Por @Wicho — 3 de Septiembre de 2009

No es la primera vez que se intenta construir una aeronave de propulsión humana, ni tan siquiera la primera vez que se consigue, pues ya lo consiguieron el Gossamer Condor en 1977 y el Gossamer Albatross en 1979, pero lo que hace especial el avión de Jesse van Kuijk, un joven holandés de 19 años, es que él mismo lo diseñó y construyó.

En vuelo - Jesse van Kuijk
¡En vuelo! Foto Jesse van Kuijk

Spiegel Online recoge en el artículo Teen Takes to the Skies in Pedal-Powered Plane la historia de sus esfuerzos a partir de los 16 años, cuando decidió que quería volar y que quería hacerlo con su propia fuerza y en un avión construido por el, para lo que tuvo que documentarse profusamente y hacer acopio de materiales, fundamentalmente madera de balsa y poliuretano.

Desde luego le da otra acepción al concepto de construcción amateur.

(Vía Neatorama).

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1 comentario

#1 — Jose Alberto

Admiración: Eso es lo que siento cuando veo personas capaces de dedicarse en cuerpo y alma a un objetivo.

Envidia: Por saber que lo han conseguido y que a mi me cuesta mucho esfuerzo.

Fuerza: Por demostrar que es posible, que la perseverancia, la "obsesión", lleva a metas que parecen inalcanzables.

Gracias por publicarlo.