Por @Wicho — 24 de Mayo de 2010

Cuando la NASA lanzó la Phoenix Mars Lander sabía que por el lugar escogido para su aterrizaje sus días estaban contados, ya que la llegada del invierno marciano hacía inevitable que fuera a quedar cubierta de hielo al estar tan cerca del polo norte del planeta.

Aún así, tras terminar su misión principal de tres meses de duración en agosto de 2008, siguió en funcionamiento dos meses más hasta que el 2 de noviembre se comunicó por última vez con el control de la misión, declarándose la misión como concluida el 10 del mismo mes.

Último tweet de la MPL
«Triunfo <3» (en binario y en inglés), último tweet de la Phoenix desde Marte

Pero existía la posibilidad de que, una vez pasado el invierno y desaparecido el hielo, la Phoenix fuera capaz de retomar el contacto al recibir de nuevo suficiente energía, para lo que llevaba a bordo la programación adecuada.

Por esto, la Mars Odyssey de la NASA llevaba desde enero de este año intentando captar señales de ella, aunque hoy mismo la agencia ha publicado unas imágenes en las que se ve como probablemente la sonda resultó dañada por el hielo y ha decidido poner fin definitivo a los intentos de contacto y a la misión: Phoenix Mars Lander Does Not Phone Home, New Image Shows Damage.

Phoenix Mars Lander - NASA/JPL-Caltech/University of Arizona
La Phoenix Mars Lander en 2008 y 2010. La imagen de la derecha parece indicar que el peso del hielo ha roto uno o los dos paneles solares de esta - NASA/JPL-Caltech/University of Arizona

Durante su misión la Phoenix confirmó la presencia de agua de hielo y halló evidencias de la posible presencia ocasional de agua en estado líquido; también vio nevar en Marte y encontró productos químicos que en la Tierra sirven de alimento para algunos microbios, aunque pueden ser venenosos para otros.

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