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50 años de comidas espaciales

El otro día Chris Hadfield nos mostraba un cóctel de frutos secos en el espacio.

Pero la verdad es que echándole un ojo a la galería de fotos de comida para astronautas que hay en Gallery: Half a century of space food en realidad Hadfield y sus compañeros pueden considerarse afortunados.

Comidamercurygemini
Comida de los programas Mercury y Gemini - NASA

En los primeros tiempos del programa espacial las especificaciones para la comida tenían casi más en cuenta las necesidades de las naves que las de los tripulantes y se utilizaban comidas comprimidas en forma de cubos para que ocuparan poco y con una capa gelatinosa que las cubría para evitar que se escaparan migas.

Lo de que fueran medianamente apetecibles era claramente secundario, y de hecho Jim Lovell explicaba al control de la misión durante la Gemini VII que dejaban un sabor horrible y restos pegoteados al paladar.

De hecho muchas veces venían de vuelta.

Pero en misiones largas había que comer, con lo que no les quedaba otro remedio que tragar.

Y por lo visto comer de tubos también es muy desagradable, pues no ves ni hueles lo que estás comiendo; es básicamente como comer comida de bebés.

Incluso alguien llegó a proponer lanzar astronautas con sobrepeso, ya que no habría que lanzar comida con ellos, con la ventaja adicional de que tampoco tendrían que expulsarla, lo que es otro problemón en el espacio.

De todos modos a lo largo de los años se ha invertido un montón de dinero en diseñar comidas más apetecibles y dietas basadas en ellas que fueron probadas con numerosos voluntarios voluntarios, con lo que los astronautas hoy en día comen cosas más razonables, pues ya no hay que comprimirlas ni deshidratarlas.

Queso en la ISS
Queso en la ISS - ESA/NASA

Incluso, según qué tipo de alimentos, algunos pueden subir al espacio intactos, como algunos tipos de queso o helado.

Aunque probablemente la comida que sirven a bordo de los aviones sigue siendo mejor a pesar de los pesares.

En Packing for Mars: The Curious Science of Life in the Void hay todo un capítulo dedicado a la comida espacial, y en general todo el libro tiene información muy interesante sobre todo lo que conlleva preparar una misión espacial más allá de lo de lanzar el cohete.