Por @Alvy — 17 de Noviembre de 2022

¿Te imaginas ver Star Wars y que todos los láseres fueran reales y te pasaran por encima de la cabeza? Pues en esos consiste este experimento, que a falta de un nombre mejor han llamado mapeado láser o visionado aumentado / cine 4D. Pero pocas palabras alcanzan a describir lo flipante que parece y la diferencia que se experimenta en la proyección.

El caso es que tal y como nos cuenta Diego de Cubensis Project cayó en manos un láser programable de 20W. Su pequeña empresa se dedica a crear sistemas de tecnología para espectáculos y museos. Así que durante el día en que lo tuvieron disponible probaron a ver cómo podían hackearlo y combinarlo con las escenas de la primera película de la saga Star Wars, y creo que George Lucas estaría orgulloso.

En el vídeo se ve cómo cada vez que aparece un láser en pantalla el láser de 20W dispara un haz luminoso, lo cual con esa potencia y en una sala a oscuras resulta bastante espectacular. Y ya sabemos el dicho: cualquier escena es mejor con sables láser, o rayos láser en este caso. Y si los ves que casi puedes tocarlos… ¡imagina!

El proceso no es del todo automático, y a pesar de la falta de tiempo pudieron preparar algunas de las escenas más icónicas, incluyendo las del ataque del destructor imperial, el combate en los calabozos de la Estrella de la Muerte y algunas con los sables láser Jedi. La forma en que funciona es curiosa: la película se procesa primero para extraer los efectos que muestran un mayor contraste (sables láser, disparos de naves), aunque alternativamente se puede hacer un tracking manual (como en el caso de los disparos de blásteres rojos). Luego un reproductor de vídeo proyecta la película y en perfecta sincronía se activa el láser de 20W ya preprogramado.

Según dicen, el vídeo no hace justicia a lo impresionante que resulta ver las escenas de la película con «los disparos pasándote por encima de la cabeza», una idea que parece bastante flipante de por sí. Así que a ver si hay suerte y alguien les encarga un trabajo completo en el que puedan desarrollar el experimento hasta algo más funcional; creen que se podría automatizar completamente. Mientras tanto, ¡a seguir disfrutando con las espadas láser de plástico haciendo el brrrzzzzzz, brrrzzzzzz con la boca!

Relacionado:

Compartir en Flipboard Tuitear

PUBLICIDAD



Por @Wicho — 16 de Noviembre de 2022

Estado de los paneles solares de InSight a su llegada y ahora – NASA/JPL-Caltech
Impresión artística –probablemente ya desfasada– de un HLS aterrizando en la Luna – SpaceX

La NASA acaba de anunciar que ha adjudicado a SpaceX la construcción del aterrizador de la misión Artemisa 4. Este aterrizador es un poco como el Guadiana, porque aparece y desaparece a ratos según la agencia cambia de opinión sobre si Artemisa 4 (oficialmente Artemisa IV) va a incluir un descenso a la superficie de la Luna o no.

Pero en la versión actual de la misión sí hay alunizaje. Así que se lo ha adjudicado mediante una modificación del contrato en el que le daban la construcción de un aterrizador para hacer una misión de demostración no tripulada y luego la misión Artemisa III. El valor de la modificación del contrato es de 1.150 millones de dólares. Se suman a los 2.900 del contrato original. Las dos cantidades son fijas, lo que quiere decir que cualquier sobrecoste se lo come SpaceX, que así se ve incentivada a no pasarse de presupuesto.

El aterrizador –Human Landing System, HLS– para Artemisa 4 incorporará lo aprendido con las misiones anteriores, además de las modificaciones necesarias para que pueda acoplarse a la estación lunar Gateway en vez de directamente a una cápsula Orión.

Y de lo de la estación Gateway viene lo de la indecisión acerca de la misión. Además de un alunizaje –o no– Artemisa 4 tiene como objetivo lanzar el módulo I-Hab de la estación, que es un módulo que la dotará de más espacio habitable, así como de varios puertos de atraque. Se tiene que acoplar con los módulos PPE, de Power and Propulsion Element, Elemento de potencia y propulsión y HALO, de Habitation And Logistics Outpost, que habrán sido lanzados por SpaceX, en teoría en mayo de 2024.

