Por Nacho Palou — 23 de Febrero de 2018

Lo que se ve en el vídeo es un imán que se sostiene “en el aire” sobre el campo magnético producido por un superconductor (efecto Meissner.

Esta receta científica incluye añadir unas gotas de ferrofluido, líquido magnetizado con nanopartículas. El líquido queda adherido al imán y a la vez se ve afectado por el campo magnético del superconductor, que deja sus “marcas” sobre el líquido. Según la forma del imán la caída del ferrofluido le proporciona movimiento, haciendo que gire, de la misma manera que una corriente de agua hace girar las palas de un molino.

Vía Geekologie.

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