
Los tokens se están convirtiendo en la unidad de medida del consumo de inteligencia artificial. Es habitual hablar de que cada consulta o línea de código generada gasta cierta cantidad de tokens. Son valiosos y se compran casi «al kilo». No valen tanto como el oro o los bitcoins, porque son una micro-unidad en ese aspecto, pero… las empresas y la gente los ansía cual maná que no cae del cielo.
La comparación con el oro ya aparece en las noticias: la Bolsa de Futuros de Shanghái estudia crear productos financieros ligados a los tokens, y hay quien los que considera prácticamente una «materia prima digital» porque representan el consumo de capacidad de cálculo (los viejos FLOPS pasan a ser actores secundarios) En otras palabras: quien tenga más acceso a esa capacidad podrá usar «más IA», poner más agentes a trabajar y probar más cosas.
La IA no hace más que «pedir perras»
El caso es que el consumo de tokens sigue creciendo a lo bestia a medida que la IA pasa de contestar preguntas a realizar tareas más complejas. Según OpenRouter, el trabajo con agentes puede consumir unas 15 veces más tokens por consulta de lo normal. Y Goldman Sachs Research ha calculado que el consumo mensual podría multiplicarse por 24 entre 2026 y 2030, hasta llegar a los 120 cuatrillones de tokens. Es una previsión, pero apunta a una economía en la que disponer de más capacidad para procesarlos puede dar ventaja.
Afortunada o desafortunadamente, se da otro hecho extraño: el precio de cada token puede bajar, mientras que el gasto total no deja de aumentar. Esto es porque aunque sea más barato usamos más IA y las tareas consumen más.
Por esta razón, tanto las empresas como los desarrolladores e incluso la gente de a pie se pasan el día rastrean modelos y proveedores en busca de los tokens más baratos que les pueda servir. Porque no todos son iguales: trabajar con Claude no es lo mismo que con Grok ni con Kimi (por decir tres nombres conocidos).
¡Al token barato, oiga!
Aquí van cinco comparadores de precios que recopilan información sobre los precios de los tokens:
- OpenRouter: compara muchos modelos y proveedores; además, indica cuáles tienen descuentos y permite usarlos desde una misma plataforma.
- Artificial Analysis: combina precios con pruebas de calidad, velocidad y rendimiento; útil para comparar cuánto cuesta lo que hace cada modelo.
- PricePerToken: compara tarifas e incluye una calculadora y un contador de tokens.
- ModelPricing.ai: es una tabla comparativa de tarifas por millón de tokens, junto con una calculadora estimadora de costes.
- EasiAPI: tiene un catálogo bastante amplio, con precios de tokens de entrada y salida para cientos de proveedores.
Como siempre, una precaución: las tarifas de la IA cambian muy frecuentemente. Los tokens de una IA que hoy pueden parecer baratos pueden pasar a ser un precio corriente o incluso caro cuando su competencia saque una nueva versión. Y no basta con mirar el precio de entrada: conviene comparar los tokens de entrada (los de la consulta), de salida (los generados por el modelo) y confirmar dos veces todos los precios antes de ponerse a quemar tokens y vaciar ríos y lagos de agua como si no hubiera un mañana.

Relacionados:

Bonus: la gente que deja las pegatinas del fabricante puestas en los electrodomésticos como la nevera, lavadora, televisor que contienen información absurda e innecesaria una vez adquiridos, como que la nevera es de eficiencia energética A++, que la lavadora alcanza 1.000 rpm o que la tele es de 55 pulgadas. Vale incluso que se dejen unos días por si hubiera que devolverlos, pero… ¿Durante años y años? ¡Aaaggg!

También lleva un joystick actualizado, con ocho botones. La ranura admite la mayoría de los cartuchos de Atari 400, 800, XL y XE pero en los tiempos que corren también carga juegos y programas desde pendrives USB. Puede leer archivos de imágenes de cartucho, discos y casetes, así que el ritual de rebobinar la cinta tiene menos glamour, pero es más rápido. Se puede jugar en cualquier monitor a través de la salida HDMI, en modos PAL de 50 Hz y NTSC de 60 Hz, formato 4:3, con filtros CRT opcionales para aviejunar la imagen y recordar las teles de culo y pantalla medio curva, y 12 marcos decorativos.