Por @Wicho — 24 de Mayo de 2016

A la hora de extirpar un tumor cerebral una de las cosas que más influye en la posible recuperación del paciente es que la resección de este sea tan completa como sea posible, aunque los neurocirujanos se ven limitados cuando el tumor está en una ubicación que afecta a funciones como el habla o el movimiento.

Por ello durante la operación van despertando el paciente para ver hasta donde pueden llegar y paran cuando empiezan a verse afectadas estas funciones, con la esperanza de haber retirado el suficiente tejido maligno como para que el resto de los tratamientos permitan terminar con él.

Sin embargo, tal y como se puede leer en Plasticidad a la carta para salvar cerebros, una nueva técnica podría revolucionar el tratamiento quirúrgico de los tumores cerebrales.

La idea es utilizar la plasticidad del cerebro, que es capaz de asumir funciones de un área dañada «moviéndolas» a otra área similar, pero en este caso forzando al cerebro a hacer este traslado.

Para ello se implanta al paciente una malla con unos electrodos sobre el área tumorada y se inicia un proceso de desactivación gradual de esta zona mediante electricidad a la vez que el paciente hace ejercicios de rehabilitación.

La malla de electrodos en acción
La malla de electrodos en acción

Con el paso de las semanas las funciones de la parte «desactivada» va siendo asumidas por otra parte del cerebro, lo que permite intervenir la zona afectada por el tumor y extirpar un volumen mayor de esta sin causar pérdidas funcionales al paciente.

Por ahora sólo se ha probado la técnica con cinco pacientes, pero los resultados son realmente prometedores y esperanzadores, entre otras cosas porque tiene la capacidad de hacer operable tumores que antes no lo eran.

El cerebro y nuestro sistema nervioso son precisamente el tema a tratar en Naukas Coruña neurociencia, una jornada con ocho charlas cortas de media hora cada una que se celebrará en A Coruña el próximo 11 de junio, una magnífica oportunidad para preguntar a expertos en el tema sobre este trabajo y, en general, sobre ese kilo y medio de materia gris que nos hace ser todo lo que somos.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear