Por @Wicho — 20 de Noviembre de 2012

Bodega del FFT - Jason Paur/Wired
Bodega del FFT - Jason Paur/Wired

Cuando el gobierno de los Estados Unidos decidió retirar del servicio la flota de transbordadores espaciales de la NASA decidió que los transbordadores que quedaban en activo serían cedidos a distintos museos del país.

Así, el Discovery fue otorgado al Centro Steven F. Udvar-Hazy, el anexo del Museo Nacional del Aire y el Espacio que está en el aeropuerto internacional Dulles de Washington, el Endeavour al Centro de Ciencias de California, y el Atlantis al Complejo de Visitantes del Centro Espacial Kennedy.

Además, dado que en el Centro Udvar-Hazy ya estaba el Enterprise, el transbordador que se usó para pruebas aerodinámicas pero que nunca llegó a salir al espacio, este fue cedido «de carambola» al Museo Mar-Aire-Espacio del Intrepid en Nueva York.

Pero un programa espacial de la envergadura del de los transbordadores espaciales de la NASA acumula a lo largo de su historia muchos elementos dignos de convertirse en piezas de museo.

Uno de los más relevantes –y desconocidos– de estos es el Full Fuselage Trainer, el Entrenador de Fuselaje Completo, una réplica de madera de los transbordadores espaciales, aunque sin alas.

Todos los astronautas del programa se entrenaron en ella para familiarizarse con la bodega de carga, las cubiertas en las que viajaban, y la cabina desde la que se pilotaban, aunque esta no ha sido actualizada para parecerse a las versiones modernizadas que montaban los transbordadores al final de su carrera.

Cabina del FFT - Jason Paur/Wired
Cabina del FFT - Jason Paur/Wired

El FFT es ahora la pieza central de la Galería Espacial Charles Simonyi del Museo del Vuelo de Seattle.

Allí el público general puede visitar la bodega de carga y una zona de la cola del FFT, aunque habrá la posibilidad de visitar también los compartimentos de la tripulación –pero no la cabina– dentro de los programas educativos del museo.

Así que la visita al FFT es otro paso más de la peregrinación para visitar las reliquias del programa, a añadir a los cuatro ya citados y, ya puestos también a Huntsville para ver el Pathfinder y Houston para ver el Explorer.

(Vía Wired).

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