He estado probando un mini PC Geekom IT13 Max. Como su propio nombre sugiere es un cacharro tirando a minúsculo. Pero tiene una cantidad sorprendente de puertos. Y potencia más que suficiente para la mayoría de las tareas que puedas echarle.
Lo primero que llama la atención es su tamaño. O más bien su falta de tamaño, ya que sólo mide 136×132×50,1 mm con un peso de 832 gramos, aunque la fuente de alimentación va aparte. Así que puedes colocarlo en casi cualquier hueco que tengas en la mesa. O incluso en la parte trasera de un monitor con la placa de montaje VESA que trae. Solo que en ese caso el acceso a los numerosos puertos se complica un poco, claro.
El exterior es de un plástico gris oscuro con la marca en la parte superior y los iconos correspondientes a los puertos. El chasis, sin embargo, es metálico, para ayudar con la disipación del calor, lo que se ve ayudado por rejillas en el lado izquierdo, casi totalmente ocupado por ellas, y en la parte trasera sobre los puertos. Geekom dice que gracias a la tecnología IceBlast 3.0 es capaz de disipar hasta 65 vatios de forma totalmente silenciosa.
En la práctica, y a pesar del calor que ha hecho durante el tiempo que lo he estado probando, en habitaciones a unos 25 grados, he visto que es completamente silencioso o casi cuando lo utilizas para tareas de lo ofimática –incluyo aquí navegación web y consumo de multimedia– o incluso edición de fotos. Pero en cuanto abres algún juego tiende a arrancar el ventilador. Que no es que sea muy ruidoso. Pero se oye.
En cualquier caso la termodinámica es la que es, así que el calor que genera su procesador Intel Core Ultra 9 185H con gráficos integrados Arc Graphics tiene que irse a algún sitio, so pena de que se tueste o de que tenga que estar todo el rato rebajando sus prestaciones porque se calienta demasiado.
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