Por @Alvy — 1 de Julio de 2014

La energía ni se crea ni se destruye – pero la demanda global no deja de aumentar. ¿De dónde viene esa energía y a dónde va?

A guide to the energy of the Earth es una «lección animada» de Joshua M. Sneideman que probablemente deberían proyectar todos los profesores de primaria en clase. Es una forma muy divulgativa y sencilla de entender, con algo de perspectiva, cómo se relacionan todos los entornos de nuestro planeta –y el Sol, ya de paso– en cuanto al aprovechamiento de la energía en sus distintas encarnaciones.

Seres vivos, materia inorgánica, mares, nubes, rayos solares… Todo está enlazado por la energía, que consumimos en forma de carbón, gas o petróleo, transformándola en electricidad o aprovechándola de otras muchas formas. Esto supone para quienes habitamos en este planeta –personas y animales casi por igual– situaciones tensas y problemáticas relacionadas con la economía, la geopolítica y el aprovechamiento de los recursos naturales.

Aunque sea fácil recargar un móvil, comerse una manzana o pescar un pez, los caminos que sigue la energía para crear y transformar esos objetos y seres vivos entendidos en un escenario planetario es mucho más extraño y maravillosamente complejo de lo que pudiera parecer.

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