Por @Alvy — 21 de Agosto de 2009

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El Cosmic Muffin es tal vez el más extrano híbrido entre barco y avión, un caso de reciclaje extremo donde los haya. Su historia es realmente curiosa: se construyó a partir de un B-307 Stratoliner propiedad de mismísimo Howard Hughes. Originalmente fue fabricado en 1939, pero su vida útil como avión terminó en 1969; entonces un coleccionista y piloto lo recuperó y tranformó en barco exótico, tarea que requirió cuatro años.

Cosmic-Muffin-Interior

El interior, como puede verse en las fotos de su web, no le quedó nada mal, y tiene todo tipo de amenidades y comodidades... eso sí, con un peculiar «estilo retro».

(Vía Inhabitat.)

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5 comentarios

#1 — Juanillo

Que suerte poder hacerlo y asi no acabar en chatarra,aqui la administracion ni loco te dejan hacerlo,solo en papeleo y homologaciones te frien hasta que entras en ignicion espontanea,menos mal que en otros paises no son tan retorcidos y le miran el punto bueno,esta en parte reciclado,un 10.

#2 — Raúl

Que chulo!!....WTF!!!

#3 — david - NuPrOmEtHeUs

Que buena idea, sería algo extraordinario si lo hiciesen en todas partes, la idea del reciclaje de aviones para convertirlos en barcos, es demaciado interesante.

#4 — Román

Lamento ser negativo, pero un barco sin una cubierta de intemperie que se respete no es un barco. Tiene todo lo feo de los submarinos pero no es sumergible.
Me quedo con un lindo velero de fibra. Y el aluminio del fuselaje... a reciclar!

#5 — Alfonso M. M.

Roman,Esto es un barco feo pero un avión reciclado bonito