Pero para lanzar el I-Hab la NASA necesita que esté en servicio el cohete SLS Bloque 1B, que utiliza una etapa superior más potente del que hoy mismo ha lanzado la misión Artemisa I. Esa versión del SLS necesita a su vez una nueva plataforma de lanzamiento móvil.

Todo esto son muchas cosas que dependen una de otra, demasiadas probablemente. Así que lo de que Artemisa 4 será lanzada en 2027 hay que cogerlo con unas pinzas muy grandes. Pero mejor soñar cosas grandes, en especial hoy, que conformarse con lo que hay.

Para Artemisa V la NASA espera poder contar ya con el otro aterrizador que va a contratar; así no dependerá de un sólo proveedor.

Compartir en Flipboard Tuitear

PUBLICIDAD



Por @Wicho — 16 de Noviembre de 2022

Poderoso el aerotrastorno en esta casa es. Así que siempre es una alegría saber que sale una versión nueva de un simulador de vuelo aunque luego la vida no nos dé para jugarlo. En este caso se trata de X-Plane 12, que ya está disponible en versión beta para PC, Mac y Linux, con la versión final programada para diciembre.

La nueva versión incluye 18 modelos de aeronaves que van desde un ultraligero a un Airbus A330 pasando por el F-14 Tomcat o la clásica Cessna 172 y escenarios en 3D detallados para más de 17.000 aeropuertos de todo el mundo, todo ello aderezado con nuevas texturas de suelo, torres y efectos de pavimento para mejorar el realismo.

Si no tienes claro si tu ordenador cumple con los requisitos mínimos siempre puedes descargarte la demo antes de soltar un euro. Si luego compras la beta –son 58 euros– tendrás acceso de por vida a todas las actualizaciones de la versión 12. Y, además, a la versión 11 por si usas algún extra que aún no sea compatible con la versión 12.

X-Plane está en Twitter como @XPlaneOfficial.

¡Buen vuelo!

Compartir en Flipboard Tuitear

PUBLICIDAD



Por @Wicho — 16 de Noviembre de 2022

Con un retraso de casi 45 minutos sobre el horario previsto y de casi seis años sobre las fechas fijadas inicialmente, la NASA acaba de conseguir lanzar su primer cohete SLS. El objetivo, poner en órbita y luego camino a la Luna la cápsula Orión que llevará a cabo la misión Artemisa I.

Era el tercer intento de lanzar la misión, y haciendo bueno el dicho, a la tercera ha ido la vencida. La cuenta atrás se ha llevado a cabo sin los grandes problemas de las dos anteriores, en las que fugas de hidrógeno líquido obligaron a cancelar el lanzamiento. En la de hoy hubo una pequeña fuga en una de las válvulas que se encargan de mantener el nivel de hidrógeno líquido en la primera etapa del cohete. Un equipo, conocido como Red Team, Equipo rojo, tuvo que desplazarse a la torre de lanzamiento para arreglarla. Y además falló un switch ethernet –sí, a la NASA también le pasan esas cosas– que hubo que cambiar antes de poder lanzar.

La NASA está vendiendo el lanzamiento del SLS como el futuro de la exploración espacial tripulada. Aunque personalmente no tengo claro que un cohete que usa componentes heredados del programa de los transbordadores espaciales y una arquitectura similar a la del programa Apolo pueda decir tal cosa. De hecho me parece increíble que a estas alturas nada sea reutilizable; es un crimen –y un desperdicio– tirar los motores principales al mar en cada lanzamiento. Pero eso tiene mucho que ver con que el SLS fue creado más como una forma de asegurar puestos de trabajo que cualquier otra cosa.

También está vendiendo el SLS como el cohete más potente de la historia, y no lo es. Ese título es todavía del Saturno V que lanzaba las misiones del programa Apolo: era capaz de poner 43,5 toneladas rumbo a la Luna. El SLS, en la versión lanzada hoy, conocida como Bloque 1, se queda en las 27. El Bloque 1B subirá la capacidad a las 38; y el Bloque 2 se quedará en 43 toneladas en el caso de misiones tripuladas; sólo el Bloque 2 en misiones no tripuladas superará al Saturno V con una capacidad prevista de 46 toneladas. De hecho el cohete Energía del programa soviético de transbordadores espaciales era también más potente que el SLS Bloque 1; era capaz de poner 32 toneladas rumbo a la Luna.

