Por Nacho Palou — 3 de Abril de 2018

Por lo que sabemos hasta ahora la teoría de la tectónica de placas (que explica el movimiento de los continentes en la Tierra y también algunos de sus terremotos) no es aplicable a Marte. “Un planeta fósil” en el cual en principio no hay terremotos de origen tectónico.

A pesar de eso el suelo de Marte puede temblar por diferentes motivos: debido a variaciones de temperatura (que lo expanden y contraen), a flujos de magma que se mueven y crean presión bajo la superficie o a causa de temblores causados por el impacto de meteoritos. También se pueden provocar “martemotos” mediante explosiones (como hicieron los astronautas de las misiones Apolo para estudiar las interioridades de la Luna) o estrellando contra el planeta partes de cohetes o de vehículos especiales.

El estudio de estos movimientos y temblores (tanto en Marte como en la Tierra o en la Luna) ayuda a conocer algunos rasgos y características del planeta; desde qué materiales y minerales hay en su interior hasta revelar pistas sobre cómo se formó hace miles de millones de años. “Un sismógrafo es como una cámara que toma una fotografía del interior de un planeta, como una resonancia”, explican en 'Marsquakes' Could Shake Up Planetary Science.

El registro geológico de Marte incluye rocas y minerales más ligeros (que ascendieron desde el interior del planeta y formaron la corteza marciana) y rocas y minerales más pesados que se hundieron en su interior para formar el manto y núcleo marciano. Aprendiendo sobre la estratificación de estos materiales los científicos pueden explicar por qué los diferentes planetas rocosos se convirtieron en ‘Tierra’, en ‘Marte’ o en ‘Venus’, algo que es esencial para comprender dónde puede existir vida en el universo.

Más: NASA's InSight Lander y los vídeos Mars in a Minute.

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