Por @Alvy — 12 de Febrero de 2016

En Minute Physics dedicaron un vídeo a explicar por qué el cemento no se «seca» para endurecerse, o lo inapropiado que resulta el término secar. El asunto está en la diferencia entre los materiales que se endurecen cuando pierden agua pero se ablandan de nuevo cuando se les añade y los que se comportan de otra forma.

Para entenderlo, un ejemplo: la pasta de los espaguetis se endurece por deshidratación, pero vuelve a ablandarse cuando se mojan en agua. Pero, ¿por qué no sucede eso mismo con el cemento?

Cuando se deja «secar» el cemento en realidad está fraguando. Pero fraguar no es lo mismo que secar o deshidratar; de hecho lo que sucede es que el agua que se utiliza en la mezcla reacciona químicamente con el resto de los óxidos metálicos que sirven de base al cemento. El resultado tras unas horas de reacción es otro compuesto (calciosilicatos hidratados C-S-H) que no puede reblandecerse añadiendo más agua - pues ya ha reaccionado químicamente. Gracias a eso los edificios son firmes, las presas contienen el agua de los embalses y las construcciones pueden durar cientos o miles de años.

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