Por @Wicho — 16 de Enero de 2019

En el noroeste de Gales hay una serie de valles conocidos informalmente como Mach Loop que son utilizados por las tripulaciones de las fuerzas aéreas de la OTAN para entrenarse en el vuelo a baja altura.

Es también un sitio bastante conocido para los aerotrastornados del ramo de la fotografía de aviones porque desde un par de colinas –o montañas, nuca tengo muy claro cuando unas pasan a ser otras– se pueden hacer fotos en las que hay que apuntar con la cámara hacia abajo porque las aeronaves pasan entre ellas a menor altura de aquella a la que están los puntos de observación.

Eso sí, no son sitios especialmente accesibles, aunque al menos hay donde dejar el coche. Y además tampoco hay horarios fijos ni nada parecido para saber cuando va a haber aeronaves pasando por allí, aunque al menos se sabe que los vuelos sólo se producen de lunes a viernes.

En Mach Loop – The Official Guide to Cad East and West hay una guía que explica dónde están esas colinas, dónde aparcar, cómo llegar a los puntos de observación, el equipo que necesitas, algunos ajustes de cámara recomendados por el autor, etc.

Definitivamente un sitio al que tengo ganas de ir.

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Por @Wicho — 7 de Enero de 2019

Estadísticas de ASN de 2018

Con 15 accidentes de aviones con capacidad para 14 pasajeros o más que provocaron un total de 556 muertes el año 2018 se coloca como el tercero más seguro de la historia de la aviación comercial en cuanto a número de accidentes y el noveno en cuanto a número de fallecimientos. Rompe la tendencia de los últimos años, y es peor que la media de los últimos cinco años, que era de 14 accidentes y 480 muertes.

Pero según Harro Ranter, el CEO de Aviation Safety Network, si se hubiera mantenido el índice de accidentes del año 2000 se habrían producido 64 accidentes en 2018; al ritmo de 2008 habrían sido 39, así que aún está dentro de la tendencia a la mejora en seguridad.

Y teniendo en cuenta que cada año hay en el mundo unos 37.800.000 vuelos el índice de accidentes es de un accidente mortal por cada 2.520.000 vuelos, así que hay que tener muy mala suerte para que te toque.

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Por @Wicho — 4 de Enero de 2019

En pasada por Manuel Belmonte de Gálvez

Cinco en verde, descargado, desarmado, HBV, paso adelante, flap, arriba, abajo, arriba, arriba, both, 3000, 2000, cantidad, tres, up, sea, central warning, autofeather, bombas, ¿pínulas y compuertas?

Este libro, publicado en Madrid en 2150 recoge las memorias de los ficticios aviadores Jorge de Gálvez y Andrés Belmonte. Cuenta qué les llevó a querer ingresar en la también ficticia Fuerza Aérea y como terminan entrando en el no menos ficticio 34 Escuadrón que tiene como misión luchar contra los nada ficticios incendios forestales volando los tampoco nada ficticios Canadair CL-215T y CL-415, también conocidos afectuosamente como Botijos. Así que como todo es ficticio menos los incendios y los aviones cualquier parecido con el 43 Grupo de Fuerzas Aéreas del Ejército del Aire de España debe ser puritita casualidad.

Pero me ha parecido un libro apasionante para saber –hipotéticamente– como es el proceso de formación de los pilotos del 43 Grupo desde que ingresan en la Academia General del Aire hasta que están volando los botijos enfrentados no sólo a los incendios sino a las cargas de agua en el mar –que nadie parece saber muy bien por qué se hacen cómo se hacen– o a las entradas y salidas en pantanos que no siempre son fáciles ni mucho menos. El resumen podría ser que utilizan el estilo operacional botijero, que viene siendo «vamos para delante y ya veremos qué pasa.» Y también me da en la nariz que las historias de cómo Jorge y Andrés deciden hacerse aviadores por muy ficticias que sean igual tienen algún paralelo en alguna realidad no muy lejana a la nuestra.

Lo haya escrito quien lo haya escrito se nota que son las palabras de un aviador a quien le encanta su trabajo, así que sólo puedo esperar a que ese segundo libro que se menciona en las memorias de Manuel salga alguna vez a la luz si ningún poder fáctico lo impide.

