Por @Alvy — 24 de Julio de 2011

Bipod Aircraft

El BiPod es un proyecto de la gente de Scaled Composites, uno de esos coches voladores que siempre están a medio camino entre la ficción de las películas de James Bond y la realidad. En este caso la tarea es doblemente difícil: el chisme es un híbrido, de modo que utiliza tanto motores convencionales como eléctricos. Su autonomía llega a más de mil kilómetros bien por aire o por tierra, a una velocidad máxima de unos 320 kilómetros por hora.

Habrá que seguirle la trayectoria para ver si termina convirtiéndose en realidad o se queda solo en el amplio grupo de los prototipos que «no lo consiguieron» durante las últimas décadas.

(Vía Inhabitat.)

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3 comentarios

#1 — Porrandalf

Parafraseando al amigo Selu: "Muchas mitades son esas ¿no?"

#2 — Mitxael

Primero pido disculpas sobre mi brutal ignorancia del medio.
Mi pregunta es: La mayor ventaja de un coche híbrido es poder recuperar energía, frenando o en las cuestas, especialmente frenando, porque en autopista la diferencia es mínima. Para un avión, cómo se podría hacer lo mismo? Frenando con el motor en el descenso? Es que a parte de aterrizando, no sé en qué momento se llega a frenar en vuelo.

#3 — Alvy

Yo tampoco sé mucho de esto, pero creo que los aviones actuales ya llevan generadores que actúan de forma parecida a los de los coches, y que por el simple movimiento del avión van generando y acumulando electricidad aunque a pequeña escala, como en los coches.