Por @Wicho — 24 de Septiembre de 2021

Ilustración sobre la Noche europea de las personas investigadoras 2021 - Unión Europea

En la noche del viernes 24 de septiembre de 2021 cientos de actividades en más de 360 localidades repartidas por 29 países de toda Europa marcarán la edición de este año de la Noche europea de las personas investigadoras.

La idea es acercar la investigación y los investigadores al público; promover proyectos de investigación de excelencia en toda Europa y fuera de ella; aumentar el interés de los jóvenes por las carreras científicas y de investigación; y mostrar el impacto del trabajo de los investigadores en la vida cotidiana de los ciudadanos. Pero todo esto en eventos llevados a cabo fuera de los laboratorios, claro: calles, museos, playas y bares son algunos de los lugares escogidos.

En España en concreto hay ocho proyectos, más uno compartido con Portugal. Por la parte que me toca me llena de orgullo y satisfacción que en mi tierra se vaya a llevar a cabo G-Night, pues lo cierto es que por ahora la mayoría de las comunidades autónomas no hay ningún evento. Coordinado por la Universidad de Vigo, llega a ni más ni menos que siete ciudades gallegas.

Con la covid a vueltas muchos de los eventos tienen versiones en línea por si no quieres o puedes acercarte. Así que no lo dejes pasar; el año pasado unos dos millones de personas se pasaron por los distintos eventos

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Por @Wicho — 23 de Septiembre de 2021

Vista desde la cabina del Falcon 20 de la DLR durante los vuelos de calibración – Thomas Marwick/DLR
Vista desde la cabina del Falcon 20 de la DLR durante los vuelos de calibración – Thomas Marwick/DLR

Lanzado el 23 de agosto de 2018, el satélite medioambiental Aeolus está demostrando ser un gran éxito a la hora de medir la velocidad del viento sobre toda la Tierra. E indirectamente de la presencia de partículas en la atmósfera. Y es que gracias a él ahora tenemos cobertura global para esas medidas que antes sólo tomábamos en sitios muy determinados. Pero las medidas no sirven de nada si no sabemos a ciencia cierta que son buenas. Así que durante este mes se está llevando a cabo una campaña para calibrar los instrumentos del satélite y sus medidas. Y para ello se usan láseres y aviones.

Impresión artística de Aeolus en órbita – ESA
Impresión artística de Aeolus en órbita – ESA

Se ha escogido la zona sobre las islas de Cabo Verde porque, al estar cerca de los trópicos, la atmósfera en esa zona suele incluir también una cantidad considerable de partículas arrastradas por el aire desde el continente africano y eso ayuda con la calibración. Además, cuenta con aeropuertos desde los que pueden operar el Falcon-20 de la DLR y el Falcon-20 de Safire que forman parte de la campaña, que miden parámetros a distintas alturas, siempre que pueden colocándose debajo del satélite para que las medidas sean simultáneas. Esas medidas se complementan con las que toman desde tierra dos láseres.

Claro que esto lleva a la cuestión de quién calibra a los calibradores. Y es que, por supuesto, los instrumentos que van a bordo de los dos aviones y los de los láseres tienen que estar también bien calibrados. Por ello llevamos años y años buscando definiciones cada vez más precisas de lo que es un metro, un gramo, o un segundo para, por ejemplo, a partir de ellas, poder derivar el resto de las unidades y calibrar instrumentos.

Aeolus está en Twitter como @esa_aeolus.

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Por @Wicho — 11 de Septiembre de 2021

Los agujeros dejados por las dos primeras tomas de muestras con éxito de Perseverance – NASA/JPL-Caltech/ASU
Los agujeros dejados en Rochette por las dos primeras tomas de muestras con éxito de Perseverance – NASA/JPL-Caltech/ASU

Tras el fracaso del primer intento de toma de muestras por parte del rover Perseverance de la NASA en Marte el equipo de la misión lo programó para hacer un segundo intento paso a paso. Creían tener la seguridad de que el problema había estado en que la roca escogida para la primera muestra era demasiado blanda y se había pulverizado al taladrarla. Pero por si acaso el segundo intento fue hecho paso a paso y tomando fotos. Y como todo salió bien en esta segunda intentona el equipo de la misión le dio la orden al rover de tomar una nueva muestra, pero esta vez del tirón, ejecutando todos los pasos para obtenerla, sellarla en su tubo de muestras, y almacenarla en sus tripas sin parar. Y todo ha funcionado bien; la segunda muestra que Perseverance obtiene en Marte ya está almacenada y lista para, quizás, algún día, venir a la Tierra.

Bautizada como Montagnac –a la primera le han puesto Montdenier– está tomada de la misma roca, a su vez bautizada Rochette, que ahora muestra dos agujeros, tal y como puede verse en la foto de arriba. Es una roca basáltica que puede ser producto de flujos de lava en el cráter Jezero. Pero las imágenes de las muestras han mostrado minerales cristalinos en su interior, lo que ayudará a ponerles fecha usando técnicas de datación radiométrica. Y eso eventualmente permitirá escribir la historia de la zona.

Montagnac dentro de su tubo de muestras – NASA/JPL-Caltech/ASU
Montagnac dentro de su tubo de muestras antes de que fuera cerrado y almacenado – NASA/JPL-Caltech/ASU

Además, se han detectado sales dentro de estas rocas. Estas sales pueden haberse formado gracias al flujo de aguas subterráneas que alteraron los minerales originales de la roca; o más probablemente por evaporación de agua líquida. Los minerales salinos de estas dos primeras muestras también pueden haber atrapado pequeñas burbujas de antigua agua marciana. Si están presentes, podrían servir como cápsulas de tiempo microscópicas, que darán pistas sobre el antiguo clima y la habitabilidad de Marte. Los minerales de sal también son bien conocidos en la Tierra por su capacidad para preservar signos de vida antigua.

La presencia de señales dejadas por el agua no es sorprendente; el equipo de la misión ya sabía que en el pasado el cráter Jezero estuvo cubierto por un lago. Lo que igual cuesta más discernir es si el agua que modificó esta roca fue de la que había en el lago o agua que pasó por allí después de que se secara.

Pero en cualquier caso pensar en que alguna vez estas muestras podrán ser analizadas en la Tierra con toda la instrumentación necesaria es una pasada. Aunque para eso antes tiene que salir bien las misiones de recogida y de retorno de muestras, que tienen lo suyo.

Perseverance está en Twitter como @NASAPersevere; y también tiene un blog con su canal RSS.

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Por @Wicho — 10 de Septiembre de 2021

Stinker, la mascota de los Ig NobelOtro año más, y con esta van 31 ediciones, ya tenemos los ganadores de los Premios Ig Nobel. Ya sabéis, los que premian aquellas investigaciones con títulos y descripciones hilarantes pero no por ello menos ciertas. Y a menudo, si las piensas un poco, tampoco tan descabelladas. Así que sin más rollos, aquí va la lista de los Premios Ig Nobel 2021:

  • Biología: Susanne Schötz por el análisis de las variaciones en el ronroneo, el gorjeo, el parloteo, el trino, el murmullo, el maullido, el chillido, el siseo, el aullido, el gruñido y otros modos de comunicación entre gatos y humanos.
  • Ecología: Leila Satari, Alba Guillén, Àngela Vidal-Verdú y Manuel Porcar, por utilizar el análisis genético para identificar las diferentes especies de bacterias que residen en los restos de chicles desechados y pegados en las aceras de varios países.
  • Química: Jörg Wicker, Nicolas Krauter, Bettina Derstroff, Christof Stönner, Efstratios Bourtsoukidis, Achim Edtbauer, Jochen Wulf, Thomas Klüpfel, Stefan Kramer y Jonathan Williams, por analizar químicamente el aire del interior de las salas de cine para comprobar si los olores producidos por el público indican de forma fiable los niveles de violencia, sexo, comportamiento antisocial, consumo de drogas y lenguaje inapropiado de la película que está viendo el público.
  • Economía: Pavlo Blavatskyy, por descubrir que la obesidad de los políticos de un país puede ser un buen indicador de la corrupción de ese país.
  • Medicina: Olcay Cem Bulut, Dare Oladokun, Burkard Lippert y Ralph Hohenberger, por demostrar que los orgasmos pueden ser tan eficaces como los medicamentos descongestionantes para mejorar la respiración nasal.
  • Paz: Ethan Beseris, Steven Naleway y David Carrier, por someter a prueba la hipótesis de que los humanos evolucionaron la barba para protegerse de los golpes en la cara.
  • Física: Alessandro Corbetta, Jasper Meeusen, Chung-min Lee, Roberto Benzi y Federico Toschi, por realizar experimentos para saber por qué los peatones no chocan constantemente con otros peatones.
  • Cinética: Hisashi Murakami, Claudio Feliciani, Yuta Nishiyama y Katsuhiro Nishinari, por realizar experimentos para saber por qué los peatones chocan a veces con otros peatones.
  • Entomología: John Mulrennan, Jr., Roger Grothaus, Charles Hammond y Jay Lamdin, por su estudio «Un nuevo método de control de cucarachas en submarinos».
  • Transporte: Robin Radcliffe, Mark Jago, Peter Morkel, Estelle Morkel, Pierre du Preez, Piet Beytell, Birgit Kotting, Bakker Manuel, Jan Hendrik du Preez, Michele Miller, Julia Felippe, Stephen Parry y Robin Gleed, por determinar mediante un experimento si es más seguro transportar un rinoceronte por el aire boca abajo.

Apropiadísimos, sin duda, para la época en la que vivimos, los de física y cinética. Muy perspicaz el de economía. Y el de los orgasmos tampoco no está nada mal, pues propone un remedio natural frente a los medicamentos.

Y por si quieres echarte unas risas más, lo que nunca viene mal, aquí están las listas de los Ig Nobel que llevamos publicando año tras año sin falta desde que Microsiervos existe: 2003, 2004, 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, 2018, 2019, y 2020

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