Por Nacho Palou — 29 de Enero de 2009

El vídeo Blast-Proof Plane [YouTube, 3:49 minutos, inglés] es parte de un documental de National Geographic dedicado a la seguridad en los aviones.

Ver vídeo: Blast-Proof Plane

La utilización de nuevos materiales, ligeros pero muy resistentes, puede contribuir a mejorar notablemente la seguridad en los aviones en lo referente a explosiones a bordo. En el vídeo se comparan los resultados de explosiones sobre fuselajes convencionales y aviones reforzados.

Utilizando ya estos materiales para construir los contendores de equipaje, éstos pueden absorber la energía liberada por un explosivo no excesivamente potente, aislándolo del resto del avión y de los pasajeros a bordo de él.

Precisamente fue una bomba relativamente pequeña -iba acoplada en el interior de un aparato de música, entre el equipaje- la que causó la práctica desintegración del 747 del vuelo 103 de la Pan Am el 21 de diciembre de 1988.

(Vía Fogonazos.)

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2 comentarios

#1 — Chairman

Evidentemente sería todo un adelanto contar con unidades de carga de ese estilo, sin embargo un par de cuestiones no dejan de llamarme la atención.

Al leer la anotación empecé a ver el vídeo esperando encontrarme una implosión del contenedor que, supuse, estaría herméticamente sellado. Sin embargo, se ve claramente como el contenedor se abre en la explosión, creando un paso de aire. Esto, que en principio parece no tener relevancia, no ocurriría como en el vídeo en un avión real, ya que estaría en un ambiente cerrado y de difícil circulación de aire.

La explosión acabaría inmediatamente con todo el oxígeno presente en el ambiente, y resulta que en las aeronaves actuales la mayoría de las bahías de carga están conectadas con la cabina de pasajeros para no crear diferencias de presión muy grandes dentro del fuselaje. Para colmo luego se llenaría la cabina de humos, gases tóxicos y mucho calor (si no fuego).

Evidentemente estamos protegiendo a la célula primaria del avión de una catástrofe absoluta, pero quien esté a bordo no tendría muchas opciones...

Bonus: Para los que estén pensando "pues se sellan los contenedores herméticamente y se acabó", tengo que decirles que aparece otro problema: la presurización y despresurización del fuselaje (y aseguro por experiencia que la explosión de una bolsa de patatas fritas en una avionetilla a 2.000 metros de altitud ya acojona bastante).

#2 — tom

disiento de chairman, la consuncion de oxigeno de la zona de carga es mas deseable que el fallo catastrofico de la integridad estructural del avion, pasas de tener 0% de supervivencia a tener algo donde agarrarte.
Aun asi, viendo el video, estos contenedores anti-bomba tienen ciertas similitudes en el comportamiento a los sistemas de envolventes antideflagrantes para mineria, que aunque esto trate de aviones, me parece bastante curiosa la comparacion.