Paso a paso

De todas formas poner la cápsula Orión camino hacia la Luna es sólo el primer paso de muchos; no hay que olvidar que el objetivo final es recuperarla de una pieza al final de la misión el próximo 11 de diciembre. En Artemis I Launch [Version for Sep 3 attempt] hay una línea temporal de la misión. Las horas son UTC.

Durante su desarrollo la NASA espera obtener información acerca del funcionamiento de los sistemas tanto de la cápsula como de su módulo de servicio, construido por la Agencia Espacial Europea (ESA). Eso incluye, entre otras cosas, los motores de maniobra que usará para entrar en orbita alrededor de la Luna y luego emprender el camino de vuelta y los paneles solares.

Estado de los paneles solares de InSight a su llegada y ahora – NASA/JPL-Caltech
Artemisa I paso a paso; clic en la imagen para verla más grande – ESA

En esta misión que, recordemos, no es tripulada, la Orión no lleva un sistema de soporte vital. Pero sí viajan a bordo el comandante Moonikin Campos y Helga y Zohar. Campos es un maniquí similar a los que se utilizan para las pruebas de seguridad de los coches; Helga y Zohar son un par de torsos construidos con un material que se comporta de forma similar a un cuerpo humano. Zohar lleva un chaleco que tiene como objetivo protegerlo de lo peor de la radiación; Helga no, tanto para comparar como porque el cuerpo femenino es más sensible a las radiaciones.

La misión también sirve para que la agencia aprenda a usar el cohete SLS y la cápsula y todos los sistemas asociados en tierra, como bien han demostrado los dos intentos de lanzamiento fallidos. Parece claro que la NASA aprendió las lecciones pertinentes de ellos y de ahí la cuenta atrás sin mayores sobresaltos de hoy.

También servirá como prueba de fuego –casi literalmente– del escudo de protección térmica de la cápsula Orión, que reentrará en la atmósfera a unos 32.000 kilómetros por hora, una velocidad nunca vista hasta ahora.

Como cargas secundarias, había diez CubeSat. Viajaban instalados en el interior del adaptador que une la cápsula Orión al cohete. Inicialmente iban a ser 13, pero tres o consiguieron estar listos para cuando la NASA los instaló en el cohete. En octubre de 2021.

Con lo aprendido en esta misión la NASA y sus socios lanzarán la misión Artemisa II, que ya será una misión tripulada. En ella cuatro personas entrarán en órbita alrededor de la Luna en una cápsula Orión en una misión similar a la del Apolo 8 de diciembre de 1968. Pero no será antes de mayo de 2024 si no hay retrasos. Que los habrá.

Impresión artística del aterrizador lunar de SpaceX sobre la Luna – NASA/SpaceX
Impresión artística del aterrizador lunar de SpaceX que será utilizado para un alunizaje de prueba y las misiones Artemisa III y Artemisa IV sobre la Luna – NASA/SpaceX

Artemisa II a su vez será la que permita lanzar Artemisa III, que ya tiene como objetivo volver a colocar una misión tripulada sobre la superficie de la Luna. Será la primera misión en hacerlo desde que en diciembre de 1972 la tripulación del Apolo 17 despegara de ella. Su lanzamiento está previsto para 2025. Pero de nuevo parece poco probable que no se retrase porque tiene toda la pinta de que ni el aterrizador lunar ni los trajes espaciales necesarios para llevarla a cabo estarán listos a tiempo. De hecho hay que piensa que Artemisa III no despegará como poco hasta 2028.

Además de marcar la vuelta de nuestra especie a la Luna, será la primera vez que una mujer y alguien de una raza distinta a la blanca pisen la superficie de nuestro satélite. Que puede ser la misma persona, ojo, quien satisfaga ambas condiciones.

Pero más allá de volver a la superficie de la Luna, el objetivo del programa Artemisa es convertirse en los primeros pasos de nuestro viaje más allá de la órbita de nuestro planeta; unos pasos que nos lleven eventualmente a Marte y a otros lugares del sistema solar, aunque reconozco que esto suena por ahora bastante a ciencia ficción.

El SLS está en Twitter como @NASA_SLS; el equipo de tierra de la NASA que lo gestiona está en @NASAGroundSys. La Orión es @NASA_Orion. El programa Artemisa es @NASA_Artemis. Todas ellas están en mi lista de Twitter de cuentas relacionadas con el espacio.

Compartir en Flipboard Tuitear

PUBLICIDAD




PUBLICIDAD


AIMC 2022

Encuesta AIMC a usuarios de Internet