Por @Wicho — 21 de Marzo de 2018

Dependiendo del grado de aerotrastorno que os afecte es posible que os hayáis fijado en que el Boeing 737 va con las ruedas del tren principal al aire, lo que puede parecer un poco raro –aunque no es el único avión del mundo que vuela así– pero tiene todo el sentido del mundo una vez que te lo explican.

En 737 es un diseño de los años 60 del siglo XX –aunque a estas alturas bastante mejorado– que tenía como uno de sus requisitos principales el poder operar desde aeropuertos quizás no demasiado equipados. Por eso es un avión muy bajo a cuyas bodegas de carga puede acceder una persona de pie –la puerta de la bodega delantera está a 1,45 metros del suelo en un 737 moderno– y a cuyas tomas de combustible se llega con un camión no muy grande. De hecho no necesita un finger ni tan siquiera una escalera para que los pasajeros puedan subir o bajar de él pues el 737 tiene la opción de incorporar escaleras extensibles que se abren desde debajo de la puerta delantera izquierda y/o desde debajo de la puerta trasera izquierda.

Impresión artística de Kepler en el espacio
Escalera incorporada trasera de un 737 de Alaska Airlines

Conseguir que el 737 esté tan pegado al suelo también implica que es necesario un tren de aterrizaje «paticorto» que hace que los motores modernos no quepan literalmente debajo de sus alas por lo que ha habido que diseñar motores específicos para él, aunque eso es otra historia.

737 de Norwegian
Los motores de un 737-800 apenas están a 60 centímetros del suelo

Pero eso también hace que el fuselaje quede muy cerca del suelo, con lo que añadir algo más de grosor para las compuertas del tren de aterrizaje lo acercaría aún más, dejando aún menos margen. Así que los ingenieros de Boeing optaron por prescindir de las compuertas del tren de aterrizaje. Esto tiene la ventaja añadida de que es menos peso y menos cosas que se pueden estropear a costa de un avión algo menos aerodinámico, aunque las ruedas que asoman en la tripa del avión cuando el tren va recogido llevan unos tapacubos que las hacen más aerodinámicas hasta el punto de que si falta alguno hay que tenerlo en cuenta de cara al consumo de combustible y a los planes de vuelo.

Hoy en día el combustible es considerablemente más caro que cuando se diseñó el 737 original así que es posible que Boeing se hubiera pensado dos veces lo de no ponerle compuertas al tren de aterrizaje. Pero ahora ya está hecho y es poco probable que Boeing vaya a cambiar esto en el futuro, como de hecho no ha hecho en ninguna de las revisiones del 737, entre otras cosas para que los pilotos puedan mantener una sola certificación de tipo.

En cualquier caso no es el 737 el avión el único que vuela con las ruedas al aire: el ATR-72, los Canadair CRJ y los E-Jets de Embraer, por citar algunos modelos habituales en cualquier aeropuerto, tampoco tienen compuertas que cubran el tren de aterrizaje.

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