneles solares
La Tierra vista desde la cápsula Orión de la misión Artemisa I – NASA

Planet Earth from Orion es la Astronomy Picture Of the Day de hoy. En ella se ve la Tierra desde una distancia de unos 92.000 kilómetros captada por una de las cámaras que van en los extremos de la cápsula Orión de la misión Artemisa I, lanzada ayer mismo hacia la Luna. El polo norte apunta hacia la izquierda.

Se puede seguir la posición de la cápsula en tiempo real en Artemis Real-Time Orbit Website, aunque las unidades están en el sistema imperial. La aproximación máxima de la cápsula a la Luna se producirá el día 21, cuando pasará a un poco menos de 100 kilómetros de su superficie. A cambio, llegará a estar a 70.000 kilómetros unos días después. Durante la misión alcanzará una distancia máxima de 480.494 km de la Tierra, que es lo más lejos que habrá estado nunca una nave diseñada para llevar seres humanos a bordo de nuestro planeta.

La Orión en esta misión no va tripulada; de hecho no tiene un sistema de soporte vital que pudiera permitirlo. Y sin ninguna duda las imágenes de esta misión –y habrá muchas, la Orión lleva un montón de cámaras–no van a estar a la altura de la Salida de la Tierra que tomó la tripulación del Apolo 8 desde la Luna o de la canica azul del Apolo 17 en cuanto a su nivel de impacto.

Pero no hay que olvidar es la primera vez desde diciembre de 1972 que una nave diseñada para llevar seres humanos a bordo va más allá de la órbita baja terrestre; es la primera vez desde diciembre de 1972 que parece que sí vamos a volver a la Luna. Aunque en realidad aún falte mucho. Pero en cualquier caso para mí, que era demasiado pequeño como para recordar nada de cuando el programa Apolo estaba en marcha, es emocionante.

La cápsula está en Twitter como @NASA_Orion.

Compartir en Flipboard Tuitear

PUBLICIDAD




PUBLICIDAD





Un libro de @Alvy y @Wicho

Se suponía que esto era el futuro | un libro de Microsiervos, por Alvy y Wicho

Se suponía que esto era el futuro
Ciencia, tecnología y mucho más
www.microsiervos.com/libro