Por @Wicho — 5 de Septiembre de 2007

Hoy se cumplen 30 años del lanzamiento de la sonda espacial Voyager 1 desde Cabo Cañaveral a lomos de un cohete Titan IIIE, que desde entonces, y junto con la Voyager 2, se han convertido en los objetos fabricados por el hombre que más se han alejado de la Tierra. De hecho las señales que todavía envía tardan casi 14 horas en llegarnos, a pesar de que viajan a la velocidad de la luz.

En todos estos años las dos sondas han enviado cantidades ingentes de datos e imágenes, poniendo patas arriba muchos modelos preconcebidos acerca de los gigantes gaseosos de nuestro Sistema Solar y acerca del propio Sistema Solar en sí, ya que no está del todo claro si han salido de este o no.

La Voyager 1 en realidad fue la segunda en ser lanzada, ya que la Voyager 2 despegó de Cabo Cañaveral 16 días antes, el 20 de agosto de 1977, pero debido a las trayectorias que siguieron la primera en alcanzar Júpiter fue la Voyager 1, que pasó a sólo 349.000 kilómetros de este el 5 de marzo de 1979, enviando unas imágenes que aún hoy en día son absolutamente impresionantes.

Júpiter fotografiado por la Voyager 1 / NASA
Júpiter fotografiado por la Voyager 1 - Foto: PIA01384, NASA

La Voyager 1 visitaría después Saturno y en la actualidad va camino de la heliopausa, lo que muchos científicos consideran el límite final de nuestro Sistema Solar, a donde se espera que llegue alrededor de 2015, cuando aún deberían quedarle otros cinco años más de vida útil a su fuente de energía.

La Voyager 2, por su parte, fue destinada a realizar el Gran Tour Planetario, siguiendo una trayectoria que aprovechando una alineación planetaria que se produce cada 176 años y el tirón gravitatorio de los planetas en cuestión le permitió visitar Júpiter en 1979, Saturno en 1981, Urano en 1986 y Neptuno en 1989. Igual que su compañera, ahora se dirige al espacio interestelar, aunque se cree que todavía permanece dentro de la heliosfera.

Ambas sondas llevan consigo un disco de oro en el que hay grabados sonidos e imágenes que intentan reflejar la vida y cultura de nuestro planeta y en cuya cubierta hay instrucciones para leerlo y eventualmente localizar la Tierra… quien sabe si alguna vez alguien llegará a leerlo.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear