Por @Alvy — 29 de Julio de 2022

New York City Neighborhood Map

En Hoodmaps es la proverbial sabiduría de las multitudes la que le pone etiquetas a los mapas: busca la ciudad que te interese y verás cómo se define cada zona o barrio en función de lo que la gente opina de ellas. La mayoría de las descripciones son descriptivas y graciosas («infinitos turistas», «vertederos olorosos»); muchas otras un tanto estereotipadas e incluso insultantes («familias de la Mafia», «zona chunga», «perroflautas»). Las descripciones se pueden votar y cuanto más grandes su tamaño de letra es porque más gustan a la multitud.

En todas las ciudades que he mirado parece que quedan siempre marcadas las zonas por clases sociales («ricos», «pijos», «pobres», «gente de negocios», «votantes de X»); han que reconocer que –hasta donde he visto y por lo que conozco– resulta que aciertan bastante. Hay otras más elaboradas o ingeniosas como «Mordor», «Verdaderos Ricos» o «Bronx 2.0» pero todas siguen esa línea. En el mapa se pueden activar o desactivar las etiquetas, los lugares concretos (spots) o pasar directamente a la acción con la herramienta de texto y empezar a escribir, haciendo clic sobre el barrio que quieres etiquetar.

México CityNo es una herramienta muy políticamente correcta para los estándares de hoy en día, eso está claro. Supongo que el hecho de que no requiera registro ni deje pistas de la autoría permite a muchas personas dar rienda suelta a su creatividad (o fobias y odios varios). He estado un buen rato entre la risa y el «¡qué burrada!» en Nueva York, Madrid y Barcelona, pero hay muchas más. «Aquí no entra la policía», «Mejor comida de la ciudad si te atreves a ir ahí», dicen en Ciudad de México.

Además de por las risas se puede intentar de extraer alguna información útil, sobre qué zonas suelen ser para turistas, cuáles pueden ser más peligrosas por ejemplo para no ir de noche o si hay sitios para hacer deporte. Incluso aparecen zonas famosas por ser localizaciones de series de televisión o películas (Seinfeld, La Casa de Papel…) Eso sí: si una etiqueta dice «sitio para correr» la verdad es que no queda del todo claro si es algo relativo al deporte o a la seguridad personal, visto lo visto.

(Vía Genbeta.)

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Por @Wicho — 28 de Julio de 2022

Pues 31 años menos un día después por fin he podido ver a Simple Minds en directo en A Coruña. Fue dentro de la gira por el 40 aniversario de la banda, que tuvo que ser suspendida en 2020 a causa del coronavirus y que por fin han podido retomar. Así que, por increíble que parezca y frívolo que sea, tengo algo que agradecerle a la pandemia, pues en 2020 no pasaban por mi ciudad. Aunque estaba planeando viajar a verlos a algún sitio. Fue un conciertazo lleno de clásicos de la banda, que era lo que esperábamos.

De hecho el concierto empezó –con apenas cinco minutos de retraso, algo que debería ser la norma en estos eventos– con Act of Love, la primera canción que tocaron en el primer concierto de la historia de la banda, celebrado en el Satellite City de Glasgow el 17 de enero de 1978. Ese tema abría también la maqueta con la que consiguieron firmar su primer contrato con una discográfica algo más tarde ese mismo año. Y el tema más moderno que tocaron, si no me fallan las cuentas, fue Let There Be Love, de su álbum Real Life de 1991, con la excepción de First You Jump, incluido en su disco Direction of the Heart, que no saldrá hasta el 21 de octubre de este año.

Foto del papel con el setlist del concierto – Rafa López vía Ángel Carrera
Setlist del concierto – Rafa López vía Ángel Carrera

Aunque los asistentes estábamos entregados desde antes de que empezaran a tocar, como era previsible, el Coliseo se vino abajo con Don't You (Forget About Me) y más tarde con Alive and Kicking. Pero de anoche destacaría especialmente la versión lenta de Belfast Child que se marcaron. Y, como gran sorpresa para mí, Theme for Great Cities, un tema instrumental que no suelen hacer en directo y que es de mis preferidos de todos los tiempos; sonó genial con una magnífica Berenice Scott al keytar al frente de la banda.

Simple Minds durante la interpretación de Theme for Great Cities – Wicho
Simple Minds durante la interpretación de Theme for Great Cities – Wicho

El sonido, por cierto, como suele suceder, fue por barrios. Dónde estaba yo –tendido bajo 3– empezó sonando bastante mal, peor de hecho que la música ambiente anterior al concierto. Y aunque se fue corrigiendo, nunca llegó a sonar bien del todo. Claro que también es verdad que el Coliseo no es el sitio con mejor acústica del mundo. Pero eso no me impidió disfrutar del concierto.

Y es que a pesar de los problemas de sonido la banda demostró su experiencia en los escenarios –aunque de la formación original sólo quedan Jim Kerr y Charlie Burchill– y a la poderosa nostalgia que daba energía a la lista de temas escogidos unieron su propia energía para poner a todo el público en marcha. Aunque, sin querer desmerecer a nadie, para mí el descubrimiento de la noche fue la batería Cherisse Osei. Hizo todo un derroche de poderío –yo diría que se pasó medio concierto en pie– con el que hizo de motor de la banda y del concierto. Girl power, como dijo Jim Kerr cuando ella terminó su solo.

He hecho una lista en Spotify con, creo, el orden correcto de las canciones que tocaron anoche. Y aunque he escogido versiones en directo cuando las hay, lógicamente no son las mismas, así que la lista no llega a la hora y media cuando el concierto duró casi dos horas. Y falta el impresionante solo de batería, claro. El ayuntamiento de A Coruña ha subido unas cuantas fotos del concierto a Facebook.

En fin, que fue una gran noche. Y por fin me he quitado la espinita de aquel concierto cancelado en el 91 para el que tenía las dos primeras entradas que salieron a la venta. A poco que os suenen más allá de Don't You, id a ver a Simple Minds si tenéis ocasión. Merece la pena. Es todo un chute de energía. Aún quedan fechas en España.

Eso sí, como he dicho miles de veces, sigo sin entender que a la salida de cualquier concierto no haya un chiringuito en el que poder comprar la grabación en un pincho USB o un código de descarga. Muchas de las personas que acaban de vivirlo matarían por esa grabación. A cambio, habrá que ver si aparece una grabación pirata. Que a ver cómo suena, claro, suponiendo que aparezca.

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Por @Wicho — 27 de Julio de 2022

El primer vuelo de un F-15, a los mandos del piloto de pruebas  Irving L. Burrows – Air Force Historical Foundation
El primer vuelo de un F-15, a los mandos del piloto de pruebas Irving L. Burrows – Air Force Historical Foundation

Tal día como hoy de 1972 el piloto de pruebas Irving L. Burrows llevaba a cabo el primer vuelo de un McDonnell Douglas F-15 Eagle¹. Fue en la Base de la Fuerza Aérea de Edwards. Aunque no entraría en servicio hasta el 9 de enero de 1976.

Desde entonces el F-15 ha estado en servicio permanente desde entonces con distintas fuerzas aéreas del mundo, aunque hoy en día vuela en versiones muy avanzadas respecto a aquel F-15 inicial, incluida una versión biplaza de ataque todo tiempo.

Acumula más de cien victorias en combate –sobre todo operado por la Fuerza Aérea Israelí– y ninguna perdida. Lo que no está mal para un diseño en 1969.

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¹ Desde 1997 Boeing F-15 Eagle.

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Por @Wicho — 27 de Julio de 2022

Impresión artística de los distintos elementos de la misión ya en Marte - NASA
Impresión artística de los distintos elementos de la misión ya en Marte - NASA

La NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) acaban de presentar una arquitectura simplificada para la misión de retorno de muestras de Marte. En ella han eliminando el rover que las iba a recoger, conocido como Sample Fetch Rover (SFR, Rover de recogida de muestras).

Hasta ahora el plan era que el Rover de recogida de muestras fuera recogiéndolas de los lugares en los que Perseverance las dejara sobre la superficie de Marte. Con el nuevo plan, en unos meses Perseverance dejará un conjunto de unos 10 tubos de muestras en el suelo del cráter Jezero, mientras que mantendrá los otros en su interior mientras sigue recorriendo el planeta. Los que queden en el suelo forman el conjunto de contingencia por si falla todo lo demás.

Pero los tubos que queden sobre el suelo tienen muestras duplicadas que seguirán viajando con Perseverance, pues el rover está tomando dos muestras de cada roca. Y es que la idea es que, una vez depositado el primer conjunto sobre el suelo de Marte, Perseverance siga tomando más muestras –ya no duplicadas– hasta terminar de usar los 43 tubos que lleva a bordo. Y por eso el plan principal es cargar en el Aterrizador de recogida de muestras los que lleve Perseverance en su interior cuando ya los haya usado todos, ya que habrá más variedad en las muestras.

Y para ello será el mismo Perseverance quien las lleve hasta al lado del Sample Retrieval Lander (SRL, Aterrizador de recogida de muestras). El SRL montará el Sample Transfer Arm (STA, Brazo de Transferencia de Muestras) cuya construcción adjudicó la ESA hace poco y que será el encargado de recogerlas del suelo.

O ese es el plan. Pero según esté funcionando Perseverance en el momento en el que tenga que aterrizar el Aterrizador de recogida de muestras –para entonces llevará casi 20 años en Marte–, se escogerá el punto de aterrizaje para el SRL. Que o bien será cerca de esas muestras que quedarán en el cráter Jezero, o cerca de dónde esté Perseverance.

Impresión artística de uno de los helicópteros en vuelo en Marte – NASASin embargo si bien el Rover de recogida de muestras ha sido eliminado, hay un elemento nuevo de la arquitectura rediseñada de la misión: a bordo del SRL irán dos helicópteros similares a Ingenuity pero dotados de ruedas en sus patas. Así, pueden aterrizar cerca de un tubo de muestras y rodar para colocarse sobre él para agarrarlo con unas pinzas y llevarlo al Aterrizador de Recogida de Muestras. Son un plan de contingencia por si hubiera problemas con el Brazo de Transferencia de Muestras.

Una vez que todos los tubos de muestras posibles estén a bordo del contenedor de muestras del SRL –una especie de pelota reforzada en la que caben 30 tubos–, será puesto en órbita por el Mars Ascent Vehicle (Vehículo de ascenso de Marte, MAV), un cohete de unos tres metros de longitud que llegará a Marte a bordo del SRL. Ese cohete se encontrará en órbita con el Earth Return Orbiter (Orbitador de Retorno a la Tierra, ERO), que será, como su propio nombre indica, el encargado de traerlos a la Tierra. El MAV lo construirá Lockheed Martin; el ERO lo pone la Agencia Espacial Europea. Los dos helicópteros se encargarán de tomar imágenes del despegue, que si todo va bien, erá el primero desde otro planeta.

Si no hay más retrasos –y habrá que ver qué pasa con este cambio en la arquitectura de la misión– el Orbitador de Retorno a la Tierra serán lanzado en el otoño de 2027; el Rover de recogida de muestras en el verano de 2028; y las muestras deberían llegar a la Tierra en 2033.

La NASA y la ESA dicen que este plan es más sencillo así, pues se ahorran un rover. Pero habrá que ver si estos cambios a estas alturas no retrasan todo un poco. No se sabe todavía, por ejemplo, quién va a construir el Aterrizador de recogida de muestras.

Va a ser una carrera cuando menos curiosa contra China, que hace poco anunciaba su intención de lanzar una misión de recogida de muestras en Marte que terminaría con su llegada a nuestro planeta en 2031, dos años antes que la misión de la NASA y la ESA.

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