Por @Wicho — 12 de Junio de 2015

Todos –menos los conspiranoicos lunares– sabemos que los Estados Unidos ganaron la carrera espacial cuando el 20 de julio de 1969 el Apolo 11 aterrizó en la Luna, pero es bastante menos conocida la historia del programa N1-L3, el equivalente soviético al programa Apolo, y que también tenía como objetivo alcanzar la superficie de Luna con una misión tripulada.

El N1-L3 comprendía el N-1, el equivalente a los cohetes Saturno V de la NASA, una versión lunar de las cápsulas Soyuz, bautizadas como Soyuz LOK, y el módulo lunar LK, con el que un cosmonauta descendería a la Luna.

Manejaban incluso la idea de usar los Lunojod para mover los cosmonautas por la Luna.

Pero por falta de tiempo y dinero, por un lado, y de un liderazgo político que tuviera las ideas claras por otro, el programa N1-L3 siempre fue irremediablemente por detrás del programa Apolo; su cuatro lanzamientos de prueba terminaron en formidables explosiones, una de ellas la explosión no nuclear más poderosa de la historia…

Y con el éxito del programa Apolo la Unión Soviética terminó por cancelar el programa N1-L3 y, de hecho, silenciar su existencia durante muchos años.

Daniel Marín cuenta un montón de detalles interesantes sobre él en Algunos mitos y curiosidades del cohete lunar soviético N1.

La mayoría del hardware y de la documentación del programa N1-L3 fueron destruidos tras su cancelación, pero medio siglo después de su construcción motores NK-33 fabricados para este aún se usan en el cohete Soyuz-2-1V. Y se usaban también en el cohete Antares de Orbital Sciences hasta que este explotó en el lanzamiento de la cápsula de carga Cygnus 3, motivo por el que la empresa ha decidido cambiar de motores para sus cohetes.

Además de esos motores existen también cinco módulos LK en distintos estados expuestos en otros tantos lugares en Rusia para que cualquier espaciotrastornado los pueda curiosear.

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