Por @Alvy — 4 de Marzo de 2021

Mapa del sistema VIGÍA (Madrid)

El Mapa del sistema VIGÍA del Canal de Isabel II de la Comunidad de Madrid y otros como el CovidBens de algunos municipios de A Coruña están demostrando ser una importante herramienta científica en la lucha contra la Covid-19. ¿Cómo sirven a los científicos para adelantarse y hacer predicciones sobre lo que sucederá con la pandemia a varios días o semanas vista?

Estos sistemas analizan el material genético del virus presente en el agua residual que procede de los hogares. Dado que todas las personas, infectadas o no, utilizan el cuarto de baño a diario para hacer sus necesidades, ese material genérico en forma de rastro genético de ARN puede detectarse en esa parte del ciclo del agua.

CovidBens - La Coruña
Sistema CovidBens: en azul los casos activos, en rojo la carga vírica detectada en las aguas residuales. La curva roja se anticipa entre 10 y 18 días en los momentos clave de la evolución de la pandemia.

Los científicos emplean entonces modelos estadísticos para dar con una estimación de cuántas personas pueden estar infectadas en las zonas de las que se recogen los residuos. Aunque los datos cuantitativos no sean del todo precisos y pueden verse afectados por múltiples factores (ver la nota técnica explicativa del proyecto VARar, por ejemplo), se puede estudiar qué tal se comportan esos modelos cuando se comparan con otras fuentes (por ejemplo, cribados masivos o resultados de análisis, datos de contagios y demás).

Lo más importante es que, sobre todo, dejan ver las tendencias y permiten hacer predicciones: si hay más material genérico es que hay personas más infectadas; si hay menos material es que la incidencia baja. Y esas personas al cabo de unos días desarrollarán la enfermedad, podrán contagiar a otras, etcétera. En general se pueden ver las esas tendencias ascendentes o descendentes en las curvas con una o dos semanas de antelación; las predicciones a 10-13 días están resultando de hecho bastante precisas.

En España el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico publica los datos del análisis de aguas residuales en forma de informes semanales como parte del proyecto VATar-COVID-19. No me ha parecido que esos PDFs sean especialmente accesibles, y no todas las Comunidades tienen sistemas como Vigía o CovidBens, pero ahí están esos datos. Luego las decisiones políticas sobre lo que se ha de hacer cuando hay ascensos o descensos, por ejemplo si los informes indican que se aproxima una nueva ola, quedan en manos de las Comunidades y del Gobierno.

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Por @Wicho — 25 de Febrero de 2021

Impresión artística de Tianwen–1 reconociendo la superficie marciana – CASC
Impresión artística de Tianwen–1 reconociendo la superficie marciana – Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC)

Tras su maniobra de inserción orbital la misión china Tianwen–1 ha ejecutado varias maniobras de frenado extra para poder entrar en su órbita inicial de trabajo. Es una órbita de 280×59.000 km con un periodo de dos días marcianos (algo más de dos días terrestres). Permanecerá en esta órbita durante unos tres meses. En ella los siete instrumentos científicos del orbitador serán puestos en marcha para empezar a recoger datos. Entre ellos conseguirán imágenes de alta resolución del área en la que está previsto el aterrizaje del rover de la misión.

Los instrumentos del orbitador son:

  • La Cámara de resolución media (Medium-Resolution Camera, MRC) con una resolución de 100 metros desde una órbita de 400 km.
  • La Cámara de alta resolución (High-Resolution Camera, HRC) con una resolución de 2 metros desde una órbita de 400 km.
  • El Magnetómetro de Marte (Mars Magnetometer, MM).
  • El Espectrómetro de minerales de Marte (Mars Mineralogy Spectrometer, MMS), para determinar la composición elemental.
  • El Radar Subsuperficial del Orbitador (Orbiter Subsurface Radar, OSR).
  • El Analizador de iones partículas neutras de Marte (Mars Energetic Particle Analyze MINPA).

Los objetivos del orbitador son generar mapas de la superficie del planeta, estudiar la composición del suelo, y estudiar la distribución del hielo de agua, así como la atmósfera marciana, y su ionosfera. La duración prevista de su misión es de dos años.

El rover aterrizará en mayo o junio en la parte sur de Utopia Planitia.

(Algunos datos vía Linli Guo).

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Por @Alvy — 21 de Febrero de 2021

Cuidado que aquí viene Sabine Hossenfelder repartiendo estopa a diestro y siniestro. En el vídeo habla de la hipótesis del universo como simulación, una de nuestras favoritas entre las cosmologías extravagantes, que viene a decir –resumo rápido y seguramente mal– que esto es como Matrix y vivimos en un universo simulado, creado por «algo/alguien de un nivel superior». Aunque suene raro tiene su punto –en parte un poco no falsable, pero no tanto– e incluso algunos científicos le estiman una posibilidad de ser correcta del 50%-50%. Pero en el vídeo recibe la ira argumentativa de Hossenfelder sin piedad alguna. Nuestra física-teórica-divulgadora-youtuber favorita lo tacha directamente pseudociencia, así, sin paños calientes.

Hossenfelder dice que creer en este argumento es comparable a la fe en la religión: si se acepta tal y como se planteó originalmente supone «creerse» que en ese tipo de simulación toda la física que gobierna el universo y que bien conocemos y medimos con experimentos responde a un «algoritmo superior» y no a algo «natural». Naturalmente, sin prueba alguna ni explicación detallada del «cómo funciona».

Otro detalle problemático del argumento original de la simulación, planteado por el filósofo Nick Bostrom en 2003, es que en cierto modo ese universo-algoritmo debería comprimir la información, es decir, que la simulación sólo podría funcionar en una zona cuando hay «consciencias observando» , para lo cual se suele recurrir al truco de «si no hay nadie mirando, da igual lo que suceda en un lugar muy lejano, simplemente no hay que simularlo con detalle». (Pero tampoco explica cómo funcionaría esto.)

Curiosamente la cuestión no tiene nada que ver con la consciencia –que para el caso da igual si está hecha de neuronas o transistores– sino con la precisión de las simulaciones, que ni siquiera a pequeña escala podemos realizar sin que pequeños cambios incalculables afecten a la escena global (el ejemplo típico es el clima), por no hablar de la relatividad general. Tampoco se habla mucho de otro de los problemas obvios: si el algoritmo de simulación es real entonces los «seres superiores» que crearon el algoritmo también podrían ser simulados y estar corriendo en un algoritmo superior, y así tortugas encima de tortugas encima de… etcétera.

Me ha parecido interesante su punto de vista, aunque esperaba un argumento más contundente, la verdad. Por ejemplo, cuando se pregunta cómo sería posible que el universo funcionara como un código en el que «cuando alguien mira suceden unas cosas, y si no mira nadie entonces no hace falta calcular los resultados con precisión» me ha sonado muy al fenómeno de la observación en mecánica cuántica, donde da la impresión –al menos en algunas interpretaciones– de que «nada se calcula hasta que alguien mira». Pero bueno, yo no soy físico, sino un mero nerd. Y, como sabiamente dice al principio «todo esto de la simulación está muy bien para entretener a los nerds» y para un rato de desahogo, desvarío y pajamentalismo, aunque a partir de cierto punto no de para más.

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Por @Alvy — 21 de Febrero de 2021

Iceberger

Iceberger es el entretenimiento tonto del día: puedes dibujar un iceberg con el dedo y ver cómo flotaría. El iceberg se comporta según las leyes físicas en una simulación 2D bastante realista.

Dice Joshua Tauberer, su creador, que se inspiró en un tuit de Megan Thompson donde se sugería que la imagen «clásica» del iceberg como una especie de montaña muy vertical no suele ser del todo correcta: se suele tender a representar como una especie de cono muy vertical, y normalmente flotan más bien «de lado» por cuestiones de estabilidad.

El dato de que sólo se ve aproximadamente el diez por ciento sobre las aguas es correcto, pero es mucho más normal que el iceberg repose plácidamente de lado que con una gran protuberancia vertical… Aunque a veces debido a los movimientos y el deshielo se voltean espectacularmente.

Dibujando diferentes iceberg en la simulación puedes comprobarlo.

(Vía Kohan)

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