Por @Wicho — 24 de Junio de 2009

En agosto de 2006 la empresa irlandesa Steorn se descolgaba con el anuncio de que había conseguido diseñar una tecnología que «…genera una energía gratuita, limpia y constante» sobre la que que afirmaban en su propia web que:

  1. La tecnología presenta un coeficiente de rendimiento superior al 100%.
  2. El funcionamiento de la tecnología, es decir, la creación de energía, no se deriva de la degradación de sus componentes.
  3. No existe un origen medioambiental identificable de la energía (como podría ser el enfriamiento de la temperatura ambiente del aire).

Como esto se salta a la torera varias de las leyes físicas que hasta donde sabemos gobiernan el funcionamiento del universo, y en su momento dijimos que no nos creíamos nada, aunque quedábamos a la espera de que Steorn procediera a hacer una demostración pública de la tecnología en cuestión.

Llegado el día de aquella demostración diversos problemas atribuidos al calor de los focos de las cámaras hicieron que esta tuviera que retrasarse sine die, lo que resultó en un ridículo bastante espantoso para la empresa y su CEO Sean McCarthy.

Perpetuum Mobile vs Orbo
Pretendido móvil perpétuo (izquierda); Orbo de Steorn (derecha).

De todos modos, a diferencia de otros casos similares, Steorn se había comprometido desde el principio a someter su dispositivo al escrutinio de un jurado de voluntarios que debería dictaminar sobre la validez o no de sus afirmaciones.

Con bastante retraso sobre lo inicialmente previsto este jurado, formado por 22 científicos y técnicos seleccionados por la propia empresa de entre los que se presentaron voluntarios, acaba de presentar sus conclusiones, que se pueden leer en Jury Announcement, donde dice:

Veintidós científicos e ingenieros independientes fueron seleccionados por Steorn para formar este jurado que durante los dos último años ha examinado las pruebas presentadas por la empresa. El veredicto unánime del jurado es que los intentos de Steorn para probar sus afirmaciones no han producido energía alguna. El jurado suspende entonces sus actividades.

Ojalá fuera tan sencillo acertar con la lotería ;-)

Y a todo esto, ¿qué habrá sido de la Teoría de la conservación evolutiva de la unidad en varias dimensiones de Oumar Fall?

(Vía Boing Boing.)

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