Por @Alvy — 12 de Agosto de 2008

Una Piper bimotor, con cinco personas a bordo, se quedó sin electricidad en pleno vuelo, con gran riesgo de no poder aterrizar, pues perder sin fluido eléctrico es una de las averías más peligrosas que pueden surgir en un avión. Al ingenioso piloto se le ocurrió llamar con su teléfono móvil al aeropuerto y a la torre de control, pero la comunicación se entrecortaba y la llamada acabó perdiéndose. Un más ingenioso todavía operador de la torre de control encontró la solución: enviar SMSs con instrucciones detalladas, que acabaron llegando correctamente al avión en problemas.

Tras recibir las instrucciones y bajar el tren de aterrizaje manualmente, la aventura tuvo un final feliz. La historia con más detalles puede leerse en la web del Irish Times: Controller praised for texting pilot down safely. La vi pasar por Slashdot.

Bonus: en otras noticias sobre aviones en problemas o potenciales-problemas, y tal vez como daño colateral de la crisis del petróleo, algunos pilotos se quejan de que ciertas compañías les hacen volar «con una cantidad de combustible tan baja, tan baja, que resulta ‘poco confortable’».

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