Por @Wicho — 15 de Noviembre de 2007

Preparar una misión espacial no es algo que se haga de un momento para otro, por lo que la Agencia Espacial Europea ya lleva algún tiempo pensando en las misiones que lanzará al espacio en la década que va de 2015 a 2025.

Estas misones formarán parte del plan conocido como Cosmic Vision 2015-2025, que se centrará en el estudio de temas como estudiar las condiciones necesarias para la aparición de vida y la formación de planetas, el origen y formación de nuestro Sistema Solar, y las leyes fundamentales que gobiernan nuestro cosmos y el origen, estructura y evolución del universo.

El verano pasado la comunidad científica presentó 50 propuestas para formar parte de esta nueva fase de la exploración espacial, propuestas que recientemente han quedado reducidas a una pequeña lista que, en palabras de David Southwood, el director científico de la ESA, es como la de los candidatos que han llegado a los cuartos de final de esta competición.

Las misiones que han pasado este primer corte se dividen en dos grandes grupos:

Misiones al Sistema Solar

  • Laplace, una propuesta para estudiar Júpiter y sus lunas, que forman un pequeño sistema solar por si mismos. Esta misión tendría como objetivo estudiar las condiciones de habitabilidad de Europa, una de las lunas de Júpiter de la que se cree que tiene un océano debajo de su corteza helada, y el sistema joviano en si, en especial en lo que respecta al proceso de formación de sus lunas y a su dinámica actual. La misión colocaría tres plataformas de observación en distintas órbitas para realizar observaciones coordinadas de Europa, el resto de los satélites de Júpiter y la atmósfera, magnetosfera e interior del planeta. De ser aprobada se llevaría adelante en colaboración con la NASA.
  • Tandem, una misión a Saturno y sus lunas Titán y Encélado, con el objetivo de estudiar ambas lunas in-situ y desde órbita. Basándose en custiones sugeridas por la sonda Cassini-Huygens, Tandem estudiaría el origen de ambas lunas, sus interiores, su evolución, y su potencial astrobiológico.
    La misión constaría de dos naves, un orbitador y un transporte que colocaría un globo y tres sondas en Titán.
    En caso de aprobarse también sería llevada a cabo en colaboración con la NASA.

    Se espera que se haga una elección entre estas dos misiones en los próximos años antes de llegar a la siguiente fase eliminatoria, elección que se llevará a cabo con los posibles colaboradores ajenos a la ESA.

  • Cross-scale, un estudio del espacio cercano a la Tierra que utilizaría 12 sondas que tomarían medidas simultáneamente del plasma -las partículas de gas cargadas de energía- que rodea la Tierra en diferentes zonas de interés como por ejemplo donde el viento solar se encuentra con la magnetosfera terrestre.

    Impresión artística del encuentro del viento solar con la magnetosfera de la Tierra
    Encuentro del viento solar con la magnetosfera de la Tierra


    La JAXA, la Agencia Espacial Japonesa, sería la escogida como socio para esta misión.
  • Marco Polo, una misión para tomar muestras de un asteroide cercano a la Tierra y traerlas de vuelta para su análisis. Permitiría estudiar el origen y evolución del Sistema Solar y el papel que jugaron los cuerpos menores de este en el proceso, así como en el origen y evolución de la Tierra y de la vida.
    Consistiría en un vehículo nodriza que llevaría un aterrizador, dispositivos para tomar muestras, una cápsula de reentrada y diversos instrumentos.
    Esta es otra misión que sería desarrollada en colaboración con la JAXA.

Misiones enfocadas a la astronomía

  • Dune y Space, que son dos misiones para estudiar la energía oscura muy similares aunque usarían técnicas diferentes, con lo que más adelante se intentará hacer un trade-off entre las dos propuestas para unificarlas y que sea sólo una propuesta la que siga adelante en el proceso de selección.
  • Plato, un nuevo «cazador» de planetas que localizaría y estudiaría exoplanetas y las oscilaciones seísmicas de sus estrellas
    Sería capaz de localizar planetas rocosos que orbiten estrellas más brillantes que su predecesor y obtener más detalles acerca de estos planetas.
    Las observaciones de Plato se coordinarían con otras observaciones desde tierra y el espacio para derivar la masa de los planetas localizados por él y la composición de sus atmósferas.
  • Spica, un nuevo observatorio en infrarrojos medios y lejanos con un telescopio criogénico de gran apertura. La misión estudiaría la formación de los planetas, cómo funciona el Sistema Solar, y el origen del universo.
    El socio escogido para esta misión sería de nuevo la JAXA.
  • XEUS, un telescopio de rayos X de nueva generación para estudiar las leyes fundamentales del universo y los orígenes de este. Con una sensibilidad nunca antes alcanzada a la longitud de onda correspondiente al millón de grados, XEUS exploraría áreas fundamentales de la astrofísica moderna.
    Su órbita estaría en en segundo punto de Lagrange (L2) y estaría formado por dos satélites, uno de los cuales llevaría el espejo y el otro el detector.
    Hay varios candidatos posibles a convertirse en socio de esta misión, con los que habrá posteriores contactos para definir más su compromiso con esta.

En 2009, con las misiones ya más definidas y estudiadas sus posibilidades, esta lista se verá sometida a otra eliminatoria que permitirá anunciar cuales son las dos misiones ganadoras en 2011 para su lanzamiento en 2017 y 2018.

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