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¿Qué pasaría si el bosón de Higgs no existiera?

El gnomo en el LHC
Kern el gnomo en el LHC. Sí, es relevante ;-)

Uno de los objetivos principales del Gran Colisionador de Hadrones del CERN es poder determinar si el bosón de Higgs existe o no, algo que es extremadamente importante pues es la partícula candidata a explicar por qué las cosas tienen masa y por tanto les afecta la gravedad.

Y es que por increíble que parezca, no tenemos ni idea de cómo funciona la gravedad, a pesar de que a diario nos mantiene con los pies en el suelo o hace que la Tierra permanezca en órbita alrededor del Sol.

Aún así, los resultados preliminares obtenidos en el LHC ya presentados en diciembre de 2011, con un análisis más fino presentado en febrero de 2012, apuntan a que en efecto el bosón de Higgs podría existir.

Una vez terminada la parada programada para el invierno pasado y analizados los datos obtenidos entre abril y junio de este año, que son más que todos los recogidos con anterioridad, el CERN ha convocado una sesión para el miércoles que viene para hablar de por dónde parece que van los tiros: CERN to give update on Higgs search as curtain raiser to ICHEP conference.

Tiene toda la pinta de que dirán que los datos siguen apuntando a que el bosón de Higgs existe, pero en cualquier caso, casi con toda seguridad el miércoles que viene o nos van a sacar de dudas y con toda probabilidad dirán que hay que seguir realizando experimentos y analizando datos.

Pero aún en el caso de que al final el bosón de Higgs no existiera, o existiera en una forma distinta a la que buscan en e LHC, tampoco sería el fin del mundo ni del universo.

Porque si confirmamos su existencia, el modelo estándar de la física de partículas, que lo incluye, se verá reforzado.

Pero si no existe, descubriremos que hay algo que falla en este modelo, y encontrar este fallo podría ser todavía más interesante y llevarnos más allá en nuestro conocimiento del universo en el que vivimos.

A fin de cuentas, como dicen que dijo Sócrates, la ciencia humana consiste más en destruir errores que en descubrir verdades.