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Jeff Bezos recupera dos de los motores del programa Apolo en el fondo del océano

Tobera de un F-1
Tobera de un F-1 - Bezos Expeditions

El caso de espaciotrastorno de Jeff Bezos, el fundador de Amazon, es especialmente fuerte, pues además de haber fundado Blue Origin, una empresa dedicada a desarrollar tecnologías que permitan el acceso al espacio con un precio mucho menor que el actual, hace ya algún tiempo que anunció que iba a intentar localizar y recuperar los motores F-1 del programa Apolo del fondo del Atlántico.

Y dicho y hecho, tal y como cuentan en F-1 engine recovery utilizando vehículos operados remotamente han conseguido sacar a la superficie piezas suficientes como para montar dos de esos motores.

Cámara de combustión de un F-1
Cámara de combustión de un F-1 - Bezos Expeditions

Los motores F-1, de 5,79 metros de altura y 3,76 de diámetro máximo, eran los que iban montados en la primera etapa de los cohetes Saturno V del programa Apolo, y caían al mar una vez que se agotaba el combustible de esta y se desprendía del resto del cohete.

Los motores y el resto de los fragmentos que quedan de esas primeras etapas han sido localizados a unos 5 kilómetros de profundidad, aunque después de más de 40 años en el fondo del mar y del impacto a unos 10.000 kilómetros por hora que sufrían aún queda un largo trabajo de restauración por delante antes de que se puedan mostrar al público.

Restos de una primera etapa
Restos de una primera etapa de un Saturno V - Bezos Expeditions

Turbina de un F-1
Turbina de un F-1 - Bezos Expeditions

Es de suponer que al menos uno de ellos acabe en el Complejo para Visitantes del Centro Espacial Kennedy, junto con el impresionante Saturno V que allí tienen expuesto.

Lo que no hay manera de saber, al menos por ahora, es si son los motores del Apolo 11, como se asegura en algunos sitios, ya que entre lanzamientos Apolo y Skylab hay al menos 65 F-1 en el fondo del Atlántico.

Habrá que intentar localizar los números de serie de los componentes de los motores recuperados y compararlos con la documentación de la NASA para poder ver de cual de los lanzamientos son.

Eso suponiendo, claro, que no la hayan perdido como en el caso de las cintas con las imágenes del primer paseo por la superficie de la Luna, que se suponen borradas.

(Vía Boing Boing, creo).