Por @Wicho — 29 de Octubre de 2015

El coronavirus causante del SARSEntre noviembre de 2002, cuando fue detectado por primera vez, y julio de 2003, cuando fue declarado contenido por la Organización Mundial de la Salud, el síndrome respiratorio agudo grave, más conocido por SARS, sus siglas en inglés, infectó a cerca de 8300 personas en todo el mundo, con una tasa de mortalidad de un 10%.

Desde entonces permanece prácticamente olvidado por el público en general, pero se sigue buscando una vacuna, vacuna que por fin parecen haber conseguido en el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC.

Esta vacuna es una evolución de una primera vacuna candidata desarrollada en 2014 por un equipo dirigido por Luis Enjuanes, basada en el virus del SARS vivo, al que se había eliminado un gen de su envuelta para atenuarlo y que no produjera la enfermedad.

Esa vacuna candidata demostró ofrecer protección total en ratones expuestos al virus, pero tenía el problema de que el virus atenuado, según se iba reproduciendo, acababa por detectar que estaba «averiado» y se reparaba a sí mismo, volviendo a adquirir la capacidad de causar la enfermedad, con lo que la vacuna no era segura y, por tanto, no era utilizable.

Ahora, este mismo equipo, haciendo unas modificaciones menos agresivas del virus, ha presentado una nueva versión de la vacuna que, usando de nuevo el virus atenuado, proporciona un cien por cien de protección en ratones, pero en esta ocasión sin revertir a una forma del virus capaz de causar la enfermedad.

Queda aún llevar a cabo los correspondientes estudios clínicos para comprobar que la vacuna también es eficaz en humanos, lo que llevará su tiempo, pero desde luego el desarrollo de esta vacuna segura es un importante paso adelante.

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