Por @Alvy — 16 de Mayo de 2016

En MinutoDeFísica (Minute Physics) dedican un clip a explicar una interpretación poco común de la paradoja del abuelo en los viajes temporales al pasado. Todo el mundo la ha visto en acción en películas como Terminator, Regreso al futuro o El Ministerio del Tiempo:

Imagina que se inventa la máquina del tiempo y viajas al pasado. Una vez allí, de algún modo matas a tu abuelo, de modo que tu madre nunca llega a nacer y por tanto tú tampoco llegarías a ser concebido. Pero, si no llegas a existir… ¿Cómo es que pudiste viajar al pasado para matar a tu propio abuelo? ¡Ajá! `PARADOJA.

La explicación más convencional es que los viajes al pasado llevan a líneas temporales alternativas y lo que allí suceda modifica esas «otras cronologías» del futuro. De modo que cuando el viajero en el tiempo vuelve puede encontrarse en su línea original (y nadie mató a su abuelo) o en la alternativa (y sucedieron otras cosas, pero él también existiría).

Históricamente se han planteado todo tipo de variantes en películas, novelas y hasta en trabajos científicos: que es imposible modificar el pasado, que se puede modificar pero no lo suficiente como para que se llegue a producir la paradoja o que simplemente el universo explota y se destruye al completo (!!!) si algo esa paradoja se llega a producir.

La alternativa que plantean en Minuto de física es original e interesante; también proviene de trabajos teóricos de expertos en estos temas – aunque de ahí a fabricar un DeLorean con Condensador de fluzo todavía quede un gran trecho. La solución es imaginar que, como en mecánica cuántica, el abuelo está vivo y muerto a la vez, y el viajero del tiempo también está vivo y muerto a la vez, en una especie de bucle:

Viajas hacia atrás en el tiempo, matas a tu abuelo y como está muerto tú no llegas a nacer. Pero como no has nacido no puedes viajar en el tiempo, de modo que tu abuelo sigue vivo. Por tanto tú mismo llegas más adelante a nacer y puedes viajar al pasado en algún momento…

Sólo al salir del bucle se resuelve la situación –de forma parecida a cómo se resuelve con las partículas subatómicas, su posición, velocidad, etcétera– (¿gatos también?) pero el caso es que la cronología es completamente consistente y no hay paradoja alguna.

No se debería ser tan osado como para calificar esto de «paradoja resuelta», pero al menos es una forma de verlo original e interesante. Y es simpático que con este planteamiento todo vaya bien para el viajero temporal, para el abuelo y para el resto del universo.

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