Por @Alvy — 24 de Julio de 2026

Así funcionaba la máquina de vapor de Watt, explicado con diagramas interactivos

La máquina de vapor fue uno de los inventos que hicieron posible la Revolución Industrial, algo soberbio y quizá poco valorado. Fue un avance que supuso un antes y un después, como sucedió con la imprenta de tipos móviles, los microchips o la chorrimanguera. Pero tanto los mecanismos como los principios en los que se basan estas máquinas no son precisamente intuitivos de entender.

En este precioso artículo interactivo de Gary Linscott titulado La máquina de balancín se explica precisamente cómo una de estas máquinas de vapor convierte el calor generado con carbón en movimiento mecánico. Desde la caldera al pistón y el volante de inercia, cada pieza tiene una función esencial y se basa en unos principios distintos.

Del vapor a las fábricas como «producto final»

El resumen rápido cómo funciona la máquina de vapor que se acabó usando en todo tipo de fábricas son todos estos principios:

  1. La fuerza producida por el vapor y cómo la expansión del agua permite obtener energía mecánica.
  2. El vacío y la presión atmosférica, empleados como «truco» en las primeras máquinas de vapor.
  3. Las innovaciones decisivas de James Watt: el condensador independiente y la reducción del consumo de carbón.
  4. La conversión de un movimiento de vaivén en rotación mediante bielas, cigüeñales y volantes de inercia (benditos principios mecánicos).
  5. El regulador centrífugo, uno sistema automático de control.
  6. La importancia de la mejoras, en concreto de las calderas y la fabricación de precisión, para aumentar la potencia y la seguridad.
  7. La evolución de la eficiencia energética, desde menos del 1% en los primeros motores hasta más del 40% en las modernas turbinas de vapor.

El punto de partida es una propiedad sorprendente del vapor de agua: al hervir ocupa unas 1.700 veces más volumen que el agua líquida, generando presión. Al principio no se podían trabajar con tanta presión porque las calderas eran demasiado débiles, así que se recurrió a un ingenioso truco: condensar el vapor para crear un vacío y dejar que fuera la presión atmosférica la que empujara el pistón. De aquí surgió en 1712 la máquina de Newcomen para bombear agua de las minas de carbón.

James Watt revolucionó aquel diseño en 1765 al separar el condensador del cilindro principal. Evitó tener que enfriar y recalentar continuamente el cilindro, reduciendo el consumo de carbón en un 65-70%. Más tarde logró una distribución del vapor más eficiente y aplicó diversos mecanismos que permitían convertir el movimiento alternativo del pistón en un giro continuo capaz de mover telares, sierras y otras máquinas industriales, que era justo lo que se necesitaba en las fábricas.

La evolución continuó con el volante de inercia, el regulador centrífugo, mejores calderas y cilindros de precisión. Todo ello permitió aumentar progresivamente la eficiencia. Si las primeras máquinas de Newcomen apenas aprovechaban alrededor del 0,5% de la energía del combustible, las de Watt alcanzaban el 3%. A finales del siglo XIX había motores que superaban el 10%. Hoy en día, una central térmica moderna tiene turbinas de vapor en las que convierten en electricidad más del 40% de la energía térmica disponible.

Las piezas clave de una máquina de vapor

En los diagramas animados e interactivos del artículo se pueden ver todos los mecanismos pieza a pieza y, para comprender cómo funcionan, hacerlos avanzar paso a paso. Es tan interesante como instructivo. Una herramienta ideal para enseñar el clase o, simplemente, admirarse del ingenio humano.

Hay explicaciones detalladas para todos estos componentes:

  • Caldera: genera vapor calentando agua mediante carbón.
  • Pistón y cilindro: transforman la presión del vapor en movimiento lineal.
  • Condensador: crea el vacío que aumenta el rendimiento del motor.
  • Válvula distribuidora: dirige alternativamente el vapor a ambos lados del pistón.
  • Biela y cigüeñal: convierten el movimiento de vaivén en rotación.
  • Volante de inercia: suaviza las variaciones de velocidad y supera los puntos muertos.
  • Regulador centrífugo: mantiene constante la velocidad del motor ajustando automáticamente la admisión de vapor.
  • Bomba de alimentación: devuelve agua a la caldera para mantener el ciclo en funcionamiento.

El artículo recuerda poderosamente a los de Bartosz Ciechanowski que hemos reseñado por aquí más de una vez:

Tanto estos como el de Linscott son una maravilla por su capacidad de divulgación visual para entender cosas complicadas de una forma sencilla.

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Por @Wicho — 23 de Julio de 2026

La descripción
El Vulkkano TD20 listo para funcionar – Wicho/Microsiervos

Si todo ha ido según lo previsto quienes hayan comprado un tocadiscos Vulkkano TD20 desde que fue anunciado a principios de mes habrán empezado a recibirlo hoy. Yo hace unas semanas que tengo uno en casa que me han dejado para probar y puedo decir que estoy seguro de que quienes hayan optado por él no se arrepentirán.

Como sugiere el nombre el TD20 es una versión mejorada del TD10, con el que de hecho comparte chasis, fabricado en MDF y disponible en negro y marrón, motor y electrónica.

