Por @Wicho — 2 de Octubre de 2012

Primeros datos MHS - Eumetsat
Primeros datos del instrumento MHS, que mide la humedad en la atmósfera. Cuanto más hacia el rojo, menos humedad - Eumetsat

El proceso de puesta en producción del MetOp-B, el satélite más nuevo de la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (EUMETSAT) sigue en marcha con la activación de cuatro de los instrumentos que lleva a bordo: Metop-B delivers first data from polar orbit.

El AMSU-A es uno de los dos subsistemas que forman el Advanced Microwave Sounding Unit, la Unidad Avanzada de Medidas con Microondas, y su misión principal es la medida de temperaturas en la troposfera y la estratosfera, así como determinar la cantidad de vapor de agua que hay en ellas y la presencia de nieve y nubes para poder filtrar su efecto en las mediciones.

El MHS, o Microwave Humidity Sounder, Medidor de Humedad por Microondas, mide el vapor de agua en la atmósfera y sirve también para filtrar el efecto de la presencia de nubes en las mediciones de otros instrumentos de a bordo.

El AMSU-A también va a bordo de los satélites K, L y M de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y del satélite Aqua de la NASA; el MHS, por su parte, ha sido incorporado en los satélites de la NOAA a partir del NOAA-N.

Impresión artística del MetOp en órbita
Impresión artística del MetOp en órbita

El ASCAT mide la velocidad y dirección del viento en la superficie de los océanos y la humedad de la tierra cuando no está sobre estos.

Finalmente, el GRAS, Global Navigation Satellite System Receiver for Atmospheric Sounding o Receptor del Sistema de Navegación por Satélite para la Medición Atmosférica, se encarga de obtener mediciones de temperatura y humedad en la atmósfera midiendo la forma en la que se desvían las señales GPS a través de esta. También se usa para controlar la posición del MetOp-B.

Quizás no suene tan glamuroso como los lanzamientos a la Estación Espacial Internacional o los de sondas interplanetarias, pero todos los datos recogidos por estos instrumentos se envían a tierra para ser incorporados en los modelos de predicción meteorológica, que como es lógico suponer funcionan tanto mejor cuanto más y mejores datos tienen, y además se archivan para poder estudiar el clima a largo plazo.

Quedan aún por activar 8 de los instrumentos de a bordo, incluyendo el procesador y repetidor de señales de socorro.

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