Por @Wicho — 30 de Septiembre de 2008

Durante la noche del sábado al domingo pasados un componente crítico del telescopio espacial Hubble, en concreto el que se encarga de procesar los datos recogidos por sus diversos instrumentos y de enviarlos a tierra, falló, haciendo que los ordenadores de a bordo pusieran el telescopio en modo seguro.

Hubble Science Instrument Command and Data Handling System - NASA
El componente estropeado, destacado en rojo - Foto NASA vía Bad Astronomy Blog

A todos los efectos, es como si al Hubble se le hubiera estropeado el router que conecta su red interna de datos con el resto del mundo; hay un PDF de la NASA [972 KB] que lo describe desde un punto de vista más técnico.

Varios intentos de reiniciar este componente y de obtener un volcado de memoria para ver dónde puede estar el fallo han fracasado, con lo que ahora se intentará activar el lado B de esta tarjeta con el objetivo de recuperar el funcionamiento del Hubble.

Toda la electrónica de a bordo del telescopio tiene dos lados, el A y el B, que pueden funcionar independientemente, lo que le da un cierto grado de redundancia al Hubble, pero para poder utilizar el lado B de la tarjeta que ha fallado la electrónica de otros cinco módulos que se usan para la gestión interna de datos ha de ser pasada también a su lado B, algo que no se ha hecho desde finales de los 80 o principios de los 90, y siempre en Tierra como pruebas previas al lanzamiento.

Si todo va bien el Hubble podría estar de nuevo en funcionamiento a finales de esta semana o poco después, pero el fallo de esta Control Unit/Science Data Formatter ha hecho que la NASA haya tomado la decisión de aplazar el lanzamiento de la misión de mantenimiento al telescopio hasta 2009.

Tal y como explican en Hubble Space Telescope Problem Delays STS-125 Launch la idea es enviar una controladora nueva en la misión STS-125, pero esta nueva tarjeta no estará probada y lista para volar hasta la primera semana de enero de 2009.

Dentro de lo mala que es la noticia de que esta tarjeta haya fallado, es una suerte que lo haya hecho antes del lanzamiento del Atlantis, ya que así se podrá cambiar por una nueva y dejar al telescopio en perfecto estado de funcionamiento; habría sido muy triste que la tarjeta hubiera fallado después del despegue o una vez terminada la misión, ya que habría dejado al Hubble a expensas del fallo del lado B de cualquiera de los componentes afectados para dejarlo inactivo a pesar de todas las mejoras y reparaciones que iba a hacer la tripulación del Atlantis.

Así, los responsables de la NASA tendrán que buscar ahora la forma de incluir la instalación de la nueva tarjeta en la ya apretada agenda de la misión STS-125, pero esperan que no haya mayor problema en hacerlo, y encajar la agenda de vuelos de los transbordadores que quedan en servicio para que pueda haber uno listo para volar la misión de rescate STS-400 de ser necesario.

Mientras tanto, el Endeavour, que estaba listo para ser lanzado en esa misión de rescate de haber sido necesario, será lanzado en la misión STS-126, en principio el próximo 16 de noviembre, aunque igual se intenta adelantar el lanzamiento un par de días.

(Gracias por el aviso, Nokson.)

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