Por @Wicho — 6 de Septiembre de 2008

El 17 de enero de este año el Boeing 777-236ER con matrícula G-YMMM de British Airways que realizaba el vuelo BA038 procedente de Pekín realizaba un aterrizaje forzoso a unos cientos de metros de la cabecera de la pista 27L del aeropuerto de Heathrow en Londres.

777 de British Airways en Heathrow

De haber caído apenas unos cientos de metros antes el desastre habría podido ser de proporciones catastróficas, ya que el avión habría caído sobre las casas que quedan debajo de la senda de planeo de la pista, pero milagrosamente sólo hubo que lamentar algunos heridos leves entre los pasajeros y la tripulación.

La Air Accidents Investigation Branch, que está investigando el accidente, acaba de publicar un informe preliminar sobre este esta misma semana en la que se achaca la causa del accidente: AAIB Interim Report
Accident to Boeing 777-236ER, G-YMMM at London Heathrow Airport on 17 January 2008
[PDF 989 KB].

Este informe, elaborado a partir de datos obtenidos del avión accidentado y sus sistemas y de pruebas realizadas a aviones similares de la flota de BA, considera que la causa del accidente fue que los dos motores Rolls‑Royce RB211 Trent 895‑17 perdieron potencia en el último minuto de vuelo por falta de suministro de combustible, probablemente debido a la acumulación de cristales de hielo en el sistema de alimentación de estos.

La presencia de algo de agua en el combustible de aviación es algo perfectamente normal y no afecta al funcionamiento de los motores, y de hecho en la mayoría de los vuelos se forma algo de hielo en el combustible, pero en el caso del accidente del G-YMMM se piensa que la acumulación de hielo habría sido mayor de lo normal al haber volado durante buena parte del trayecto en condiciones especialmente frías y con un flujo de combustible bajo, aunque el informe deja claro que el avión fue operado siempre dentro de su envolvente de vuelo certificada.

Así, el informe dice que habría que modificar el sistema de alimentación de combustible de tal forma que la presencia de hielo en él no pueda provocar este tipo de problemas, y, mientras tanto, como solución más inmediata para evitar que se repitan problemas como este, recomienda utilizar anticongelante en el combustible, algo para lo que el B777 está certificado y que es habitual que los aviones militares y algunos reactores civiles pequeños y hace las siguientes recomendaciones:

  • Recomendación de seguridad 2008-047: Se recomienda que la Federal Aviation Administration y la European Aviation Safety Agency, en conjunto con Boeing y Rolls-Royce, introduzcan medidas provisionales para los Boeing 777 con motores Trent 800 que reduzcan el riesgo de que el hielo formado a partir del agua presente en el combustible pueda causar una restricción en el fj¡lujo de combustible.
  • Recomendación de seguridad 2008-048: Se recomienda que la Federal Aviation Administration y la European Aviation Safety Agency tomen acciones inmediatas para analizar el impacto de lo que se ha averiguado en este caso en otras combinaciones certificadas de avión y motor.
  • Recomendación de seguridad 2008-049: Se recomienda que la Federal Aviation Administration y la European Aviation Safety Agency revisen los requisitos vigentes para la certificación de aeronaves y sistemas de combustible de sus motores para que estos se aseguren de que los sistemas de la aeronave y los sistemas de combustible de los motores sean tolerantes con la potencial acumulación y suelta de hielo en el sistema de alimentación de combustible.

(Vía Aircrew Buzz.)

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