Las diferencias están en el plato, la alfombrilla, el brazo, que ahora incorpora un sistema anti-skating, la cápsula y la aguja.

Todas ellas son mejoras obvias respecto al TD10 que de hecho ya comenté en su momento en mi reseña. Las iré explicando y lo que suponen según desarrolle esta.

Seguir leyendo: «Probamos el tocadiscos Vulkkano TD20, una mejora más que recomendable del TD10, que tampoco es nada malo»


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Por @Wicho — 23 de Julio de 2026

La descripción
Un 777X en producción en la factoría de Boeing de Everett – Boeing

Desde hace unos meses no sólo va personal de Boeing a bordo de los vuelos de prueba del 777X, que empezaron allá por julio de 2020, sino que también hay personal de la Administración Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos en ellos. Eso indica que están ya en la última fase del proceso, que podría estar terminado a principios del año que viene, lo que, si todo va bien, por fin permitiría la entrada en servicio del avión a mediados de 2027.

Lo que no está «nada mal» si tenemos en cuenta que cuando fue anunciado en 2013 la entrada en servicio prevista era en 2020. Aunque lo que se produjo en 2020 fue el primer vuelo de uno de los prototipos.

Y parece aún más cantoso si también tenemos en cuenta que cuando Boeing anunció el 777 original en octubre de 1990 apenas necesitó cuatro años para llevar a cabo el primer vuelo, que ocurrió el 12 de junio de 1994, y otro más para que entrara en servicio el 7 de junio de 1995.

Que sí, que por en medio hubo la pandemia de covid, toda la crisis del 737 MAX y yo qué sé. Pero lo cierto es que si el 777X entra en servicio el año que viene Boeing habrá necesitado catorce años para desarrollar una variante de un avión que en su momento sólo tardo cinco años en poner en servicio a partir de cero.

En cualquier caso, aún cuando la FAA autorice su entrada en servicio, el fabricante se va a enfrentar con otro problema más, que es el de poner al día unos 30 ejemplares que ha ido fabricando para ir ganando tiempo a la hora de empezar a entregarlos a las aerolíneas y, por fin, ingresar algo de dinero con el programa.

Seguir leyendo: «Emirates dice que no está dispuesta a aceptar ninguno de los primeros Boeing 777X de producción »


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Por @Alvy — 22 de Julio de 2026

El río hirviente del Amazonas (Shanay-Timpishka) con el maestro Juan Flores. La temperatura del agua en el momento de la fotografía era de 86 °C. Imagen (CC) Wikimedia CommonsEl río hirviente del Amazonas (Shanay-Timpishka) con el maestro Juan Flores. La temperatura del agua en el momento de la fotografía era de 86 °C. Imagen (CC) Wikimedia Commons

En el centro-este de Perú hay un afluente del Amazonas llamado «el río hirviente» o Shanay-Timpishka. El nombre hace alusión a su propiedad más llamativa: normalmente su agua hierve a unos 86°C aunque se han medido momentos en los que alcanzó los 99,1°C, llevando al agua prácticamente al punto de ebullición. Como es de suponer, no hay peces, sapos ni serpientes por allí pues mueren achicharrados tan pronto se acercan a sus aguas.

Sin embargo lo más curioso es que el volcán más cercano está a unos 700 kilómetros, lo que despistó durante mucho tiempo a los geólogos, porque… ¿Cómo se calienta el agua?

En el mundo hay varios ríos con comportamiento similar, como los famosos de Beppu (Japón), que alcanzan los 90 °C, el Firehole River de Yellowstone (Estados Unidos) donde el agua puede superar los 30–35 °C en ciertos tramos o el río Reykjadalur de Islandia. Sin embargo, la notable diferencia es que todos estos están junto a volcanes o zonas con magma y las altas temperaturas están muy localizadas y asociadas a esas fuentes de magma. El Shanay-Timpishka, en cambio, no lo está y además calienta un trayecto de unos 4 km.

¿Cómo se calienta pues el agua del río hirviente de Perú? Los investigadores descubrieron que se trata del calor geotérmico normal de la corteza terrestre. El agua de lluvia desciende por un complejo sistema de fallas hasta varios kilómetros de profundidad, donde se calienta por el gradiente geotérmico, el aumento natural de temperatura con la profundidad, sin necesidad de magma. Después el agua asciende de nuevo por esas mismas fallas y alimenta el río. Lo extraordinario es que ese mecanismo es capaz de mantener un caudal enorme y unas temperaturas muy elevadas durante kilómetros y kilómetros.

Eso sí, el río todavía guarda algunos misterios como la profundidad a la que descienden las fallas, su geometría o cuánto tiempo tarda el ciclo de bajada y subida de las aguas. No está claro por qué ocurre precisamente allí y no en otras partes del mundo. Ni siquiera se sabe desde cuándo existe el río, que podría llevar miles o decenas de miles de años en ese estado. Por no saberse, ni siquiera está claro de dónde proviene el agua que alimenta el sistema, ni cuál es el volumen total circulante.

Hay más información en Terra Daily, BBC Mundo e Infobae y Meridianos.

Actualización (23 de julio de 2026) – Una charla TED de Andrés Ruzo, un geólogo que exploró el río, vía Meridianos.

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