Por @Wicho — 27 de Noviembre de 2010

El Ground Umbilical Carrier Plate y los componentes asociados, por los que se elimina a la atmósfera el hidrógeno gaseoso que se pueda escapar durante el llenado del tanque de combustible, ya está comprobado y reparado.

Técnicos de la NASA trabajando en el GUCP - NASA
Técnicos de la NASA trabajando en el GUCP - NASA/Frankie Martin [jpeg a 2.000×3.000 pixeles, 5 MB]

Una fuga de hidrógeno en este componente fue la que causó la cancelación del lanzamiento del pasado 5 de noviembre.

También están reparados los dos refuerzos de la zona intertanque en los que se habían detectado hasta cuatro grietas grietas con posterioridad a esa cancelación, que han sido reparados mediante la instalación de segmentos del doble de grosor de los afectados, una práctica habitual en el mundo de la aeronáutica, segmentos que además también han sido recubiertos de la espuma aislante que cubre todo el tanque.

Aplicación de la nueva capa de espuma aislante - NASA
Aplicación de la nueva capa de espuma aislante - NASA [jpeg 1.001×750 pixeles, 569 KB]

Pero los responsables de la agencia han decidido que como es la primera vez que se hace una reparación de este estilo con el transbordador en la plataforma es necesario realizar más análisis y pruebas, con lo que en estos momentos en lanzamiento de la misión STS-133 queda fijado como muy pronto para el próximo 18 de diciembre a las 2:51 de la madrugada, hora española (UTC +1).

Este nuevo retraso se une a los ya causados por fugas en el módulo derecho del sistema de maniobra orbital en dos ocasiones y al causado por el fallo de uno de los controladores de backup de uno de los motores del Discovery.

(Vía NASA).

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear