Por Nacho Palou — 18 de Septiembre de 2015

Airport seating (cc) James Lee
Airport seating (cc) James Lee

En Quartz, Danish researchers have an enraging proposal to speed up queues: Serve the last person first,

El problema de «el primero en llegar es el primero en ser atendido» es que incentiva a la gente a llegar pronto para «coger sitio», cosa que según los investigadores tiene como consecuencia que el tiempo de espera sea más largo. Sin embargo, cuando se retira ese incentivo con el modelo contrario —«el último en llegar es el primero en ser atendido»— las colas se vuelves más eficientes. Bajo eso modelo las personas cambian su comportamiento y las colas se forman más lentamente y se reducen los tiempos de espera.

No sé si creérmelo porque la gente parece tener verdadera obsesión por hacer cola.

De hecho, es habitual —por ejemplo— ver colas de pasajeros en las puertas de embarque de los aeropuertos media hora antes de que la abran. ¡A veces la cola se forma incluso antes de que haya avión al otro lado del finger!

Es un ejemplo en el que hacer cola no sirve para nada porque no es cuestión de coger asiento sino de ir directo al asiento que ya tienes asignado; en un ejemplo en el que además subir el primero significa esperar más tiempo enlatado en el avión —para luego quejarse del poco sitio que hay para las piernas— porque hasta que no lleguen todos los pasajeros no se va a ir a ningún lado. Y es un ejemplo en el que no es inusual que aunque ya haya una cola formada el personal establezca un orden de embarque según el tipo de pasajero —familias con niños primero, por ejemplo— o según la clase o el número de fila. Y aún así la gente sistemáticamente hace cola frente a la puerta de embarque.

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