Definitivamente En pasada es un libro más que recomendado para aerotrastornados. Pero creo que también le puede gustar a cualquiera que se haya parado medio segundo a plantearse el ímprobo trabajo que hacen las tripulaciones apagaincendios jugándose el tipo año tras año para proteger la naturaleza volando despacio, con el avión cargado a tope, cerca del suelo, a menudo hacia montañas, y en condiciones de visibilidad reducida. Y eso por no hablar de la presencia de otras aeronaves en las proximidades con las que tienen que coordinarse. Todo esto sin desmerecer, por supuesto, a quienes luchan con los incendios en tierra.

Como complemento a la lectura del libro vuelvo a recomendar la de Desliza.es, el «cuaderno de bitácora de un aviador inquieto» que es piloto del 43 Grupo y que casualmente te puede aclarar, por ejemplo, qué es eso de las pínulas. Eso sí, no tengo claro que en el blog estén las pistas para descifrar algunos de los huevos de pascua que hay en el libro.

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Por @Alvy — 29 de Diciembre de 2018

Me hizo gracia encontrarme con este nuevo vídeo de ICON Aircraft sobre su ICON A5 Limited Edition, un avión biplaza que lleva casi una década dando vueltas por ahí y que a pesar de su extremado y llamativo atractivo y alto grado de molonidad no sólo no ha arrasado sino que hay quien opina que es un desastre y poco menos que una estafa.

El vídeo es una buena muestra del concepto y el poder del márketing para hacer desear cosas a la gente, capaz de transmitir felicidad a raudales, porque –como decía Groucho Marx– «la felicidad está hecha de pequeñas cosas»: un pequeño avión biplaza y transportable, al alcance de cualquiera que tenga una pequeña mansión junto al mar donde atracarlo, un pequeño todoterreno con el que transportarlo, una pequeña isla desierta a la que ir de visita, acceso a un pequeño lago… ¡Qué sabio Groucho!

El caso es que si en 2009 lo decíamos que su precio se calculaba en unos 140.000 dólares y hasta Wired lo veía «a la vuelta de la esquina»… han pasado diez años desde entonces. Y el panorama ha cambiado mucho, pero el avión parece el mismo. Mientras tanto, muchos vídeos. El mayor mega-zasca se lo pega AV8R Tom en el primer comentario de YouTube –que por cierto ha superado un millón de visitas– y no tiene desperdicio:

El precio inicial del ICON eran unos 130.000 dólares; la realidad es que si acaso llega a entregarse son 420.000 dólares. Además al comprarlo se firma un contrato que básicamente dice que no eres propietario del aparato, no puedes venderlo y que la persona «propietaria» no puede demandar al fabricante incluso si hay algún defecto; también dice que es un avión con «una vida limitada» y que puede convertirse en chatarra de un día para otro, simplemente porque sí.

Además de eso en la cabina hay una grabadora y una cámara de seguridad [la cámara de seguridad se eliminó del contrato posteriormente, la grabadora de datos no] para que el fabricante monitorice el comportamiento de los pilotos (pero el mantenimiento de todo eso lo paga el «propietario»).

Naturalmente, una avioneta Cessna 172 cuesta menos que eso, pese a lo cual Icon dice haber recibido unos 2.000 pedidos en una década, de los que ha entregado, cuántas, ¿25 unidades? Es un jodido chiste. Es un esquema piramidal, eso es lo que es. Eso de «Vivir la vida al estilo Icon» es entregar un depósito para algo que puede que nunca se materialice, si acaso alguna vez lo hace, y que en ese caso ni siquiera poseerías… Mientras el fabricante mete ese dinero en el banco y dice que ni siquiera se hace responsable de nada. Esa mierda es un chiste, y están descojonándose de ti durante todo el proceso hasta que la pasta acaba en su banco.

Como puede verse las opiniones al respecto están muy encendidas, es una especie de caso extremo de expectativas vs. realidad… Pero suena mucho a otras historias similares que son bien conocidas. Y es que en el duro camino de la innovación tecnológica hay de todo: tanto mucho «inventor incomprendido» como demasiado «listillo suelto».

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