Por @Wicho — 25 de Septiembre de 2013

Nos gusta volar
Otro mito: las aerolíneas carecen de sentido del humor

Una lista de diez cosas que te han contado acerca de los aviones y volar que no son ciertas, traducida y adaptada de Debunked: 10 Airplane Myths That People Still Believe:

  1. Abrir la puerta de un avión en vuelo es peligrosísimo. No, lo que es es imposible por la diferencia de presión entre el interior de la cabina y el exterior. Si te fijas, las puertas de muchos aviones de pasajeros se abren hacia dentro, por lo que cuando la cabina está presurizada una fuerza de varias toneladas las mantiene cerradas, aparte de los mecanismos diseñados a tal efecto. En el resto de los aviones actúan mecanismos de bloqueo que en cuanto las ruedas dejan el suelo impiden que se abran las puertas aunque alguien lo intente con todas sus fuerzas.
  2. Un pequeño agujero en el fuselaje absorberá a todo el mundo. Tampoco, aunque alguna pequeña cosa que ande suelta sí puede ser absorbida. De hecho el vuelo 243 de Aloha Airlines perdió varios metros del fuselaje y aunque en efecto una azafata salió despedida el resto de los ocupantes aterrizaron más o menos sanos.
  3. Te emborrachas más rápido en un avión. Los cazadores de mitos comprobaron que no es cierto, aunque sí es posible que como el interior de la cabina de los aviones mantiene una presión equivalente a algunos miles de metros de altura puedas sentirte un poco mareado por la falta relativa de oxígeno.
  4. Los aviones sueltan el contenido de los aseos en vuelo. No, a menos que se rompa algo. Lo que se deja en los aseos va a parar a unos depósitos que son vaciados en tierra por camiones cisterna. Si te fijas los verás en los aeropuertos entre los demás vehículos que atienden a un avión cuando está en tierra.
  5. Te puedes quedar atascado en el inodoro si pulsas el botón mientras estás sentado. Tu cuerpo –tus posaderas– tendrían que formar un sello perfecto con el asiento para que algo así pudiera ocurrir, lo que es prácticamente imposible. En cualquier caso los cazadores de mitos también lo comprobaron y el veredicto es que es falso.
  6. El aire de los aviones ayuda a contagiar enfermedades. Aunque es cierto que se recircula el aire del interior de la cabina –dependiendo del fabricante a distintas velocidades– este se está mezclando continuamente con aire nuevo que se coge del exterior y siempre pasa por filtros similares a los que se usan en los hospitales y que capturan entre el 94 y el 99,9 por ciento de los patógenos que puede haber en ellos, al menos según cifras de Boeing, así que es más sano que el de casi cualquier otro sitio lleno de gente. Probablemente los brazos de los asientos o las mesillas sean un foco mucho más peligroso de infecciones.
  7. Llevar el cinturón puesto puede reducir tus posibilidades de sobrevivir a un accidente. Pues es como en los coches. Igual en algún caso raro puede suceder, y es posible que en el momento de pánico que precede a una evacuación te líes al intentar soltarte, pero todos los estudios y accidentes reales estudiados dicen que es mejor que lo lleves puesto. Imagínate el accidente del 777 de Asiana en San Francisco si los ocupantes no llevaran cinturón de seguridad. Habrían terminado convertidos en pulpa de ser humano.
  8. Los pilotos bajan el nivel de oxígeno para mantener a los pasajeros tranquilos y ahorrar combustible. Aunque el ahorro existe si se pone la recirculación de aire en un nivel más bajo, este es ridículo, así que normalmente se deja en una posición media, salvo que haya que cambiar el aire rápidamente por algún motivo –quizás un olor pestilente– o que el avión vaya muy vacío. Pero es que además la cabina de los pilotos no se presuriza ni tiene un sistema de circulación de aire independiente, por lo que los pilotos también acabarían sedados. Mala idea donde las haya.
  9. Las máscaras de oxígeno no sirven para nada, sólo para mantener a los pasajeros ocupados. Para nada, sirven para evitarles los efectos de la falta de oxígeno si se produce una despresurización y mientras los pilotos hacen bajar el avión hasta una altura a la que se puede respirar sin ellas. Prueba de que sí funcionan y generan oxígeno es el accidente del vuelo 592 de ValuJet, que se estrelló por culpa de unos generadores de oxígeno caducados que iban en su bodega de carga pero que no habían sido correctamente desactivados.
  10. Es imposible sobrevivir a un accidente de avión. Muy al contrario, alrededor de un 95 por ciento de los pasajeros en accidentes de aviación en los Estados Unidos entre 1983 y 2000 sobrevivieron a estos [PDF 807 KB]. Lo que pasa es que por lo general sólo oímos hablar de aquellos accidentes en los que muere todo o casi todo el mundo, aunque por accidente se entiende cualquier evento en el que una persona muere, resulta herida, o el avión queda seriamente dañado

Para que lo recuerdes la próxima vez que tengas que volar.

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