Por @Alvy — 13 de Mayo de 2016

Coincidió que en esta entrevista en plena calle una explosión hiciera volar por los aires una tapa de alcantarilla, un suceso poco habitual pero que sucede de vez en cuando – a veces con resultados desastrosos. Aquí la causa fueron un incendio en varios edificios y la presión acumulada. Hace unos meses otra de estas «tapas voladoras» cayó encima de un coche causando una víctima mortal; en ese caso parece que la tapa se desprendió al paso de otro vehículo.

Esto lo encontré leyendo sobre el objeto más rápido que haya habido nunca en la Tierra. Y resulta que también fue una especie de «tapa de alcantarilla».

En Quora Talon Torres explica que lo normal es pensar que ese objeto podría ser algún artilugio de propulsión nuclear, alguna aeronave o incluso un cohete. Pero no. Todo empezó con los ensayos de armas atómicas.

A mediados de los años 50 se estaban haciendo pruebas de estas armas de destrucción masiva y también sobre cómo contener la radiación de las detonaciones nucleares subterráneas. Básicamente el proceso consistía en taladrar un gran agujero, meter dentro una bomba nuclear, cerrarlo con una tapa (a veces no) y estudiar con cámaras y sensores qué sucedía exactamente.

Nuclear-Blast

En una de esas pruebas en 1957 en el desierto de Nuevo México se llevó a cabo una detonación que resultó estar cinco órdenes de magnitud por encima de lo previsto; esto es: 100.000 veces mayor de lo calculado. Esto vaporizó todo el contenido del tubo subterráneo, el cemento, el colimador y todo lo que había cerca. Fue como liberar miles de millones de kilos de TNT en un tubo… sobre el cual tan solo había una tapa metálica, como de alcantarilla.

La única grabación que existe de lo sucedido fue un fotograma de una cámara de superalta velocidad que también resultó instantáneamente destruida. Se ve la tapa abandonando el agujero y luego nada más. Un solo fotograma. Según se pudo calcular, la tapa alcanzó seis veces la velocidad de escape de la Tierra, es decir que salió despedida hacia arriba a unos 72 km por segundo. Nueve veces más rápido que la lanzadera espacial, los cohetes Saturno V o incluso que las sondas Voyager (que ya han salido del sistema solar).

Naturalmente, esa tapa todavía no ha sido encontrada.

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