Por Avión Revue — 2 de Septiembre de 2009

Por Luis Calvo. En su revista «Frontiers», Boeing da cuenta de la contratación de 120 nuevos empleados para «control de arbustos y otra vegetación» en una parcela no desarrollada propiedad de Boeing al lado de las oficinas centrales de Boeing Commercial Airplanes en Renton (Washington, EE.UU.).

La noticia no tendría gran repercusión si no fuera por que esos 120 nuevos empleados son... cabras.

Según se cita en la noticia: «la contratación de rumiantes es una aproximación progresiva y eficiente desde el punto de vista medioambiental para mantener terrenos y es un ejemplo de la estrategia medioambiental de Boeing en acción». La noticia termina señalando que «A diferencia de tractores u otra maquinaria movida por combustible, las cabras no causan polución del aire o sonora y pueden moverse por terrenos donde la maquinaria no puede. Además ofrecen una alternativa natural alternativa al uso de químicos para control de la vegetación».

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear

6 comentarios

#1 — Kanor

Me parece que no hace mucho eso mismo lo hizo google. Espero que no despidieran a ningún jardinero para poner a las cabras.

#2 — Aidan

Google alquila cabras para cortar el césped de sus oficinas y "reducir la contaminación"
"Nos cuesta lo mismo que las máquinas cortacésped, pero las cabras son más agradables de contemplar", aseguran fuentes de la compañía.

#3 — Aidan

Google alquila cabras para cortar el césped de sus oficinas y "reducir la contaminación"

"Nos cuesta lo mismo que las máquinas cortacésped, pero las cabras son más agradables de contemplar", aseguran fuentes de la compañía.

#4 — Josete

Polvorín militar con una extensión muy grande.

Uno de los peligros era que hubiese un incendio dentro de la base, ya que abundaba los arbustos y las "malas hierbas".
Se probaron varios metodos, desbrozadoras, "abonar" los montes con sal, herbicidas, etc .... y no había manera, seguían creciendo. Al final, el que mejor resultado dió era un rebaño grande de cabras.

Se le propuso a un cabrero, el cual aceptó encantado. Dejó las cabras dentro del cuartel y solo tenía que ir una vez al día para darles de beber. No las tenía que vigilar, ya que de allí no podían salir. En unas semanas nos dejaron las colinas y campos limpios de matojos.

#5 — jeferyback

O un nuevo ejemplo de como darnos cuenta de que, para algunas cosas, el desarrollo y el progreso sólo ha servido para complicarnos la existencia en exceso.

Y si esos rebaños fueran rentables de por sí (y no porque una empresa pagase por que hagan de cortacespedes) muchos más montes estarían llenos de elos. Y que le pregunten a los bomberos cuanto les gustaría a ellos eso; sobretodo al llegar el verano.

#6 — orayo

Esta noticia se complementa maravillosamente con una publicada en microsiervos-ecologia hace pocos dias.

Animales al poder.
salu2!