Por @Alvy — 19 de Octubre de 2013

Stan Lee es un todo un figura. En una de sus apariciones en un programa de la PBS llamado Superheroes: A never ending Battle reconoció con su jocosidad habitual que de ciencia no sabe mucho y que no aunque Spiderman y Hulk adquieren sus poderes porque les pica una «araña radioactiva» o reciben «altas dosis de radiacciones gamma» él no tiene npi de lo que es un rayo gamma.

Pero también dice que su desconocimiento es por falta de tiempo más que otra cosa, y que de hecho intentan que haya cierta validez científica en sus personajes. En la interminable guerra entre Marvel y DC al menos su editorial se preocupa de que sus personajes sean un tanto más creíbles [¡ejem!] Como muestra dice que Superman vuela pero no hay una explicación creíble al respecto ni aparentemente «fuerzas» que lo expliquen; en cambio cuando ellos crearon a Thor, el Dios del Trueno, al menos se curraron la explicación de que le da vueltas a su martillo Mjolnir para crear un efecto de propulsión «a lo helicóptero» y luego se deja llevar.

Curiosamente esta explicación es algo científica: si como mucha gente piensa simplemente lanzara el martillo con fuerza para salir volando detrás de él con la cuerdecilla de cuero con la que lo tiene atado esto sería físicamente sería imposible: igual que intentar mover un coche empujándolo desde dentro o volar tirándote fuerte hacia arriba del pelo.

Incidentalmente esto recuerda un poco aquella historia apócrifa del Barón de Münchhausen, del que se decía era capaz de volar tirando hacia arriba de los cordones de sus propias botas… Lo cual, rizando el rizo, recordemos que se asocia a veces con el origen del término bootstraping que describe el arranque de los ordenadores: porque… ¿Cómo se carga en la memoria el sistema operativo? Con un programa cargador. ¿Y cómo se carga el programa cargador? Con otro programa cargador que carga el cargador. ¿Y…? Pues eso: un proceso que al final parece magia como la de los superhéroes.

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